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martes, 15 de enero de 2013

Real Madrid-Valencia, primer asalto

Si en algo coinciden Real Madrid y Valencia es en que la Copa del Rey se ha convertido, junto con la Champions, en su prioridad...

El Real Madrid, a 18 puntos del líder en la Liga, tiene en la Copa una de sus mejores opciones de poder alzar un título este año. Tanto es así que la imagen apática que ofrece en la competición regular cambia radicalmente en la copera. Algo que se evidenció especialmente en la vuelta de octavos contra el Celta.


Un partido en el que un gran Cristiano Ronaldo lideró a los blancos con tres goles. Lo que le convierte en el máximo goleador de la Copa, con cuatro tantos. Y, por suerte para los madridistas, hoy estará en el césped. Además de una zaga que poco a poco va recuperándose de tantas bajas, a falta del lesionado Pepe y del sancionado Ramos.

El rival, el Valencia, un equipo que no sólo no renuncia a ninguna de las dos competiciones, sino que, como a los blancos, son las que le pueden dar mayores alegrías esta temporada, porque en Liga ni siquiera se encuentra en puestos europeos.

Además, este enfrentamiento le llega en el mejor momento posible: desde que debutara en el banquillo ché el 8 de diciembre, Valverde ha sumado seis victorias en siete partidos. Pero hay que tener en cuenta que enfrente tendrá al Madrid, el rival más fuerte al que se mida desde su llegada...Y por ser el Madrid, el morbo lo pondrá Roberto Soldado, que volverá a enfrentarse a su ex-equipo. Y lo hará en estado de gracia: ha marcado tres goles en los últimos dos encuentros...

Madrid y Valencia nos deparan tres asaltos con un sólo objetivo: la victoria...

jueves, 8 de noviembre de 2012

Un partido, dos caras

El Real Madrid-Borussia Dortmund no sólo dejó encarrilado el pase de madridistas y alemanes a octavos de la Champions, sino que también dejó varias imágenes...

La primera, las dos caras del Madrid: en el primer tiempo los blancos ofrecieron su peor versión, y no les bastó con el regreso de Xabi Alonso y con la titularidad de Modric para desplegar su juego, porque los hombres de Mourinho no se encontraban en el campo, gracias, en parte, a una gran presión del Dortmund.


Y ese buen trabajo de los alemanes les llevó al primer gol, el de Reus. Aunque dentro de esa mala primera parte, hubo una imagen positiva: el primer gol de Pepe como madridista en la Champions, y de una manera que se está volviendo su especialidad, el remate de cabeza. Y cuando parecía que volvería a resurgir el espíritu de las remontadas blancas, ahí se juntaron Arbeloa y Götze para poner el balón en las redes de Casillas...
 
Pero en el segundo tiempo apareció el Real Madrid de las grandes noches europeas, su cara B, y a ello contribuyó el acierto de Mourinho con los cambios. De hecho, uno de ellos, Callejón, fue clave: primero por un gol legal anulado por fuera de juego, y después, en el segundo gol del Madrid, provocando la falta previa al tanto. 

Y de esa acción nació otra de las imágenes curiosas del partido: Cristiano se disponía a tirar la falta, pero Özil se interpuso entre el 7 y el balón y lo colocó a su manera...Podía haber parecido un desafío al luso, pero más allá de gestarse una discusión o un tenso cruce de miradas, Ronaldo le dio permiso a Mesut para que lanzara la falta...y marcara. 


Y aunque Cristiano Ronaldo quería su recompensa particular y la buscó con ahínco hasta el final, ésta no le llegó en forma de gol ni de victoria, pero sí de empate que sabe a octavos de la Champions, y todavía quedan dos partidos para buscar la primera plaza del grupo...porque ya se sabe que en la Liga de Campeones todo es posible...

sábado, 1 de septiembre de 2012

Tuve la suerte de estar ahí…

Cuatro años le han hecho falta al Real Madrid para lograr su novena Supercopa de España, y para cortar de golpe la racha de tres seguidas que llevaba su rival, el Barça, algo que ya hicieron los merengues entre 1988 y 1990. Y cuatro años también han necesitado los blancos para volver a ganar a los culés en el Bernabéu, tras cinco derrotas y dos empates. Y yo tuve la suerte de estar ahí…


El Madrid hizo una de las mejores primeras partes que se le recuerda: qué dominio, qué poderío, qué superioridad. Y tuve la fortuna de estar en el fondo en el que atacaban y marcaban los blancos. ¡Todo un lujazo! Me rendí a sus pies mientras la grada comenzaba con los olés…En lo puramente futbolístico, Pepe regresaba al once titular y daba la asistencia a Higuaín para que aprovechara el error de Mascherano y marcara el primero de la que iba a ser una noche blanca, y el tercero del argentino en cuatro partidos que llevamos de temporada.

El Pipita pudo ampliar su cuenta goleadora, algo que en el fondo norte hubiéramos agradecido, pero Valdés estuvo acertadísimo, y lo que pasó fue que le llegó el turno a uno que no falla en los últimos duelos: Cristiano Ronaldo ha pasado de borrarse en los partidos importantes –como decían las malas lenguas- a marcar cinco goles en cinco clásicos consecutivos.

Y por fin llegó una eliminatoria de Madrid-Barça sin polémicas, pese a la expulsión de Adriano por roja directa, y un gol anulado a Pepe...Pero todo buen guión tiene un giro inesperado, en ocasiones dramático, pero esta vez, menos mal, fue medianamente dramático. De nuevo, la asignatura pendiente de los blancos salió a relucir: los goles a balón parado. En esta ocasión Messi fue el encargado de silenciar al Bernabéu con un golazo de falta, pero hasta ahí pudo llegar el argentino.

En la segunda parte, y a pesar de estar con 10, el Barça intentó controlar la situación, y buscar un empate que le sabría a victoria, pero Casillas volvió a santificarse, en una eliminatoria que será recordada por los porteros, y por el debut de Modric con la camiseta blanca. Algo inolvidable para la parroquia madridista que estábamos en Chamartín.


Y a todo esto, ¿y Mourinho? Pues ni salió de su banquillo durante el partido y al final dejó solos a sus chicos para que celebraran el título en el césped mientras los aficionados hacíamos lo propio en las gradas, en los aledaños del Bernabéu, camino de Cibeles y con la Diosa…porque por fin el Madrid volvía a ganar la Supercopa de España. Y encima al eterno rival. ¡Casi nada!

domingo, 22 de abril de 2012

Y el 7 blanco silenció al Camp Nou

Leyendo este titular parece que nos estamos remontando al Clásico de 1999, cuando el gran Raúl González Blanco, tras marcar el gol del empate, se puso su dedo índice de la mano derecha en la boca y mandó callar al Camp Nou. Pero no me voy a remontar tanto, sólo a anoche, cuando el otro 7 blanco silenció al Camp ‘Mou’, perdón al Camp Nou, tras anotar el gol de la victoria madridista en el feudo culé…


Con sus gestos dijo: “Tranquilos, que aquí estoy yo”. Y ahí estaba nuestro salvador. En el 73, en el mismo minuto que llegó al rescate en el partido liguero anterior, el del Sporting en el Bernabéu, Cristiano Ronaldo marcaba el gol de la victoria. Yo ya ni recordaba lo que era ganarles en su Camp ‘Mou’, perdón, ¡cómo estoy! Y lo hizo un año y un día después de firmar otro de sus goles decisivos, el de la victoria sobre el Barça en la Copa del Rey. Eso sí, si el de anoche vale una Liga sólo el tiempo lo dirá, aunque cada vez queda menos…

Y ahora sólo un  par de detalles a destacar: el Madrid ganó al Barça como ellos querían, jugando al fútbol y sin polémicas, así que ya no pueden quejarse; el gran partido de Özil y su súper asistencia en el gol de Cristiano Ronaldo; la buena actuación de la defensa blanca, desde Pepe a Ramos, pasando por Coentrao, sí, Coentrao; la desaparición del “messías” culé en el campo y la derrota en su batalla personal con CR7; y la patadita que recibió el portugués de Alves, que si lo hace Pepe no juega hasta 2015, pero hoy ningún culé habla del bochorno que pasó con esa acción y con el posterior agarrón del brasileño al cuello de Granero. ¡Lamentable!

Pero estoy de buen humor y quiero quedarme, sobre todo, con la cura de humildad para algunos culés, por suerte, no la mayoría. Me refiero a esos aficionados azulgranas que, desde hace semanas y mucho antes de jugar el Clásico, daban por hecho que ganarían el partido. Así, con esa prepotencia. “Normal” que hoy muchos de ellos están ‘mouditos’. Hasta en Twitter, horas antes del encuentro, se leían muchos tweets con el hashtag #A1. ¡Qué malo es dar por hecho las cosas sin haberse producido! Pues en ningún momento se dio el #A1 y ahora estamos #A7. 


Y, por último, pero no menos importante. Sí, ayer me di cita con cientos de madridistas en la Cibeles, pero, en mi caso, no fui para celebrar el título de Liga, no soy tan imprudente –ya lo haré en su momento, si éste llega-, sino a festejar, simplemente, la victoria del Madrid sobre el Barça en el Camp ‘Mou’ y que el 7 blanco, en cierta manera, también mandó a callar a todos aquellos que decían que no aparecía en los partidos importantes. Y ya está, ahora a pensar en nuestro encuentro del miércoles contra el Bayern de Múnich.

miércoles, 25 de enero de 2012

Llegó la hora de morir matando

Estamos en las horas previas a un nuevo Clásico, el más importante de los que ha habido hasta ahora en esta temporada. Y, ¿por qué es el más importante? Porque es en el que más se juega el Real Madrid, y no me refiero a pasar a las semifinales de la Copa del Rey, que también, sino, y sobre todo, a darle un lavado de cara a la imagen dada en la ida.

Señores, yo nunca he sido una persona bélica ni conflictiva, más bien todo lo contrario, siempre he sido de “paz y amor y el Plus pa’l salón”, pero hoy toca sacar ese coraje, esa vena bélica y morir matando en el campo. Dar la verdadera imagen de mi Madrid: el que no se rinde, el que lucha hasta el final, pero sin agresividad, sin violencia, -¿sin Pepe?-…Pues eso, morir matando con juego, buen juego, con goles, con un gran espectáculo futbolístico, que es lo que esperamos todos los madridistas, porque equipo hay de sobra para hacer frente al Barça, siempre lo ha habido, sólo nos lo tenemos que creer, empezando por los jugadores.


Toca decirle adiós al complejo de inferioridad, a la moral minada ante la impotencia de no saber cómo ganarles, porque algún día, señores, algún día tiene que ser el primero, y ¿por qué no hoy? No perdamos la esperanza, que tiempo para felicitar al rival y para reconocer nuestros errores habrá tras el partido, si fuera necesario, pero ahora es el momento de estar más que nunca con el equipo, y decir hola valentía, pero con deportividad, sin racanería, ni cobardía, ni miedo, sin perder los papeles, sin desquiciarse, sin enajenaciones mentales, -¿sin Pepe?-. Bueno, pues eso.

Porque lo que no podemos tolerar los aficionados de este gran club es que se hable más de lo extradeportivo, y lo humillante y embarazoso que nos resulta a los madridistas ciertas acciones de Pepe o Coentrao o el propio Mourinho, que del partido en sí. Por eso espero que mañana se hable de un Madrid valiente, sea cual sea el resultado, como lo fue el Athletic en el Bernabéu el domingo o el Mirandés tanto en Cornellá como en Anduva. Toda una lección de lo que hay que hacer. Porque el Madrid es un equipo de señorío, y eso hay que conservarlo y demostrarlo en el campo, especialmente en ‘batallas’ como ésta.

En definitiva, y después de esta arenga, que el partido nos deje todo lo bueno del mejor fútbol del mundo, que es el que se hace en España. Ahora sí, que empiece el Clásico.

viernes, 20 de enero de 2012

Impotencia, enajenación y otros conceptos

La historia se repite. Eso es lo que pensamos, en mi opinión, la mayoría de los madridistas tras una nueva derrota en el Bernabéu ante el Barça. Mourinho intentó sorprender con un once en el que incluyó a Carvalho, después de cuatro meses de baja, y a Altintop, y con Coentrao de lateral izquierdo en detrimento de Marcelo, cuando en el partido de Liga frente al Barça lo había situado en el derecho y el portugués no convenció. Y tampoco lo hizo el miércoles, la verdad. 


Aún así, y a pesar de los experimentos de Mourinho, el Madrid comenzó ganando, y no sólo eso, se fue al descanso con la ventaja en el marcador, gracias a un gol de Cristiano Ronaldo, que puso en pie al Bernabéu. Una contra, una llegada, un gol. Efectividad 100%, pero sin juego, sin balón. Pero el Madrid volvió a demostrar que es incapaz de gestionar esa ventaja, por lo que da la sensación de que el Barça le tiene minada la moral, aunque los capitanes blancos no lo ven así.

Pues, sinceramente, es la sensación que da el Madrid cuando juega contra el Barça: dan la impresión de salir con complejo de inferioridad, con la impotencia de que hagan lo que hagan, e invente lo que invente Mou en el campo, es imposible la victoria. Y eso, señores, mina la moral hasta a nosotros, los aficionados. De poco les sirvió a los blancos saber que en la Liga están a cinco puntos de los de Pep…aunque ya sabemos que son competiciones diferentes. Pero algo debe de motivar, ¿no?


Pero lo importante aquí, más allá del resultado y del asunto de Pepe, del que hablaré a continuación, es que se sigue buscando la fórmula para hacer frente al Barça, para imponerse a ellos, pero nada. Mourinho es incapaz de encontrarla. Y el Madrid se desquicia: Coentrao, Pepe…etc. Y eso se nota en las faltas que cometen, con las que los madridistas nos sentimos abochornados. No nos representa ese fútbol. O como se le quiera llamar a lo que hace Pepe. Y es una pena, porque cuando no sufre ninguna enajenación mental es un buen central…Pero se pierde, se pierde demasiado.

Y como no se gana un partido de este calibre es desquiciándose, siendo sucio, que es lo que representa Pepe cuando se le pira la pinza, y, contra el Barça, siempre se le pira. Esto no lo podemos tolerar. Esa actitud no representa al madridismo. Y encima Mourinho lo cambia para que no viera otra amarilla o una roja directa y se perdiera la vuelta en el Camp Nou. ¡Pues a ver la que lía allí! Que de lo que esperamos hablar al día siguiente es de fútbol, sea cual sea el sistema, no de agresiones ni del bochorno y la vergüenza que nos hace pasar el 3 blanco.


En definitiva, que al Madrid se le complica mucho la eliminatoria, aunque todos coinciden en que todavía está abierta. Difícil, complicada, jodida, muy jodida…pero abierta.

PD: Hoy más que nunca, y pese a la vergüenza y el bochorno que he pasado con Pepe, ¡Hala Madrid! Y esto va sobre todo por esos culés, que son muy pocos, que en las malas de su equipo no aparecen: Anoeta, San Mamés, Mestalla, el Sevilla en el Camp Nou, el mini Espanyolazo y Getafe, y cuando ganan al Madrid salen hasta de debajo de las piedras…Porque aquí, señores, al menos una servidora, está en las buenas del Madrid pero sobre todo en las malas, siendo honesta, reconociendo las cosas y dando la cara. A ver si esos pocos culés a los que me refiero pueden empezar a decir lo mismo.

lunes, 15 de agosto de 2011

Despertó el mejor Madrid: los blancos sí que estaban ‘concentraos’

Mourinho y sus hombres saltaron anoche al Bernabéu como tenían que haberlo hecho en los Clásicos ante el Barça de la pasada temporada, es decir, a comerse al rival en casa. ¡Vaya, lo que esperábamos todos los madridistas! Y dio gusto verles tocar el balón, llegando con facilidad al área rival. Aunque nadie garantiza que jugando bien se acabe ganando un partido, y más cuando la Diosa Fortuna ayer vistió de azulgrana, y la justicia, de fútbol, entiende poco.

En el once inicial no estaba ninguno de los nuevos fichajes blancos. Saltaron al césped los mismos hombres que recibieron la manita en el Camp Nou en noviembre. Pero eso daba igual, era el momento de resarcirse. Y Benzema fue el primero en avisar a los tres minutos con un derechazo que se va por poco por el lateral de la portería de Valdés, que, a la postre, sería el mejor del equipo culé, su salvador, porque tuvo un asedio continuo de los jugadores del Real Madrid.

Y siguieron más tiros de Benzema, y de Cristiano Ronaldo, y hasta de Sergio Ramos de volea…Los de Mourinho marcaron el ritmo durante todo el partido…Y en el 12 llegó el gol merengue, del Mago Özil, eso sí, con toda una jugada de Benzema. ¡Qué grande está el francés! Di María da un pase en largo desde campo blanco por la banda derecha a Karim, que se lleva a Abidal de una manera elegante, y con el exterior, y casi sin hueco, le da un pase perfecto al alemán, que está por allí para empujarla con ese toque personal que sólo tiene el mago.


Y los blancos seguían a lo suyo: ir por delante en el marcador no era suficiente para relajarse. ¡Cómo funcionaba el equipo, cómo jugaba, cómo llegaba! Casillas ni siquiera había tenido que intervenir en toda la primera parte. Y enfrente, un Barça sin ideas, y el Madrid a seguir asediando a Valdés, que en alguna tendría que fallar.

Pero en el 35 la suerte volvió a tocar al Barça, y a la bota de Villa: el Guaje hizo uno de esos golazos para la posteridad, por toda la escuadra, justo a la esquina a la que Casillas no llegaba. Es verdad, no lo merecían los culés, pero siguen teniendo suerte. Eso no desanimó a los de Mou, que continuaban teniendo al Barça donde querían, en su terreno.

Y en el 45, más fortuna. Messi, el que ni la había olido en 45 minutos, sólo para dar la asistencia a Villa en su gol, marcaba el 1-2, ayudado por la mala actuación de la defensa madridista, que se armó un lío entre Khedira, que despeja mal, Carvalho, que mira cómo lo hace el alemán, y Pepe, que resbala y se va al suelo por ir con la sexta marcha puesta. Así que dos llegadas, dos goles. Sin hacer nada, sin ser el típico Barça, tirando de efectividad y algo de suerte, iba ganando al descanso, porque, tópicamente, el fútbol es así.

Ya en la segunda mitad el Madrid seguía presionando, a por todas, aunque el Bernabéu estaba dormido: ni silbidos a los azulgranas ni apoyo a los blancos. Y en los primeros 15 minutos de la segunda parte, el Barça empezó a ganar confianza, pero salió el ‘concentrao’ Coentrao. Debutaba en el Bernabéu, el que será su estadio, esperemos que por muchos años, en un partido oficial. ¡Y qué partido se pegó!


Y en el mismo minuto que entró el luso, marcaba Xabi Alonso, cayéndose al suelo desde la  frontal del área y ante la mirada impasible de cuatro defensas del Barça y de Valdés. El empate llegó cuando menos lo buscaba el Madrid, y venía de un gran control y asistencia de Pepe, que después, y por eso de ir con la sexta marcha puesta, la volvió a tener con Alves: uno que va pasado y con fuerza y el otro que exagera hasta el roce de una mosca…En fin, que gracias a eso, y al gol de Alonso, el Bernabéu despertó, como ya lo había hecho el Madrid en su juego y en su intensidad.

Después llegaron los intentos fallidos de Cristiano Ronaldo, que lo buscaba de todas las formas y colores, sin obtener su merecido fruto. Ni Benzema tampoco. Tal vez en el Camp Nou. Aunque sí se evidenció la conexión que tiene con Özil, cómo se entienden. Qué bien hizo la entrada de Coentrao al campo, dando más movilidad al mago teutón. Y cuando Villa se iba, el fortín blanco se acordaba de su eterno capitán y de la Selección: “Raúl, Raúl, Raúl” cantaba. 


Y, como no hay Clásico sin polémica, en los últimos minutos llegaron los dos penaltis que el árbitro se tragó con papas: el de Valdés sobre Cristiano, que cuando está en el suelo saca la mano para derribar al portugués y que no llegue al balón, y el de Marcelo sobre Pedro. Ah, y sí, Messi jugó toda la segunda parte, aunque no lo pareciera, y eso que no llevaba la elástica de Argentina.

En definitiva, un 2-2 muy injusto para el Madrid. Un partido que nos deja claras varias cosas: la primera, que Mourinho estuvo acertadísimo con los cambios; la segunda, que el Madrid fue muy superior al Barça, sí, como lo leen, el Madrid, algo a lo que pocos estábamos acostumbrados y más ante el eterno rival; y tercera, que los jugadores culés se sabían al dedillo eso de que “ellos llegan en mejor momento que nosotros”. ¿Qué pasa, que fue la lección que aprendieron en la vuelta al cole?

En fin, que hoy los seguidores culés sólo hablan de Pepe y sus enajenaciones mentales, porque de fútbol, de ese juego que dicen que dominan, que es su filosofía, no pueden hablar, porque ni siquiera lo hicieron en el campo. Que el segundo año de Mourinho es mejor que el primero se empezó a demostrar en la pretemporada, pero se tiene que refrendar en el Camp Nou, y si es levantando el título de la Supercopa mucho mejor.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Un ratito con Pepe Reina

Bajo un calor sofocante, debido a los tres focos que se dirigían hacia nuestros taburetes, tuve la oportunidad de hacerle, el pasado lunes, una entrevista al gran Pepe Reina. Yo, la verdad, hubiese preferido llevármelo a una terraza a saturarle a preguntas tomando unas cañitas, pero así son las normas y hay que acatarlas. Y lo de ‘gran’ no lo digo sólo por su altura, que es evidente, -mide alrededor de 1,90-, sino por su humanidad, su cercanía, su carisma…Para mí el portero español es la sonrisa pícara de la Selección.

La entrevista tuvo lugar en una sala del Palacio de Deportes de Madrid, en un acto publicitario de la marca Gillette, del que Reina es imagen. Fueron entre siete y diez minutos distendidos -los tiempos también estaban limitados-, con momentos de seriedad cuando la pregunta lo requería, y de cachondeo cuando era oportuno. Todo a su debido tiempo. En ocasiones, al internacional español le costaba contener la sonrisa y para una periodista encontrar eso en un entrevistado es muy agradable. Es signo de que se siente cómodo, y, a su vez, acomoda más al entrevistador.

Dependiendo de la respuesta, el jugador del Liverpool mostraba emoción en sus palabras, en algunos gestos incontrolados, en determinadas reacciones, incluso en cierto nerviosismo ante alguna pregunta, pero se debía más bien a no encontrar las palabras adecuadas con lo que pensaba o sentía que a una cuestión de timidez o incomodidad.


Reina me explicó que el Liverpool comenzó muy mal la temporada, y que eso les tenía minada la moral. “Pero desde enero hemos ido recuperándonos. Especialmente con la llegada de Dalglish al banquillo, un técnico que ha aportado mucho al equipo: una mejor imagen, una versión mejorada del Liverpool del principio de temporada, y que esperamos que continúe en la próxima campaña”, confesó, al tiempo que hizo hincapié en que en su club siempre va a haber jugadores técnicos y que lo que ellos quieren es jugar el balón y ser buenos, para que los resultados sean mejores.

“No, no, no”. Con esta reiteración y contundencia, Pepe Reina insistió en que no piensa moverse del Liverpool, no se plantea cambiar de aires en Inglaterra en busca de un equipo que, a priori, le ofrezca la posibilidad de obtener más títulos. “Hay que darle margen al proyecto de los nuevos dueños. Además, en verano va a haber incorporaciones importantes, que van a contribuir a que el equipo crezca. Todos vamos a intentar tirar de la cuerda hacia el mismo lado, y así poder estar entre los mejores otra vez”, sentenció.

Y tiene las ideas muy claras. El portero español ni siquiera se plantea volver a la Liga española, ya que en la ciudad de los Beatles está muy contento, se siente muy valorado, querido, respetado y su familia muy cómoda. El speaker de la Selección, por méritos propios, espera poder traer la segunda Eurocopa consecutiva en 2012: “Ojalá, madre, ojalá. Pero hay que ir paso a paso. Primero debemos rematar la faena, clasificarnos, y ya después empezaremos a pensar en ese logro, que sería histórico. Nadie en la historia ha conseguido Eurocopa, Mundial, Eurocopa…Ojalá seamos los primeros en hacerlo”. Y yo me sumo a ese ojalá.

Si a Reina le preguntas si podemos estar tranquilos con el buen ambiente en La Roja, tras el maratón de clásicos entre Real Madrid y Barça, que parece que dejó algo mermada la relación entre jugadores de ambos equipos, él te responde: “Yo lo estaría, pero, vamos, que el día ocho de junio –tras los dos partidos amistosos de la Selección- te lo refrendo, si quieres”. No hará falta, me fío de tus palabras, pero si quieres hacerlo estaré encantada de escucharte de nuevo…

Eso sí, dejó claro que él no tiene que ser el encargado de llevar el buen rollo a la Selección, que el buen rollo se lleva solo, que todos son partícipes de que haya buen ambiente. “Ha habido un factor humano y de compañerismo que ha sido la clave del éxito de La Roja en estos últimos tres o cuatro años, y eso debe seguir así. Se están levantando muchas sospechas y muchos debates alrededor, pero yo no le doy ninguna importancia”. Así que podemos estar tranquilos: la Selección sigue siendo un bloque y seguirán jugando a la ‘pocha’ durante las concentraciones

Reina, además, aseguró que si España tiene la fortuna de gozar de algún puesto en el que destaque es el de portero, “sin incluirme. En la Liga hay porteros españoles muy buenos, a un gran nivel. Es algo que se trabaja desde la base”. Y hablando de cancerberos, sobre De Gea me dijo que es uno de esos ejemplos de buen portero español, y si el año que viene juega en el Manchester United, él le deseará mucha suerte, excepto cuando juegue contra el Liverpool. ¡Grande Pepe Reina. Humildad, humanidad y compañerismo en una misma persona!

Además, tiene tres razones para ir con el Barça en la final de la Champions: por su pasado culé, porque es español y porque juega en el Liverpool, que es el “archirival” del Manchester United, con quien los azulgranas se disputan la Liga de Campeones este sábado. Y en cuanto a una porra, dice que cualquiera que suponga la victoria de los de Guardiola. “Con un 1-0 para el Barça me vale”. Apuntado queda.

Y al igual que su compañero de Selección, y capitán de La Roja, Iker Casillas, Pepe Reina también espera poder seguir jugando al fútbol hasta los 40. “Mientras aguantemos, que a ver lo que aguantamos, ahí estaremos. Lo que la mente y el cuerpo nos dicte, así haremos. Y ojalá podamos seguir hasta esa cifra, aunque es difícil estar al nivel de Van der Sar con 40, pero lo intentaremos”.

Por último, ¿os imagináis que deseo pidió Pepe Reina para el año que viene, tanto a nivel de club como de selección? Allá va: “Que las lesiones nos respeten, que estemos sanos, porque al final con trabajo, esfuerzo y sacrificio lo demás siempre llega. Mientras estemos sanos y éstas –señalando sus piernas- y éstas –sacudiendo sus manos- estén sanas, estaremos contentos”. Que así sea. Y por muchos años.

PD: Antes de comenzar nuestra conversación me preguntó que para qué medio era la entrevista, ya que yo debía ser la única periodista de la sala a la que no reconocía de otros actos, y yo le dije que de Canal+ y Cuatro. Ahí soltó su primera sonrisa pícara. Imagino que guarda buen recuerdo de los profesionales que trabajan en estos dos medios y que le acompañaron en la Eurocopa de Austria y Suiza y el Mundial de Sudáfrica. Espero que también lo guardes de mí…

jueves, 28 de abril de 2011

Soy madridista, pero…

Desde que nació ‘Entre Naranjitos y Jabulanis’ siempre he manifestado y evidenciado que por mis venas corre sangre blanca…Pero no horchata. Soy merengue casi desde que me engendraron y me siento orgullosa. Como reza esa bufanda de los puestos del Bernabéu: ‘Mi papá me hizo guapa, lista y siempre madridista’. Sobre todo esto último.

Y con cada entrada en este blog queda más patente. Pero también es verdad, que, pese a ser madridista, tengo la capacidad para, aunque cueste, no dejarme llevar por la pasión de mis colores, permitir aflorar la objetividad de la periodista que soy, y decir lo que veo, lo que creo y lo que me gusta y disgusta de los partidos de mi equipo. Si errar es humano, y rectificar de sabios, reconocer es la leche. Y no precisamente la Central Lechera a la que se refería Guardiola antes del partido. Toda una falta de respeto a la prensa de Madrid y sus profesionales. Pero éste es otro tema.

Soy madridista. Pero me defraudó mucho la primera parte de mi equipo ayer ante el Barça. Lo esperaba más ofensivo, que no fuera a defender un 0-0, que a mí no me servía para nada. Entiendo que fuera una estrategia de Mourinho, a la que hasta Cristiano Ronaldo se tuvo que amoldar, aunque no le gustara, como así reconoció en zona mixta. El técnico pretendía aguantar así hasta el minuto 70, para sacar a Kaká. Y si le hubiese salido bien, hoy estaría diciendo que aunque el Madrid no jugó a nada ni dominó el balón ni el encuentro, hubiese sido efectivo, que, al fin y al cabo, es lo que te dan los partidos, los puntos y las copas. Pero no fue así.

Soy madridista. Pero el Madrid no salió a presionar tan arriba. Mi equipo ayer no estaba en el Bernabéu hasta que empezó la segunda parte, aunque también es verdad que, a excepción de un tiro de Villa y otro de Xavi, el Barça no llegó mucho más en los primeros 45 minutos. Y Cristiano Ronaldo tuvo la mejor ocasión del Madrid rozando el descanso, justo antes de que Pinto fuera expulsado por agredir a Arbeloa. Después son los de Madrid los que van al límite y provocan…En fin.

Soy madridista. Pero Mourinho ayer se equivocó en el campo, aunque sabe cómo frenar al Barça. Y ese freno se llama Pepe. Yo quería ver a un Madrid que se dejara la vida y la piel en conseguir goles, y no lo vi. Es verdad que con Pepe en el campo, Messi no toca un balón, y que en cuanto le expulsaron, por una roja injusta, ya que no toca a Alves en ningún momento, el partido cayó del lado culé. Es difícil jugar contra 10, y más tres partidos seguidos, y más sin el marcador de la Pulga. De hecho, a raíz de la expulsión de Pepe fue cuando Messi apareció en el campo, y cuando el Barça menos llegaba, anotó el primero. Un resultado que después maquilló con una gran jugada y un golazo. Y soy madridista.


Soy madridista. Y hoy los culés dicen que el Madrid juega al límite. Pero el Barça no…-léase con ironía-. Son todos unos santos, y grandes actores. Espero poder repartir el Óscar al mejor actor entre Alves, Pedro y Busquets. Aunque, sin duda, en esta ocasión se lo lleva el brasileño, con ese giro de 180 grados con doble tirabuzón, porque Pepe, sí, entra con la plancha, pero de ahí a ese teatro. Es lamentable. And the winner is…

Soy madridista. Pero la amarilla a Ramos fue justa, y suerte que no la viera en el minuto 4, cuando toca el balón con la mano. Y en la segunda parte, la entrada de Adebayor dio profundidad al Madrid, por fin, y fue ganando posesión poco a poco. Ya daba más de tres pases seguidos, y llegó la roja directa a Pepe. Y la justa expulsión de Mourinho por quejarse al árbitro.

Soy madridista. Y Mourinho dijo en rueda de prensa lo que muchos madridistas pensamos, aunque no está bien visto que lo diga el entrenador del equipo, porque representa al Madrid. Y se le calentó la boca. Pero su discurso no es diferente al de muchos aficionados que salieron del Bernabéu. Sólo que a él se le crucifica por ser el entrenador, o por ser Mourinho, que cada uno lo juzgue. Que es verdad que le pierden las formas, y no lo estoy justificando, porque creo que dijo cosas que mejor se hubiera callado, como que le daría vergüenza haber ganado la Champions que ganó Guardiola. Pero los madridistas llevamos años diciendo lo que él dijo ayer, lo de la ayudita de los árbitros, ésa misma que en la época de las seis copas de Europa o de la hegemonía en los 90 del Madrid en España decían los culés que tenía el club blanco y ahí no pasaba nada. Pero ahora se monta el revuelo…Ver para creer.

Soy madridista. Pero el Barça rompió ayer la buena racha del Madrid en casa: nadie la había hecho un tanto a los blancos en el fortín Bernabéu en Champions. Hasta ayer. Después de ocho años sin llegar a una semifinal de Liga de Campeones caemos así en casa. Es una vergüenza. Pero soy madridista, y todavía queda la vuelta.

Sí, sigo siendo madridista. Y ahora más que nunca: ‘Hasta el final, vamos Real’. Con casta y orgullo. Porque en mis venas corre sangre blanca…la del Real Madrid.

jueves, 21 de abril de 2011

18 años después…¡Sí, sí, sí, la Copa está en Madrid!

Los madridistas hemos tenido que esperar 18 años para que un capitán blanco levantara la Copa del Rey, la decimoctava del club merengue. Un trofeo con mucho significado, ya que era el que le faltaba a Iker Casillas, San Iker nuevamente ayer, en su cuenta personal. Lástima que Raúl no pudiera conseguirlo en los 16 años que fue jugador del Real Madrid, pero tal vez pueda lograrlo en Alemania.

Eso sí, el espíritu de Raúl estuvo muy presente en la victoria del Madrid sobre el Barça en esta Copa, ya que al término del encuentro, Sergio Ramos, capote en mano, dio sus mejores pases de pecho, rememorando a aquel Gran Capitán de las buenas ocasiones. También Iker imitó al siete del Schalke al ponerle la bandera de España y la bufanda del Madrid a Cibeles, robándole incluso un beso a la diosa del madridismo. Y, como no, los aficionados sabíamos quién faltaba en esa celebración: ‘No estamos todos, falta Raúl’, coreamos al unísono los más de 150.000 hinchas que nos dimos cita en nuestra Cibeles.

Aunque en ese momento la mayoría no fuimos conscientes de que también faltaba alguien más. Bueno, más bien, algo más: ¡¡la Copa del Rey!! Pero si nos lo acababa de entregar su Majestad en Valencia. Sí, a Sergio Ramos se le cayó del autobús y la atropellaron. Los del Samur la intentaron reanimar, pero ya era tarde. ¡Qué manazas, muchacho! Y a raíz de ahí Twitter ha sido un hervidero de mensajes, a cuál más original, sobre el incidente: que si ‘a quién no se le ha caído una copa a las cinco de la mañana’, o ‘cuando me muera que le den mis cenizas a Ramos, para que él las esparza como quiera’, o ‘la Copa del Rey, ésa que el Madrid siempre tira desde el comienzo de la temporada’…La verdad es que es de juzgado de guardia…Pero al menos sabemos que la hemos ganado y que estará en las vitrinas de nuestro Bernabéu.

En lo puramente deportivo, el Madrid mostró, durante la primera parte y la prórroga, su otra cara. Aunque no tuvo la posesión del balón, fue el único que tuvo opciones reales de marcar durante ese tiempo, defendiendo cada balón, presionando muy arriba, robando cada cuero que le rondaba en la medular, adelantando la línea defensiva y saliendo a la contra, cada vez con más empuje. Hasta Pepe hizo las veces de puro 9. Incluso fue el encargado de estrellar el balón en el larguero de la meta de Pinto, y van 24 palos en toda la temporada. Ya en la segunda parte, el Barça volvió a hacer su juego, a dominar el balón y a llegar con peligro al área de Iker, que nuevamente fue el salvador blanco, el ángel guardián del madridismo.

Pero finalmente, Cristiano Ronaldo, que no hizo su mejor encuentro, tuvo la llave del partido, marcando un golazo de cabeza, con un pase magistral de Di María, uno de los mejores del Madrid. Y todo ello provenía del robo de balón de Pepe en la medular, otro de los grandes del conjunto de Mourinho ayer. Lástima que cuando su compatriota marcó se dedicó a hacer cortes de manga al público culé, ensombreciendo así la buena imagen que ofreció en lo deportivo. Pero, al menos, después supo pedir disculpas, que otros no lo hacen.

Y sobre el gol, ¿qué decir? ¡Cómo se suspendió el luso en el aire para ejecutar el remate perfecto y dar a los madridistas la Copa del Rey! Por fin, apareció Ronaldo en una cita importante, en una gran final, y marcó en el 102, en plena prórroga, un minuto que nunca olvidaremos.

Como tampoco olvidaré el gesto de Piqué saludando y felicitando a cada miembro del Real Madrid al concluir el encuentro. Hecho que le honra. Y que Villa ya lleva once partidos sin ver puerta con el Barça, y eso desquicia al Guaje. Menos mal que en La Roja no ha perdido su olfato goleador, tal vez porque en ese equipo campeón del mundo no juega un tal Messi, que es para quien juega el Barça.

En fin, que esta vez más que nunca ‘Sí, sí, sí, la Copa está en Madrid’. Y todavía quedan dos clásicos: las semifinales de la Champions, el todo por el todo. El Madrid, en busca de la décima y del doblete, pero para eso hay que ir paso a paso, partido a partido, y volver a sacar la casta de la primera parte ante el Barça. ‘Hasta el final, vamos Real’.

PD: Un asunto que parece haber pasado desapercibido por la victoria del Madrid sobre el Barça es que Nilmar y Cazorla deberán pagar 20.000 euros por forzar las amarillas ante el Twente en Europa League, y el Villarreal tendrá que desembolsar 60.000. Mientras que Iniesta deberá pagar, más o menos, 0 euros, sí, 0 euros, por hacer exactamente lo mismo que los del submarino amarillo, y que Xabi Alonso y Sergio Ramos en Champions frente al Ajax -por lo que apoquinaron 20.000 eurazos-. Para que después digan que no hay Villarato. Ha llegado hasta la UEFA, aunque eso ya no sorprende. Pero hoy me da igual, sigo de resaca merengona.

lunes, 14 de febrero de 2011

¡Esto es casta!

Un Real Madrid con diez recorta a cinco puntos la distancia con el Barça. Para aquellos que pensaban que la Liga se había sentenciado, finiquitado, terminado, muerto y enterrado en el Reyno de Navarra, estaban equivocados, errados, fallidos, desorientados, falseados y todos los sinónimos que se les ocurra. La competición liguera sigue respirando, de hecho nunca dejó de hacerlo. Hay Liga. Hay vida.

Los de Mourinho, como saben, se quedaron con diez por la expulsión de Iker Casillas en el minuto uno, es decir, estuvo más tiempo calentando antes del partido que lo que estuvo jugando. Así que salió del vestuario para volverse a meter a los dos minutos. Menos mal que no echamos en falta su presencia. Básicamente porque todas las cámaras le enfocaban cada tres minutos en la grada, para que no olvidáramos que el Madrid jugaba con diez, por la expulsión del capitán. La segunda vez que le pasa desde que es portero del club blanco en Primera.

Otra de las razones por las que no le echamos –tanto- de menos es por quién ocupó su lugar bajo los palos. Antonio Adán. Un joven con mucha seguridad en los momentos clave. Es verdad que el Espanyol no le dio mucho trabajo, pero el que tuvo lo solventó sin mayores problemas. Muy al estilo del mostoleño. Seguro que no olvida este 13 de febrero de 2011. Hay buen recambio de Iker en un futuro, tanto en el Madrid como en la selección.


Y, como no podría ser de otra manera, no puedo olvidarme del espectacular Marcelo, con golazo incluido. El brasileño es un digno merecedor del brazalete de capitán, no sólo por los tres puntos que costó su gol, sino por no desfallecer, por dar verticalidad a la banda izquierda, por entenderse a la perfección con Cristiano Ronaldo arriba y con Pepe abajo. Un Pepe que volvía ayer al once merengue. Me alegro de su vuelta y espero su pronta renovación. ¿Me ha oído, Tito Floren?

Y, ¿qué decir de Xabi Alonso? ¡Grande! Mientras esté el tolosarra en el campo, da igual que sean diez madridistas en el césped. Es un gran recuperador y creador de juego. Eso sí, menos mal que no hemos echado en falta las dos oportunidades de Adebayor, cantadas, en los últimos minutos. Al togolés le faltó puntería, pillería, definición, no sé, hacer algo más que tirarle el balón al cuerpo a Kameni, desaprovechando la gran asistencia que le dio CR7. Que sí, que ‘Manolito’ es muy rápido, pero pierde fuelle cuando llega la hora de rematar. Espero que lo vaya solucionando.

En definitiva, el Madrid sigue sobreponiéndose a las adversidades, luchando, sumando puntos y haciendo daño.  Si Juanito levantara la cabeza…¡Esto es casta!