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viernes, 2 de marzo de 2012

Rompan filas

Tras el España-Venezuela, último amistoso de la Roja antes de la Eurocopa, Roberto Soldado dijo que había llegado su oportunidad, que ya no podía pedir más. Y es normal, ya que al 9 valencianista le ha costado cinco años volver a la Selección absoluta. Y el camino hasta aquí no ha sido fácil…

Tras pasar cuatro temporadas a caballo entre el Real Madrid y el Castilla y marcar 67 goles, en 2006 era cedido al Osasuna, donde se convirtió en el máximo goleador del equipo con 11 tantos, ganándose así su primera oportunidad con la Roja: el 2 de junio de 2007, Soldado jugaba su primer y, hasta el miércoles, único partido con la Selección, en un encuentro ante Letonia, clasificatorio para la Eurocopa de 2008.

Pero si el 9 ché quería regresar a la Selección debía seguir marcando, y tras volver en 2007 al Madrid y no hacer ni un gol, fue traspasado en 2008 al Getafe, donde anotó 13 en su primera temporada y 20 en la segunda, ganándose el galardón de máximo goleador azulón. Y la temporada pasada llegó al Valencia con un difícil reto: suplir la ausencia de Villa, y lo ha logrado con creces: en dos temporadas lleva 44 goles, 19 de ellos esta campaña. 


Así que realizar una gran temporada a las órdenes de Emery le ha dado a Soldado su segunda oportunidad con la Selección, aunque el trabajo no finaliza aquí, y él lo sabe: debe seguir haciendo grandes partidos y continuar con su racha goleadora en el Valencia hasta final de temporada para terminar de obtener su más que merecido billete para la Eurocopa de Polonia y Ucrania, pero, de momento, y al menos por hoy, rompan filas.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Villa y la Eurocopa

2012. Año de ‘El Sexto Sol’ para los mayas, que no el fin del mundo, así que no se me alarmen, y, lo que es más importante, año de Eurocopa. Es decir, en 2012 España puede conseguir su segundo cetro continental consecutivo a nivel de selecciones, algo histórico si añadimos que entre uno y otro logramos un Mundial. ¡Casi nada! 


Y con la vista puesta en esa cita europea no puedo evitar pensar en nuestro pichichi con la Roja, David Villa, y en si podrá estar para la Eurocopa. Pero el ‘guaje’ no es el primer jugador que se rompe a pocos meses de una cita importante con su Selección. Ahí van varios ejemplos de futbolistas que parecía que podían perderse un Mundial pero que llegaron a tiempo.

El primero de ellos es Raúl, el eterno siete, que se rompió el menisco y el ligamento cruzado de su rodilla izquierda en noviembre de 2005, pero siete meses después estaba en Alemania disputando el Mundial. Otro que pasó por algo similar en el mismo periodo de tiempo fue Xavi, que se lesionaba en un entrenamiento con el Barça en diciembre de 2005, rompiéndose el ligamento cruzado de la rodilla derecha y, al final pudo acudir a la cita mundialista de 2006.


Ya en abril de 2010, Fernando Torres pasaba por el quirófano para una cirugía en el menisco de su pierna derecha. Y tan sólo dos meses después estaba en Sudáfrica con la Roja, celebrando in situ el primer Mundial conseguido por España. Y el último ejemplo, aunque ya fuera de nuestra selección, es el de Higuaín, que en enero del pasado año viajó hasta Chicago para operarse de una hernia discal y en abril reaparecía en los terrenos de juego, siendo convocado incluso para la Copa América celebrada en julio, donde también se encontró con el gol.

Así que viendo los antecedentes, parece que llegar en plenas condiciones a las citas con las selecciones motiva a los jugadores lesionados. Y no es de extrañar que en Polonia y Ucrania Villa nos vuelva a alegrar a todos los españoles...Aunque, si por desgracia finalmente no puede ser así, sabemos de un “soldado” que lo suplirá sobradamente. Y ya después que llegue ‘El Sexto Sol’ o lo que tenga que llegar. 


lunes, 15 de agosto de 2011

Despertó el mejor Madrid: los blancos sí que estaban ‘concentraos’

Mourinho y sus hombres saltaron anoche al Bernabéu como tenían que haberlo hecho en los Clásicos ante el Barça de la pasada temporada, es decir, a comerse al rival en casa. ¡Vaya, lo que esperábamos todos los madridistas! Y dio gusto verles tocar el balón, llegando con facilidad al área rival. Aunque nadie garantiza que jugando bien se acabe ganando un partido, y más cuando la Diosa Fortuna ayer vistió de azulgrana, y la justicia, de fútbol, entiende poco.

En el once inicial no estaba ninguno de los nuevos fichajes blancos. Saltaron al césped los mismos hombres que recibieron la manita en el Camp Nou en noviembre. Pero eso daba igual, era el momento de resarcirse. Y Benzema fue el primero en avisar a los tres minutos con un derechazo que se va por poco por el lateral de la portería de Valdés, que, a la postre, sería el mejor del equipo culé, su salvador, porque tuvo un asedio continuo de los jugadores del Real Madrid.

Y siguieron más tiros de Benzema, y de Cristiano Ronaldo, y hasta de Sergio Ramos de volea…Los de Mourinho marcaron el ritmo durante todo el partido…Y en el 12 llegó el gol merengue, del Mago Özil, eso sí, con toda una jugada de Benzema. ¡Qué grande está el francés! Di María da un pase en largo desde campo blanco por la banda derecha a Karim, que se lleva a Abidal de una manera elegante, y con el exterior, y casi sin hueco, le da un pase perfecto al alemán, que está por allí para empujarla con ese toque personal que sólo tiene el mago.


Y los blancos seguían a lo suyo: ir por delante en el marcador no era suficiente para relajarse. ¡Cómo funcionaba el equipo, cómo jugaba, cómo llegaba! Casillas ni siquiera había tenido que intervenir en toda la primera parte. Y enfrente, un Barça sin ideas, y el Madrid a seguir asediando a Valdés, que en alguna tendría que fallar.

Pero en el 35 la suerte volvió a tocar al Barça, y a la bota de Villa: el Guaje hizo uno de esos golazos para la posteridad, por toda la escuadra, justo a la esquina a la que Casillas no llegaba. Es verdad, no lo merecían los culés, pero siguen teniendo suerte. Eso no desanimó a los de Mou, que continuaban teniendo al Barça donde querían, en su terreno.

Y en el 45, más fortuna. Messi, el que ni la había olido en 45 minutos, sólo para dar la asistencia a Villa en su gol, marcaba el 1-2, ayudado por la mala actuación de la defensa madridista, que se armó un lío entre Khedira, que despeja mal, Carvalho, que mira cómo lo hace el alemán, y Pepe, que resbala y se va al suelo por ir con la sexta marcha puesta. Así que dos llegadas, dos goles. Sin hacer nada, sin ser el típico Barça, tirando de efectividad y algo de suerte, iba ganando al descanso, porque, tópicamente, el fútbol es así.

Ya en la segunda mitad el Madrid seguía presionando, a por todas, aunque el Bernabéu estaba dormido: ni silbidos a los azulgranas ni apoyo a los blancos. Y en los primeros 15 minutos de la segunda parte, el Barça empezó a ganar confianza, pero salió el ‘concentrao’ Coentrao. Debutaba en el Bernabéu, el que será su estadio, esperemos que por muchos años, en un partido oficial. ¡Y qué partido se pegó!


Y en el mismo minuto que entró el luso, marcaba Xabi Alonso, cayéndose al suelo desde la  frontal del área y ante la mirada impasible de cuatro defensas del Barça y de Valdés. El empate llegó cuando menos lo buscaba el Madrid, y venía de un gran control y asistencia de Pepe, que después, y por eso de ir con la sexta marcha puesta, la volvió a tener con Alves: uno que va pasado y con fuerza y el otro que exagera hasta el roce de una mosca…En fin, que gracias a eso, y al gol de Alonso, el Bernabéu despertó, como ya lo había hecho el Madrid en su juego y en su intensidad.

Después llegaron los intentos fallidos de Cristiano Ronaldo, que lo buscaba de todas las formas y colores, sin obtener su merecido fruto. Ni Benzema tampoco. Tal vez en el Camp Nou. Aunque sí se evidenció la conexión que tiene con Özil, cómo se entienden. Qué bien hizo la entrada de Coentrao al campo, dando más movilidad al mago teutón. Y cuando Villa se iba, el fortín blanco se acordaba de su eterno capitán y de la Selección: “Raúl, Raúl, Raúl” cantaba. 


Y, como no hay Clásico sin polémica, en los últimos minutos llegaron los dos penaltis que el árbitro se tragó con papas: el de Valdés sobre Cristiano, que cuando está en el suelo saca la mano para derribar al portugués y que no llegue al balón, y el de Marcelo sobre Pedro. Ah, y sí, Messi jugó toda la segunda parte, aunque no lo pareciera, y eso que no llevaba la elástica de Argentina.

En definitiva, un 2-2 muy injusto para el Madrid. Un partido que nos deja claras varias cosas: la primera, que Mourinho estuvo acertadísimo con los cambios; la segunda, que el Madrid fue muy superior al Barça, sí, como lo leen, el Madrid, algo a lo que pocos estábamos acostumbrados y más ante el eterno rival; y tercera, que los jugadores culés se sabían al dedillo eso de que “ellos llegan en mejor momento que nosotros”. ¿Qué pasa, que fue la lección que aprendieron en la vuelta al cole?

En fin, que hoy los seguidores culés sólo hablan de Pepe y sus enajenaciones mentales, porque de fútbol, de ese juego que dicen que dominan, que es su filosofía, no pueden hablar, porque ni siquiera lo hicieron en el campo. Que el segundo año de Mourinho es mejor que el primero se empezó a demostrar en la pretemporada, pero se tiene que refrendar en el Camp Nou, y si es levantando el título de la Supercopa mucho mejor.

domingo, 17 de abril de 2011

Esto va de penalti…y de chulería

Es tal el bombo que le hemos dado a los cuatro clásicos que nos esperan en 18 días que el primero de ellos se ha saldado con un empate a uno, y ambos goles de penalti. Eso sí, de quienes más se esperaban: de Messi, que nunca le había marcado a un equipo comandado por Mourinho, y de Cristiano Ronaldo, que no lo había hecho ante el Barça, y que ya ha abierto la lata. Esto le viene muy bien al luso, y a los madridistas, ante los clásicos que se avecinan, porque una vez hecho el primero, los otros llegarán solos.

Y hablando de madridistas, ya sé que hoy todos los aficionados blancos decimos lo mismo, pero es verdad: si Cristiano Ronaldo hubiera hecho lo que hizo Messi ayer, tirar el balón con mala leche al público, se hubiese desencadenado la Tercera Guerra Mundial. Todos estarían hablando de su actitud chulesca y del poco fair play que practica, los numerosos diarios valorarían si debían sancionarle o no, se harían debates sobre su comportamiento antideportivo, etc.


Pues con Messi hay que hacer lo mismo. Que encima se fue de rositas: ni siquiera vio la amarilla y el colegiado ni lo recogió en el acta. Me da igual que se llame Messi o Pepito Grillo, no debería ser intocable, y la vara de medir debería ser la misma para todos. Y más cuando después, con cara de payaso, intenta aparentar como que no ha hecho nada. Al menos ten las narices de si lo has hecho, admítelo, no intentes engañar, porque eso sí que Cristiano Ronaldo no lo haría. Y si estás desquiciado porque están jugando contra 10 y son incapaces de marcar, busca otra fuente de desahogo, pero no la cojas con el público del Bernabéu, que tuvo un comportamiento ejemplar.

Y al margen de esto, a mí el primer clásico me ha dejado buen sabor de boca de cara a los próximos tres. Porque el Madrid jugando con 10 siguió plantando cara a los de Guardiola, que, aunque no dominaron en ningún momento el balón, en las contras conseguían poner nerviosos a todos los culés, y tiraron más que el Barça a puerta.

Menos mal que Mourinho ya lo advirtió: “Prepararé los partidos jugando con 10”. Y no se equivocó. Una vez más el Madrid jugó con 10, y lo hizo muy bien, y el Barça, nuevamente, se fue de rositas porque Alves tenía que haber visto la segunda amarilla por el penalti sobre Marcelo y no la vio. Pero con un jugador menos, los merengues volvieron a sacar la casta que les caracteriza y le hicieron frente a los culés, una inyección de moral de cara a la final del miércoles.

Y otro punto positivo para los blancos: Villa sigue sin marcar, y ya van nueve partidos, menos mal que con España no le pasa, mientras sea con el Barça…Pero bien que de su sequía goleadora o crisis no se habla. Si fuera Benzema, Adebayor o el propio Cristiano ya estarían diciendo que su fichaje ha sido un fiasco. Pero bueno, es lo que tiene esto te usar diferente vara de medir. Y del árbitro mejor ni hablamos.

Sólo hay dos cosas que espero: que en los próximos clásicos haya más goles, más fútbol y menos polémica -aunque esto último es lo más difícil-; y, como no, poder estar el miércoles de madrugada honrando a la Diosa Cibeles.

viernes, 11 de febrero de 2011

Llegó, vio y Silva

Apenas le bastaron diez minutos en el césped a David Silva para darle la victoria a una España, que, aunque dio una imagen mejorada de lo que últimamente nos tiene acostumbrados en los amistosos, sigue sin ser la que fue en el Mundial.


El grancanario puso el definitivo 1-0 en el marcador del Bernabéu en el 86, algo que no consiguió su tocayo Villa en 70 minutos que estuvo en el campo, a pesar de que estrelló un balón en el poste y cruzó demasiado un tiro a puerta vacía. Parece que el gol 45 se le está resistiendo al asturiano. El peso de los 44 tantos de Raúl sobrevuela en la Selección.

El que sí tuvo una gran actuación y nos volvió a salvar, una vez más, del descalabro ante Colombia fue San Iker Casillas, que con el partido del miércoles se convierte en el jugador con más internacionalidades con España, superando a Andoni Zubizarreta. El capitán ‘Guantes de Oro’ tuvo grandes intervenciones en momentos críticos. ¡Menos mal!

Ya lo dije una vez: ¡No a los amistosos! Que parece que no se nos dan bien, aunque al menos este último lo ganamos, sin convencer mucho, pero lo que importa es el marcador final, favorable a los hombres del Marqués Del Bosque, no como ante Argentina y Portugal, que mejor no recordarlo.

Al menos hemos ganado este primer partido de La Roja en 2011: el primer amistoso que ganamos desde que somos campeones del mundo. ¡Eso sí que tiene tela!

Lo bueno es que en los partidos oficiales, es decir, esos en los que nos jugamos la clasificación para la próxima Eurocopa, la Roja no falla, y esperemos que no lo empiece a hacer porque debemos revalidar nuestro título de mejor selección de Europa.