Mostrando entradas con la etiqueta penalti. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta penalti. Mostrar todas las entradas

domingo, 17 de abril de 2011

Esto va de penalti…y de chulería

Es tal el bombo que le hemos dado a los cuatro clásicos que nos esperan en 18 días que el primero de ellos se ha saldado con un empate a uno, y ambos goles de penalti. Eso sí, de quienes más se esperaban: de Messi, que nunca le había marcado a un equipo comandado por Mourinho, y de Cristiano Ronaldo, que no lo había hecho ante el Barça, y que ya ha abierto la lata. Esto le viene muy bien al luso, y a los madridistas, ante los clásicos que se avecinan, porque una vez hecho el primero, los otros llegarán solos.

Y hablando de madridistas, ya sé que hoy todos los aficionados blancos decimos lo mismo, pero es verdad: si Cristiano Ronaldo hubiera hecho lo que hizo Messi ayer, tirar el balón con mala leche al público, se hubiese desencadenado la Tercera Guerra Mundial. Todos estarían hablando de su actitud chulesca y del poco fair play que practica, los numerosos diarios valorarían si debían sancionarle o no, se harían debates sobre su comportamiento antideportivo, etc.


Pues con Messi hay que hacer lo mismo. Que encima se fue de rositas: ni siquiera vio la amarilla y el colegiado ni lo recogió en el acta. Me da igual que se llame Messi o Pepito Grillo, no debería ser intocable, y la vara de medir debería ser la misma para todos. Y más cuando después, con cara de payaso, intenta aparentar como que no ha hecho nada. Al menos ten las narices de si lo has hecho, admítelo, no intentes engañar, porque eso sí que Cristiano Ronaldo no lo haría. Y si estás desquiciado porque están jugando contra 10 y son incapaces de marcar, busca otra fuente de desahogo, pero no la cojas con el público del Bernabéu, que tuvo un comportamiento ejemplar.

Y al margen de esto, a mí el primer clásico me ha dejado buen sabor de boca de cara a los próximos tres. Porque el Madrid jugando con 10 siguió plantando cara a los de Guardiola, que, aunque no dominaron en ningún momento el balón, en las contras conseguían poner nerviosos a todos los culés, y tiraron más que el Barça a puerta.

Menos mal que Mourinho ya lo advirtió: “Prepararé los partidos jugando con 10”. Y no se equivocó. Una vez más el Madrid jugó con 10, y lo hizo muy bien, y el Barça, nuevamente, se fue de rositas porque Alves tenía que haber visto la segunda amarilla por el penalti sobre Marcelo y no la vio. Pero con un jugador menos, los merengues volvieron a sacar la casta que les caracteriza y le hicieron frente a los culés, una inyección de moral de cara a la final del miércoles.

Y otro punto positivo para los blancos: Villa sigue sin marcar, y ya van nueve partidos, menos mal que con España no le pasa, mientras sea con el Barça…Pero bien que de su sequía goleadora o crisis no se habla. Si fuera Benzema, Adebayor o el propio Cristiano ya estarían diciendo que su fichaje ha sido un fiasco. Pero bueno, es lo que tiene esto te usar diferente vara de medir. Y del árbitro mejor ni hablamos.

Sólo hay dos cosas que espero: que en los próximos clásicos haya más goles, más fútbol y menos polémica -aunque esto último es lo más difícil-; y, como no, poder estar el miércoles de madrugada honrando a la Diosa Cibeles.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Una de diccionario...futbolístico

Si buscáramos el significado de la palabra ‘partidazo’, sin lugar a dudas encontraríamos el Rácing de Santander-Real Madrid del domingo. Aunque más bien fue el partidazo que se echaron los de Mourinho, demostrando que también saben jugar al toque, sobre todo en la primera parte. ¡Sublime! Muchos dicen que fue el mejor partido del Madrid en lo que va de temporada…

Aunque eso conlleve que se esté debatiendo si los blancos juegan mejor sin Cristiano Ronaldo. Y yo tengo la respuesta, al menos la mía: simplemente juegan diferente. Dos sistemas tácticos distintos, adaptado cada uno a lo que ofrecen los jugadores que están en ese momento en el campo. Por ejemplo, en Santander, Mourinho se olvidó del músculo para crear fútbol. Por eso dejó a Alonso como único pivote y reforzó el centro del campo con Granero. ¡Todo un acierto!

Así que no fue un partidazo porque no estaba Cristiano Ronaldo, sino por esa gran conexión de Xabi Alonso con Granero, y, como no, por Özil, que creó, hizo su juego, ofreció su clase y deleitó. Todas las acciones pasaban por él, porque ve el fútbol como nadie, especialmente en la jugada del primer gol del Madrid, esas tres paredes que inventaron el alemán, Benzema y Adebayor, y el pase de la muerte sin mirar. ¡Ahí queda eso!


Y, ¿qué pasaría si buscáramos ‘palo’ en el diccionario? Pues que además de las acepciones normales también encontraríamos las quince veces que el Madrid ha estrellado el balón en el larguero o el poste en lo que va de Liga. En Santander fueron dos más: una falta de Xabi Alonso y un derechazo de Benzema.

Menos mal que en esta ocasión no nos tendremos que acordar de los palos, porque se consiguieron los tres puntos. Ni tampoco del penalti que falló Adebayor, en solidaridad con Pinillos, que erró uno previamente. El domingo no queríamos los goles de penalti, o eso debieron creer ellos. “Debemos currárnoslo un poco más”, pensarían.

Y si buscamos la palabra ‘sorpresa’ aparecería mi cara con la boca abierta, porque es lo que me provoca la soberbia mejoría que ha experimentado Benzema desde que llegó Adebayor al Madrid. ¡Dos dobletes en dos partidos, en tres días! Me deja sin palabras, aunque eso es lo que llevaba esperando desde que Florentino se lo trajo de Lyon. Ha valido la pena la espera. Y que siga así, que todavía queda mucho por delante.