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martes, 18 de diciembre de 2012

Una redención que se convirtió en despedida

En un Bernabéu a media entrada, la afición blanca esperaba la redención de su equipo tras la derrota en Copa ante el Celta...Pero esa redención no llegó...


Pese a que las primeras y más claras ocasiones cayeron del lado local, incluído un nuevo disparo al palo, en esta ocasión de Modric, y ya van 16 esta temporada, fue el 'perico' Sergio García el que abrió la lata, culminando así una jugada que se iniciaba con un fallo del propio Modric. 

Pero en el minuto de añadido, volvió a aparecer Cristiano Ronaldo para que el Madrid se fuera al descanso con las tablas en el marcador, aunque el Bernabéu - y la mayoría de los madridistas- no estaba nada contento con lo que estaba viendo y le dedicó a los suyos la primera pitada de la temporada: se trataba de un partido en el que hasta el rival esperaba algo más de los blancos, como bien dijo Joan Capdevilla a los micrófonos de Canal Plus al concluir el encuentro.

Con la reanudación y la entrada de Di María en el campo, el Madrid mejoró y llegó el primer gol de Coentrao, no sólo de esta temporada, sino con la camiseta blanca. Y los madridistas pudieron ampliar su ventaja, pero se toparon una y otra vez con Kiko Casilla, que lo paraba todo. Y para colmo de males, a la falta de acierto blanco y a la buena actuación del portero espanyolista, se le sumó el gol del Albín en los minutos finales, es decir, cuando más duele...

Pues así las cosas, el Espanyol arrancó un punto de un estadio del que no sacaba nada desde 2009, y al Madrid le despidió su afición con otra pitada. La segunda en 90 minutos, bueno, más bien en 45, porque a los blancos ¿se les ha escapado la Liga? En mi humilde opinión, se les escapó con la derrota en el Benito Villamarín ante el Betis...Así que ahora, toca pensar en la remontada en Copa y ¿en la Décima? Pensemos en lo que sea menos en la Liga...

jueves, 8 de noviembre de 2012

Un partido, dos caras

El Real Madrid-Borussia Dortmund no sólo dejó encarrilado el pase de madridistas y alemanes a octavos de la Champions, sino que también dejó varias imágenes...

La primera, las dos caras del Madrid: en el primer tiempo los blancos ofrecieron su peor versión, y no les bastó con el regreso de Xabi Alonso y con la titularidad de Modric para desplegar su juego, porque los hombres de Mourinho no se encontraban en el campo, gracias, en parte, a una gran presión del Dortmund.


Y ese buen trabajo de los alemanes les llevó al primer gol, el de Reus. Aunque dentro de esa mala primera parte, hubo una imagen positiva: el primer gol de Pepe como madridista en la Champions, y de una manera que se está volviendo su especialidad, el remate de cabeza. Y cuando parecía que volvería a resurgir el espíritu de las remontadas blancas, ahí se juntaron Arbeloa y Götze para poner el balón en las redes de Casillas...
 
Pero en el segundo tiempo apareció el Real Madrid de las grandes noches europeas, su cara B, y a ello contribuyó el acierto de Mourinho con los cambios. De hecho, uno de ellos, Callejón, fue clave: primero por un gol legal anulado por fuera de juego, y después, en el segundo gol del Madrid, provocando la falta previa al tanto. 

Y de esa acción nació otra de las imágenes curiosas del partido: Cristiano se disponía a tirar la falta, pero Özil se interpuso entre el 7 y el balón y lo colocó a su manera...Podía haber parecido un desafío al luso, pero más allá de gestarse una discusión o un tenso cruce de miradas, Ronaldo le dio permiso a Mesut para que lanzara la falta...y marcara. 


Y aunque Cristiano Ronaldo quería su recompensa particular y la buscó con ahínco hasta el final, ésta no le llegó en forma de gol ni de victoria, pero sí de empate que sabe a octavos de la Champions, y todavía quedan dos partidos para buscar la primera plaza del grupo...porque ya se sabe que en la Liga de Campeones todo es posible...

sábado, 1 de septiembre de 2012

Tuve la suerte de estar ahí…

Cuatro años le han hecho falta al Real Madrid para lograr su novena Supercopa de España, y para cortar de golpe la racha de tres seguidas que llevaba su rival, el Barça, algo que ya hicieron los merengues entre 1988 y 1990. Y cuatro años también han necesitado los blancos para volver a ganar a los culés en el Bernabéu, tras cinco derrotas y dos empates. Y yo tuve la suerte de estar ahí…


El Madrid hizo una de las mejores primeras partes que se le recuerda: qué dominio, qué poderío, qué superioridad. Y tuve la fortuna de estar en el fondo en el que atacaban y marcaban los blancos. ¡Todo un lujazo! Me rendí a sus pies mientras la grada comenzaba con los olés…En lo puramente futbolístico, Pepe regresaba al once titular y daba la asistencia a Higuaín para que aprovechara el error de Mascherano y marcara el primero de la que iba a ser una noche blanca, y el tercero del argentino en cuatro partidos que llevamos de temporada.

El Pipita pudo ampliar su cuenta goleadora, algo que en el fondo norte hubiéramos agradecido, pero Valdés estuvo acertadísimo, y lo que pasó fue que le llegó el turno a uno que no falla en los últimos duelos: Cristiano Ronaldo ha pasado de borrarse en los partidos importantes –como decían las malas lenguas- a marcar cinco goles en cinco clásicos consecutivos.

Y por fin llegó una eliminatoria de Madrid-Barça sin polémicas, pese a la expulsión de Adriano por roja directa, y un gol anulado a Pepe...Pero todo buen guión tiene un giro inesperado, en ocasiones dramático, pero esta vez, menos mal, fue medianamente dramático. De nuevo, la asignatura pendiente de los blancos salió a relucir: los goles a balón parado. En esta ocasión Messi fue el encargado de silenciar al Bernabéu con un golazo de falta, pero hasta ahí pudo llegar el argentino.

En la segunda parte, y a pesar de estar con 10, el Barça intentó controlar la situación, y buscar un empate que le sabría a victoria, pero Casillas volvió a santificarse, en una eliminatoria que será recordada por los porteros, y por el debut de Modric con la camiseta blanca. Algo inolvidable para la parroquia madridista que estábamos en Chamartín.


Y a todo esto, ¿y Mourinho? Pues ni salió de su banquillo durante el partido y al final dejó solos a sus chicos para que celebraran el título en el césped mientras los aficionados hacíamos lo propio en las gradas, en los aledaños del Bernabéu, camino de Cibeles y con la Diosa…porque por fin el Madrid volvía a ganar la Supercopa de España. Y encima al eterno rival. ¡Casi nada!

jueves, 23 de agosto de 2012

Novedades y costumbres de un Clásico

Sí, han sido cuatro largos meses sin Barça-Madrid. Ha parecido una eternidad, pero tras ese tiempo el primer Clásico de la temporada llega hoy y lo hace con novedades. La primera en el banquillo culé, donde debuta Tito Vilanova en un Clásico, por lo que a priori podría parecer que Mourinho, con 13 a sus espaldas, le gana la batalla en este tipo de duelos, pero en realidad es el catalán el que más Barça-Madrid ha vivido desde el banquillo azulgrana, un total de 17, siempre como segundo de Guardiola.

Eso en los banquillos, porque en las plantillas la novedad está en que en el Madrid no ha habido fichajes veraniegos, algo muy raro en los últimos años, teniendo en cuenta que siempre han tirado de chequera para traer a alguien, incluso, como se hacía en antaño, algún galáctico. Pero en esta ocasión Mourinho ha preferido tirar de cantera, con Morata y Jesé, entre otros, aunque, eso sí, a Modric se le sigue esperando. En el Barça, en cambio, sí se han reforzado, con Jordi Alba y con Alexander Song.

Al margen de las novedades, lo que no varía es la expectación que levantará el primer duelo Messi-Cristiano Ronaldo, y más cuando ambos cracks han comenzado la Liga de desigual manera: el argentino luciéndose ante la Real Sociedad en Can Barça, y el portugués desaparecido en el Bernabéu contra el Valencia. Esperemos que hoy despierte el bicho…


Y si hay alguna motivación extra en este encuentro, para los de Vilanova estará en lograr su cuarta Supercopa consecutiva, mientras que los de Mourinho lucharán por acallar al Camp Nou, como ya hicieran en el último Clásico.

Así que más allá de dedos en ojos ajenos y de máxima rivalidad, lo que se espera de este primer Clásico es un partido digno de una Supercopa de España. ¡Que así sea!