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domingo, 22 de mayo de 2011

‘Alí-CR7 Babá’ y los 40 goles

Como en el famoso cuento de la tradición árabe, Cristiano Ronaldo ha regalado al madridismo mil y una noches inolvidables, y sin robar nada a nadie. El luso ha conseguido colocar el récord de goles en Liga en una temporada en 40, y firmados de todas las formas y colores: de cabeza, con la izquierda, con la derecha, de penalti, de falta, y hasta de espalda, la de Pepe claro, aunque ése no lo contamos, porque el Pichichi y la Bota de Oro ya las tiene aseguradas con sus 40 tantos.


Además, el Real Madrid también ha sido el equipo más goleador de esta temporada, con 102 goles. El  primero marcado por un veterano, aunque recién llegado al conjunto de Mourinho y una apuesta personal del portugués, Carvalho, en la jornada dos ante el Osasuna. Y el último, de un canterano, Joselu, uno de los ocho a los que Mou ha dado la oportunidad de debutar este año, y que ayer cumplió con el último gol de la cuenta goleadora blanca, el 102, a pase del máximo goleador del Madrid, Cristiano Ronaldo, que ya ha superado en dos a Hugo Sánchez. Algo que alegra al mexicano, siempre y cuando no fuera Messi el que le superara. Y era difícil, ya que se quedó en 31.

La tarde comenzaba en Concha Espina con un homenaje a uno que se va, Dudek, al que Florentino Pérez y Jorge Valdano entregaron un trofeo, y al que, cuando fue cambiado para que entrara otro canterano, sus compañeros le hicieron un pasillo, en un emotivo gesto en el que abrazó a cada uno de los jugadores que se sumaron a esta iniciativa. En cuatro años, sólo ha jugado diez partidos. Normal teniendo delante a Iker Casillas, el Guante de Oro del último Mundial.


Curiosamente el partido comenzaba con un Almería apretando sobre la portería del polaco, hasta el minuto 3, en el que Cristiano Ronaldo marcaba su primer gol, el 39 en su cuenta personal. Mourinho se mostraba más contento y sonriente de lo habitual tras el primero, y tras el octavo ya no cabía en sí mismo. Al menos Uche tuvo la oportunidad de marcar el último gol del Almería en primera división, y el de la honra. Y así fueron llegando los ocho tantos: tres de Adebayor, dos de Benzema, otro más de Cristiano Ronaldo y el ya nombrado de Joselu.

Y hablando del francés, Karim termina esta temporada, y espero que inicie la siguiente - sería un error venderle cuando está empezando a explotar- con 15 goles en Liga. Gran partido del francés, que hizo de todo: recortar, internarse y marcar. Y Özil, para mí el mejor fichaje del Real Madrid este año, acaba la temporada como el mejor asistente del conjunto blanco. ¡Qué gran pase le dio a Adebayor en el segundo gol, con el exterior y con efecto! ¡Eso es magia!

Así que esta temporada 2010-2011 la termino feliz por el Madrid, por Cristiano Ronaldo y por el Getafe, que ha conseguido salvarse. Aunque triste por el Deportivo, por el gran Valerón, por Manuel Pablo y por Aythami. Ironías de la vida: puede que el año que baja el Depor, suba el Celta de Vigo. Y este año veremos a Valerón jugar contra el equipo de sus amores, el que fue su trampolín a la primera división: la Unión Deportiva Las Palmas. Y de allí al Mallorca, al Atlético de Madrid y al equipo coruñés desde el 2000.


Y seguimos con otro motivo de alegría: en Alemania, Raúl González Blanco, el eterno capitán merengue, el siete de España, conseguía el único título que le faltaba, la Copa, no la del Rey, sino la del país teutón, donde ha marcado 19 goles, aunque ayer no lo hiciera, pero sí tomó su capote y toreó al aire, como es tradición. Es curioso que se tuviera que ir al Schalke para ganar una Copa que este año el Madrid ganaba aquí. Pero estoy segura de que para él habrá valido la pena, como para todos los madridistas, que sentimos ese título como nuestro. ¡Enhorabuena, Gran Raúl!


miércoles, 4 de mayo de 2011

El final de los Clásicos

En esta vida todo llega a su fin, por mucho que nos cueste y por mucho que al principio parezca que los ciclos, los momentos, las semanas y el tiempo no vayan a tener ocaso. Pero así es. “Cuatro clásicos en 18 días”, decíamos hace casi un mes con los ojos abiertos como platos. Y hoy, 4 de mayo, todo se ha acabado. ¡Qué poco dura lo bueno! Y, ¿qué vamos a hacer ahora sin Madrid-Barça hasta agosto, cuando se juegue la Supercopa de España?

Pues seguiremos hablando de ellos. Al menos, de momento. He de reconocer que yo era de las que pensaban que acabaríamos de los clásicos hasta los mismos, que estaríamos empachados, que cuatro partidos eran muchos…Y hoy, para mi sorpresa, ya estoy nostálgica. Han dejado tantas cosas: dos empates y una victoria para cada uno. La del Madrid supuso la Copa del Rey y la del Barça el pase a la final de la Champions.

Pero centrémonos en el de ayer. El Madrid salió arriba, presionando y robando balones. En los primeros minutos, el Barça no era el del tiki taka (hoy llamado ‘tiki atraka’ por muchos madridistas), y tampoco le hacía falta, ya que llevaba ventaja en la eliminatoria. El Madrid estaba encerrando a los de Guardiola en su campo. Por primera vez, después de la primera parte del partido de Copa, habían arrancado un partido como yo esperaba. Además, el trabajo defensivo de Lass fue muy bueno.

En el 39 llegó la oportunidad más clara para los de Karanka, con una contra que inicia Xabi Alonso, cambiándole en largo a Cristiano Ronaldo, que da un pase genial a Di María, aunque al argentino se le adelantó Valdés y no tuvo espacio para empujarla. El Barça tenía las ocasiones más claras del encuentro, pero Iker estuvo muy bien en sus intervenciones.

Pero el árbitro se dedicó a pitar todas las faltas a favor del Barça y no del Madrid. De hecho, se podía comprobar que cada vez que el público del Camp Nou gritaba y silbaba, el árbitro automáticamente pitaba falta a favor del Barça. Suerte que no la pitara en contra del Madrid cuando el espontáneo payaso culé saltó al césped cuando iba a comenzar la segunda parte, porque yo pensé que le sacaba la amarilla a Cristiano Ronaldo y todo…Pero se contuvo el belga.

Eso sí, alucinante, increíble, de coña, impresionante, escandaloso y todos los calificativos que se les ocurran para lo que pita el árbitro en el gol anulado a Higuaín, con falta previa de Piqué sobre Cristiano Ronaldo, pero pitó cuando el luso tira a Mascherano cuando está en el suelo…Ni ley de la ventaja, ni gol del Pipa, ni falta para el Madrid, ni nada, bueno sí, gol anulado…Ver para creer, aunque ni viéndolo todavía me lo creo. Y lo peor es que estaba delante de la jugada. Si es que, ya se sabe, no hay más ciego que el que no quiere ver.

Y cuando más estaba llegando el Madrid, en una contra marca Pedro. Pero a los 10 minutos, y tras un disparo al palo de Di María, después de hacer un gran recorte a Mascherano, al que deja sentado, el rechace le llega a Marcelo (menos mal que llegaba un rechace a los blancos, porque he llegado a pensar que las botas de los del Barça llevan imanes para que el balón se les pegue siempre). A lo que iba, pues el brasileño puso el empate en el marcador.

Que fuera Marcelo el que marcara, no le tuvo que sentar muy bien a los culés del Camp Nou, ya que, en varias ocasiones, tanto él como Adebayor recibieron gritos simiescos de una afición a la que Rosell había pedido civismo. Si en todos lados cuecen habas, pero esta vez le toca a los del Camp Nou. Como si en el Barça no hubiera un Alves, Keita o Abidal, al que irónicamente después coreaban su nombre. ¡Es vergonzoso que esto siga pasando en los campos del fútbol! 

Pues, como decía, el gol de Marcelo es el primero que hacía el Madrid en el Camp Nou desde 2007.  Bueno, el primero realmente fue de Higuaín, pero al parecer en Bélgica eso no es gol, es falta de uno que está rodando por el césped…¡Manda…!

Ah, y que no se me olvide: Mascherano también ha entrado en el club del ‘Óscar al Mejor Actor’. Yo creo que cuando llegan a La Masía le dan un cursillo acelerado de teatro. ¡Qué manera de retorcerse en el suelo, qué  expresión de sufrimiento…y todo sin tocarle! Primero mira al árbitro y cuando lo tiene bien ubicado, empieza a gritar, al más puro estilo Busquets. ¿Todavía no se han dado cuenta de la mala imagen que dan, en un estadio repleto de cámaras? Y encima dejó un par de faltitas, y ni siquiera vio la amarilla: un pisotón a Arbeloa, y otra a Cristiano. Pero claro, va de azulgrana.

Eso sí, me sorprendió cuando le sacó tarjeta a Pedro, por una falta sobre Lass, que ni va a disputar el balón ni nada. Yo creo que se equivocó o algo, y ya era tarde para rectificar y sacársela a Lass por provocar. Creo que todos pilláis la ironía. Pero le perdona al tinerfeño la segunda amarilla por estorbar a Iker en un saque. Eso es amarilla de libro, y a él se la perdona. Eso sí, a Van Persie en su día no se la perdonaron por tirar a puerta cuando había pitado el árbitro, y también era de libro…¿Diferentes varas de medir?


El gesto de Casillas lo decía todo, y no sólo fue por el gol anulado sino por cada falta que no se pitaba a favor del Madrid, cuando tenía que haber sido así. Que el Madrid no jugó bien, vale, pero el madridismo siempre dijo que contra 11 no les ganaban y ahí está la prueba: 11 contra 11 el Barça no puede con el Madrid.

En fin, 24 horas después del último clásico, sólo me queda alabar la actitud deportiva de Xabi Alonso al final del encuentro felicitando a los jugadores del Barça. Y la de Arbeloa abrazando a Piqué al concluir el choque.

Hoy sigo siendo madridista, tal vez un poquito más, si eso es posible. Y, sí, estamos fuera de la Champions, pero con la cabeza bien alta. Sin complejos. Con casta y honor.

domingo, 17 de abril de 2011

Esto va de penalti…y de chulería

Es tal el bombo que le hemos dado a los cuatro clásicos que nos esperan en 18 días que el primero de ellos se ha saldado con un empate a uno, y ambos goles de penalti. Eso sí, de quienes más se esperaban: de Messi, que nunca le había marcado a un equipo comandado por Mourinho, y de Cristiano Ronaldo, que no lo había hecho ante el Barça, y que ya ha abierto la lata. Esto le viene muy bien al luso, y a los madridistas, ante los clásicos que se avecinan, porque una vez hecho el primero, los otros llegarán solos.

Y hablando de madridistas, ya sé que hoy todos los aficionados blancos decimos lo mismo, pero es verdad: si Cristiano Ronaldo hubiera hecho lo que hizo Messi ayer, tirar el balón con mala leche al público, se hubiese desencadenado la Tercera Guerra Mundial. Todos estarían hablando de su actitud chulesca y del poco fair play que practica, los numerosos diarios valorarían si debían sancionarle o no, se harían debates sobre su comportamiento antideportivo, etc.


Pues con Messi hay que hacer lo mismo. Que encima se fue de rositas: ni siquiera vio la amarilla y el colegiado ni lo recogió en el acta. Me da igual que se llame Messi o Pepito Grillo, no debería ser intocable, y la vara de medir debería ser la misma para todos. Y más cuando después, con cara de payaso, intenta aparentar como que no ha hecho nada. Al menos ten las narices de si lo has hecho, admítelo, no intentes engañar, porque eso sí que Cristiano Ronaldo no lo haría. Y si estás desquiciado porque están jugando contra 10 y son incapaces de marcar, busca otra fuente de desahogo, pero no la cojas con el público del Bernabéu, que tuvo un comportamiento ejemplar.

Y al margen de esto, a mí el primer clásico me ha dejado buen sabor de boca de cara a los próximos tres. Porque el Madrid jugando con 10 siguió plantando cara a los de Guardiola, que, aunque no dominaron en ningún momento el balón, en las contras conseguían poner nerviosos a todos los culés, y tiraron más que el Barça a puerta.

Menos mal que Mourinho ya lo advirtió: “Prepararé los partidos jugando con 10”. Y no se equivocó. Una vez más el Madrid jugó con 10, y lo hizo muy bien, y el Barça, nuevamente, se fue de rositas porque Alves tenía que haber visto la segunda amarilla por el penalti sobre Marcelo y no la vio. Pero con un jugador menos, los merengues volvieron a sacar la casta que les caracteriza y le hicieron frente a los culés, una inyección de moral de cara a la final del miércoles.

Y otro punto positivo para los blancos: Villa sigue sin marcar, y ya van nueve partidos, menos mal que con España no le pasa, mientras sea con el Barça…Pero bien que de su sequía goleadora o crisis no se habla. Si fuera Benzema, Adebayor o el propio Cristiano ya estarían diciendo que su fichaje ha sido un fiasco. Pero bueno, es lo que tiene esto te usar diferente vara de medir. Y del árbitro mejor ni hablamos.

Sólo hay dos cosas que espero: que en los próximos clásicos haya más goles, más fútbol y menos polémica -aunque esto último es lo más difícil-; y, como no, poder estar el miércoles de madrugada honrando a la Diosa Cibeles.

jueves, 14 de abril de 2011

Clásicamente empachados

Así vamos a terminar después de tres semanas de Madrid-Barça, en concreto de cuatro clásicos en dieciocho días: uno en Liga, otro en Copa y dos en Champions

Ocho años después el Madrid vuelve a unas semifinales de Liga de Campeones. Gracias a cinco goles: dos de Adebayor, uno de Di María y dos de Cristiano Ronaldo. Uno de ellos en White Hart Lane, un potentísimo disparo del luso, tanto que a Gomes ‘Manos de mantequilla’ se le resbaló el balón y acabó en la red, sin que pudiera hacer nada para evitarlo. Esperemos que este gol se lo den al portugués y no al portero…

Y, ¿cómo llega el Madrid a estas semifinales? ¡Invicto! Y con unos buenos números: no ha perdido ni un solo partido, ha ganado ocho y empatado dos, con 24 goles a favor y tan sólo 3 en contra. ¡Grandes números, sí señor!

Además, Mou no se anduvo con reservas. Salió con todo: con cuatro de los cinco jugadores que si veían una amarilla se quedaban sin jugar la ida de las semifinales, que es lo que le pasará a Carvalho,  pero no a Ramos, Cristiano Ronaldo, Di María ni Albiol. Tal vez, a priori, podía parecer demasiado arriesgado, pero le salió bien al técnico blanco, que volvió a oír corear su nombre, no en el Bernabéu, sino en White Hart Lane.

Ahora habrá que ver qué hace Mourinho el sábado, en el primer clásico, la vuelta de Liga, el único que se puede permitir perder, siempre y cuando se gane la final de la Copa del Rey y las semis de Champions. Para ello, espero que el buen partido que hizo el Madrid en Londres y en el Bernabéu lo repita donde y cuando debe hacerlo: en los clásicos.

Sólo se lo tienen que creer. Tienen que creerse que son capaces de ganar al Barça, porque es posible, y aunque se pierda el de Liga (¡Qué más da estar a ocho puntos que a once!), que no se desmotiven para los siguientes, que son los importantes…

Como importante es lo que está consiguiendo Raúl en Alemania. Hoy mi alegría es doble, porque el eterno capitán, el siete de España, de Europa y ahora del Schalke, también está, ocho años después, en la semifinal de la Liga de Campeones, pero sin el Madrid.

¡Qué bonita sería una final Real Madrid-Schalke! Y puede darse. Raúl hizo un golazo ante el Inter, tras un gran pase de un canterano blanco, Jurado, recortando ante el portero, rememorando ese golazo que marco al Valencia en la final de la octava orejona para el Madrid. Y además, dio una gran asistencia en el segundo gol de los alemanes. ¡Grande Raúl!

En fin, que empiece la cuenta atrás, que arranque el empacho de clásicos. Y que gane el que más lo merezca. ¡Ahora toca disfrutar!

miércoles, 6 de abril de 2011

Vuelve el Madrid grande de Europa

‘Hasta el final, vamos Real’. Así rezaba la pancarta gigante que se mostraba en la grada del Bernabéu antes de que arrancara el encuentro que ha hecho regresar al Madrid grande de Europa, al Madrid de las ilustres noches blancas, al de los olés en el feudo de Chamartín.

El de la ida de los cuartos de Champions ha sido un partido en el que se han demostrado muchas cosas. La primera que Adebayor, ‘Manolito’ para los amigos, sí aparece en las grandes citas. Y lo hizo a lo grande, como es él, con dos goles de cabeza que animaron, aún más si cabe, a una afición que no paró de arengar a los suyos ni un momento, y que disfrutó, como hacía tiempo no se recordaba, de un partido de Liga de Campeones. Así que Manolito ya es Adebayor de Europa.

Otra cosa que evidenció el encuentro es el typical juego sucio inglés que puso Crouch en el césped, justamente expulsado por dos entradas a destiempo a Sergio Ramos y a un Marcelo que, todavía en el suelo, no pudo evitar celebrar la roja del larguirucho del Tottenham como si de un gol se tratara.

Y hablando del brasileño, cómo se nota cuando faltan él y Xabi Alonso en el once del Madrid. Cómo ganó ayer el equipo con estos dos en el campo: en efectividad, creación, ocasiones, verticalidad, control del balón…La pena es que a Özil se le viera menos, aunque ahí estaba, como Di María. ¡Qué golazo el del argentino por toda la escuadra!

Y para redondear, no podía ser menos. Cristiano Ronaldo volvió, tras su lesión, con un golazo de volea, a pase de otro que también volvía a Europa, Kaká, qué solo estuvo 15 minutos en el césped, pero que dieron mucho de sí. Y que siga dando.


Eso sí, menos mal que no echaremos en falta, a menos a priori, el penalti no pitado a favor de los de Mourinho por manos, más que claras, de Dawson en el área, ante un disparo de Di María. Espero no tener que echarlo de menos en la vuelta, donde no estará Pepe, por ver la amarilla. Eso sí, habrá que tener cuidadito con Bale y los balones largos: son la única manera en la que el Tottenham puede crear algo de peligro sobre la portería de San Iker. Y que conste que soy prudente: hasta que no termine el partido de White Hart Lane…

En fin. Que las grandes noches europeas tenían que volver al Bernabéu…y a San Siro. Allí, el Schalke de Raúl grande de Europa se imponía por 2-5 al vigente campeón de la Liga de Campeones, y él firmaba su gol 70 en esta competición. ¡Qué grande es el eterno siete! A falta de la vuelta, en la que los de Leonardo lo tienen muy complicado, los alemanes pueden estar, por primera vez en su historia, en unas semifinales de Champions. Ocho años después, el Madrid y Raúl, por separado, pueden llegar a esas semis. Y, ojalá, a la final soñada en Wembley.

Así que sí: hasta el final irá el Real. ¡Éste sí es mi Madrid! Ya lo decía hace unas semanas: ¡qué bien suena el himno de la Champions en el Bernabéu!

miércoles, 9 de marzo de 2011

Una de diccionario...futbolístico

Si buscáramos el significado de la palabra ‘partidazo’, sin lugar a dudas encontraríamos el Rácing de Santander-Real Madrid del domingo. Aunque más bien fue el partidazo que se echaron los de Mourinho, demostrando que también saben jugar al toque, sobre todo en la primera parte. ¡Sublime! Muchos dicen que fue el mejor partido del Madrid en lo que va de temporada…

Aunque eso conlleve que se esté debatiendo si los blancos juegan mejor sin Cristiano Ronaldo. Y yo tengo la respuesta, al menos la mía: simplemente juegan diferente. Dos sistemas tácticos distintos, adaptado cada uno a lo que ofrecen los jugadores que están en ese momento en el campo. Por ejemplo, en Santander, Mourinho se olvidó del músculo para crear fútbol. Por eso dejó a Alonso como único pivote y reforzó el centro del campo con Granero. ¡Todo un acierto!

Así que no fue un partidazo porque no estaba Cristiano Ronaldo, sino por esa gran conexión de Xabi Alonso con Granero, y, como no, por Özil, que creó, hizo su juego, ofreció su clase y deleitó. Todas las acciones pasaban por él, porque ve el fútbol como nadie, especialmente en la jugada del primer gol del Madrid, esas tres paredes que inventaron el alemán, Benzema y Adebayor, y el pase de la muerte sin mirar. ¡Ahí queda eso!


Y, ¿qué pasaría si buscáramos ‘palo’ en el diccionario? Pues que además de las acepciones normales también encontraríamos las quince veces que el Madrid ha estrellado el balón en el larguero o el poste en lo que va de Liga. En Santander fueron dos más: una falta de Xabi Alonso y un derechazo de Benzema.

Menos mal que en esta ocasión no nos tendremos que acordar de los palos, porque se consiguieron los tres puntos. Ni tampoco del penalti que falló Adebayor, en solidaridad con Pinillos, que erró uno previamente. El domingo no queríamos los goles de penalti, o eso debieron creer ellos. “Debemos currárnoslo un poco más”, pensarían.

Y si buscamos la palabra ‘sorpresa’ aparecería mi cara con la boca abierta, porque es lo que me provoca la soberbia mejoría que ha experimentado Benzema desde que llegó Adebayor al Madrid. ¡Dos dobletes en dos partidos, en tres días! Me deja sin palabras, aunque eso es lo que llevaba esperando desde que Florentino se lo trajo de Lyon. Ha valido la pena la espera. Y que siga así, que todavía queda mucho por delante.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Benzema, el regreso del hijo pródigo

Karim Benzema llegó, vio y casi venció. Me explico: el francés llegó a Gerland, vio la portería y marcó. Tan sólo necesitó un minuto en el campo para hacer el gol blanco. Lástima que el Olympique de Lyon empatara en los últimos minutos en una jugada con fortuna, y sin merecerlo, por lo poco que hicieron los galos en la segunda parte. Pero, ¿qué les voy a decir? ¡Esto es fútbol!

Benzema recibió la ovación de Gerland, justo un minuto antes de enmudecer al estadio que le vio crecer como futbolista, y tras dos tiros al larguero en dos minutos, uno de Cristiano Ronaldo de lanzamiento de falta y otro de Sergio Ramos de cabeza. Eso sí, mejor no hablo del penalti escandaloso que no pitó el árbitro a favor del Madrid, por mano gala en el área del Olympique, porque tal vez hubiese cambiado el rumbo del partido. Eso nunca lo sabremos.

Lo que sí sabemos es que Özil volvió a estar, una vez más, grande: se deshizo de todo defensa que se le puso por delante para dar el pase perfecto a Karim en la jugada del gol. He de reconocer que, en otros tiempos, yo hubiese pensado que, si lo tiraba el galo, el balón no acababa en la red. Pero esta vez me demostró que me equivocaba. ¡Bien por Benzema! Tuvo la elegancia y la sutileza de esperar el momento perfecto, buscar el hueco y golpear el cuero casi cayéndose y por inercia, y pasándoselo por debajo de las piernas al portero. ¡Magistral!

En los pocos minutos que estuvo en el césped le salía todo al francés, hasta un pase de espuela a Cristiano Ronaldo, con sombrero incluido. La verdad es que lo hubiese esperado de cualquier jugador menos de él, pero me alegra comprobar que algo está cambiando en este jugador. De hecho, lleva dos goles en dos partidos en tres días: en Liga ante el Levante y en Champions frente al Olympique.


Tiene que estar contento Mourinho con Adebayor. Sí, leen bien, con Adebayor, o más bien con su llegada al Madrid, ya que desde que el togolés viste de blanco Benzema está extra-motivado, y eso se nota en su entrega. Ahora es más luchador y rinde como cualquiera. Es el jugador que siempre quisimos ver. Sobre todo Florentino, que celebró el gol como un madridista más.

En definitiva, por fin el Madrid no perdió en Lyon ante su bestia negra de la Liga de Campeones. Por fin fueron capaces de marcar un gol en Gerland. Y, por fin, desde la temporada 2003-2004, los de Mourinho pueden estar de nuevo en unos cuartos de final de Champions, aunque para eso hay que esperar dos semanas. Mejor no adelantar acontecimientos. Paso a paso…

lunes, 14 de febrero de 2011

¡Esto es casta!

Un Real Madrid con diez recorta a cinco puntos la distancia con el Barça. Para aquellos que pensaban que la Liga se había sentenciado, finiquitado, terminado, muerto y enterrado en el Reyno de Navarra, estaban equivocados, errados, fallidos, desorientados, falseados y todos los sinónimos que se les ocurra. La competición liguera sigue respirando, de hecho nunca dejó de hacerlo. Hay Liga. Hay vida.

Los de Mourinho, como saben, se quedaron con diez por la expulsión de Iker Casillas en el minuto uno, es decir, estuvo más tiempo calentando antes del partido que lo que estuvo jugando. Así que salió del vestuario para volverse a meter a los dos minutos. Menos mal que no echamos en falta su presencia. Básicamente porque todas las cámaras le enfocaban cada tres minutos en la grada, para que no olvidáramos que el Madrid jugaba con diez, por la expulsión del capitán. La segunda vez que le pasa desde que es portero del club blanco en Primera.

Otra de las razones por las que no le echamos –tanto- de menos es por quién ocupó su lugar bajo los palos. Antonio Adán. Un joven con mucha seguridad en los momentos clave. Es verdad que el Espanyol no le dio mucho trabajo, pero el que tuvo lo solventó sin mayores problemas. Muy al estilo del mostoleño. Seguro que no olvida este 13 de febrero de 2011. Hay buen recambio de Iker en un futuro, tanto en el Madrid como en la selección.


Y, como no podría ser de otra manera, no puedo olvidarme del espectacular Marcelo, con golazo incluido. El brasileño es un digno merecedor del brazalete de capitán, no sólo por los tres puntos que costó su gol, sino por no desfallecer, por dar verticalidad a la banda izquierda, por entenderse a la perfección con Cristiano Ronaldo arriba y con Pepe abajo. Un Pepe que volvía ayer al once merengue. Me alegro de su vuelta y espero su pronta renovación. ¿Me ha oído, Tito Floren?

Y, ¿qué decir de Xabi Alonso? ¡Grande! Mientras esté el tolosarra en el campo, da igual que sean diez madridistas en el césped. Es un gran recuperador y creador de juego. Eso sí, menos mal que no hemos echado en falta las dos oportunidades de Adebayor, cantadas, en los últimos minutos. Al togolés le faltó puntería, pillería, definición, no sé, hacer algo más que tirarle el balón al cuerpo a Kameni, desaprovechando la gran asistencia que le dio CR7. Que sí, que ‘Manolito’ es muy rápido, pero pierde fuelle cuando llega la hora de rematar. Espero que lo vaya solucionando.

En definitiva, el Madrid sigue sobreponiéndose a las adversidades, luchando, sumando puntos y haciendo daño.  Si Juanito levantara la cabeza…¡Esto es casta!

martes, 8 de febrero de 2011

El Bernabéu sigue siendo un fortín

El Real Madrid es el único equipo de la Primera División que no ha cedido ni un solo punto en esta Liga en su estadio, en ese fortín llamado Santiago Bernabéu. ¿Se puede deber al miedo escénico de los rivales en ese campo, o a la extra-motivación de los blancos ante su afición? Sea por lo que sea las cifras están ahí.

Los de Mourinho no sólo no han perdido ni un partido en el Bernabéu, los únicos en la Liga en conseguirlo –el Hércules consiguió ganar al Barça en el Camp Nou-, sino que tampoco les han arrancado ningún empate, aunque algunos estuvieron cerca, como el Villarreal. Y sólo hay dos equipos más a los que tampoco les han empatado en casa, aunque sí hayan perdido en sus estadios: el Athletic de Bilbao y la Real Sociedad.

Se trata de unos números espectaculares para el Madrid, como los 51 goles que lleva marcados Cristiano Ronaldo en los 51 partidos que ha jugado como blanco. ¿Alguien dudaba de que el luso no volvería a marcar, que estaba en crisis goleadora, sólo por llevar cuatro partidos sin anotar? Pues el domingo hizo dos, y buscó el hat-trick, aunque no lo logró. ¡Tranquilo, muchacho, que ya llegará!


Y, además, el domingo, la Real Sociedad recibió el segundo gol que Adebayor hace en el Bernabéu, y eso que no jugaba desde diciembre y que sólo lleva 8 días en el Madrid. Pero es que lo más curioso es que los cinco goles que se marcaron hace dos días los hicieron madridistas, ya que el gol de la Real lo marcó Arbeloa en propia puerta, tras una buena parada de Casillas, que desafortunadamente choca en el defensa maño.

En definitiva, en el Madrid hay ganas de gol. Hasta el apuntador quiere anotar. Pero, lo más importante es que el Bernabéu siga siendo el fortín de Mourinho, donde no se cede ni un punto al rival.