Mostrando entradas con la etiqueta karanka. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta karanka. Mostrar todas las entradas

viernes, 23 de marzo de 2012

Sobre fantasmas y desplantes

Sobre el Madrid vuelven a sobrevolar antiguos fantasmas. Unos fantasmas que se remontan a 2004. En marzo de ese año, el equipo dirigido por Carlos Queiroz era líder de la Liga a 6 puntos del segundo, el Valencia, y a 11 del Barça, que era cuarto. Además, había llegado a la final de la Copa del Rey y a cuartos de la Champions.

Pero dos empates seguidos, curiosamente ambos empate a uno, contra Racing y Zaragoza en las jornadas 27 y 28, abrieron la Caja de Pandora. Los blancos experimentaron un bajón físico que se reflejó en la derrota, también contra el Zaragoza, en la final de la Copa del Rey por 3 a 2. Mientras, en la Champions, el Madrid se imponía por 4 goles a 2 al Mónaco en la ida de los cuartos de final, pero dos semanas después sucumbía fuera de casa por un 3-1, que le apeaba de la competición europea.


Así que al Madrid sólo le quedaba la Liga, que tuvo en el bolsillo hasta la jornada 32: la derrota por 0-3 en el Bernabéu ante el Osasuna despojó a los hombres de Queiroz de un liderato que ya no volverían a recuperar, en detrimento del Valencia.  Además, el Barça seguía a siete puntos, una ventaja que el Madrid perdió tras encarrilar cinco derrotas consecutivas en las últimas cinco jornadas. Un récord negativo histórico en el club, que terminó la temporada cuarto, a dos puntos del subcampeón, el Barcelona. Y un dato escalofriante: el Madrid perdió 25 puntos en las últimas 11 jornadas.

Pero esta temporada los blancos llevan sin bajarse del liderato 12 jornadas, y aunque han perdido cuatro puntos en dos partidos consecutivos, probablemente debido a otro bajón físico, más que a la presión de ser líder, todavía tienen una ventaja de 6 sobre el segundo, el Barça, pero es inevitable que viendo los antecedentes, vuelvan los fantasmas...

PD: También es inevitable dedicar unas palabras a la curiosa ‘Ley del Silencio’ impuesta por Mourinho. Por si no se ha dado cuenta el desplante no se lo hace a los árbitros ni a la Federación, sólo a la prensa, que es quien cubre cada partido del Madrid y cada rueda de prensa. Luego se quejará el portugués si los periodistas no van cuando habla Karanka. Sea consciente del mal que hace a esta profesión: como periodista y como madridista, me parece una reacción de patio de colegio, ya que la prensa, que el señor Mourinho usa a su antojo, no tiene la culpa de los arbitrajes. Esto no es señorío, algo que siempre ha caracterizado al Madrid, en las buenas y las malas, aunque ya en las malas no se aplique. Lamentable, porque el bochorno, nuevamente, lo pasamos los aficionados, que cuando no es un dedo en el ojo, es un pisotón o un insulto, no sólo a los árbitros sino a la prensa.

jueves, 15 de septiembre de 2011

De rojo fallón

Después de 38 años sin vestir de ese color, el rojo le dio suerte al Real Madrid en Champions. Los de Mourinho, con Karanka en el banquillo –debido a la sanción impuesta por la UEFA al luso-, sellaron su debut en la Liga de Campeones con una victoria, a domicilio y por la mínima, sobre el Dinamo de Zagreb, en un partido dominado por los madridistas, aunque sin efectividad, y por la dureza en algunos lances del encuentro. 


En la primera parte, la ocasión más clara para los blancos, anoche de rojo, salió de las botas de Benzema, tras un gran pase de Di María, justo al hueco, pero el disparo termina rozando el larguero. Y cuando no era el travesaño, o se iba alto, ahí estaba Kelava, el portero del Dinamo, para salvar a su equipo. A partir de anoche, en Zagreb es el nuevo héroe nacional o el Santo croata. Incluso le sacó una mano providencial a Cristiano Ronaldo, dos seguidas a Di María y Özil, y alguna más a Coentrao y Benzema.

Los blancos tuvieron que esperar hasta la segunda parte para ponerse por delante en el marcador, gracias a un zurdazo de Di María. Todo ello tras una gran combinación de Cristiano Ronaldo, Benzema, Marcelo y el argentino, que acaba con el balón en la escuadra de Kelava, justo en el punto donde ‘el santito’ no llegaba. ¡Menos mal!


Y en el 72, la expulsión de Marcelo, que vio la segunda amarilla en tres minutos tras tirarse en el área. Para mí le tocó muy levemente y él resto lo hizo el brasileño, pero es verdad que el árbitro fue muy estricto con los ‘rojos’, cuando antes de eso a Coentrao le hicieron una de roja, porque desde el suelo el rival levanta la pierna para darle, desentendiéndose completamente del balón, y no vio ni amarilla, y ya la de Cristiano Ronaldo no tiene ni color y tampoco vio tarjeta, una entrada con la plancha y al tobillo. Una muy similar a la de Pepe sobre Alves en el Camp Nou y que le costó la expulsión. Y lo peor es que, por esta roja, Marcelo se pierde el partido ante el Ajax de la próxima semana en el Bernabéu.

Por suerte Casillas sólo tuvo que intervenir dos veces en el partido, las ambas con seguridad, como es él, que ‘se siente seguro’ –algo que nos transmite a todos los madridistas- y resolviendo sin complicarse. Eso sí, al final me tragué mis palabras: mientras veía el partido me estaba mosqueando la puñetera manía de Di María de internarse, siempre por el centro, por donde están todos los rivales. Y yo me pregunta que para qué es lateral, que por qué no aprovechaba las bandas. Pero claro, marcó el golazo, y se acabaron mis reflexiones, me las comí con papas. Así que confianza plena en el argentino desde entonces.


En definitiva, el Madrid estuvo muy fallón, aunque al final se llevó tres puntos de Zagreb, los primeros en esta liguilla de la Champions, y Cristiano, otros tres, pero en el pie, por aquélla entrada. El luso tiene muy claro por qué no le protegen los árbitros: dice que porque es guapo, rico, un gran jugador y le tienen envidia. Dice que a otros les protegen y a él nunca. Así, ¡porque yo lo valgo! Y miren que soy madridista y ‘cristianista’ pero se le ha ido un poco. Entiendo el cabreo, entiendo que el árbitro debería haber sido más duro con los del Dinamo y mostrar las tarjetas que debía, pero de ahí a decir eso…En fin, Cristiano al rojo vivo.

miércoles, 4 de mayo de 2011

El final de los Clásicos

En esta vida todo llega a su fin, por mucho que nos cueste y por mucho que al principio parezca que los ciclos, los momentos, las semanas y el tiempo no vayan a tener ocaso. Pero así es. “Cuatro clásicos en 18 días”, decíamos hace casi un mes con los ojos abiertos como platos. Y hoy, 4 de mayo, todo se ha acabado. ¡Qué poco dura lo bueno! Y, ¿qué vamos a hacer ahora sin Madrid-Barça hasta agosto, cuando se juegue la Supercopa de España?

Pues seguiremos hablando de ellos. Al menos, de momento. He de reconocer que yo era de las que pensaban que acabaríamos de los clásicos hasta los mismos, que estaríamos empachados, que cuatro partidos eran muchos…Y hoy, para mi sorpresa, ya estoy nostálgica. Han dejado tantas cosas: dos empates y una victoria para cada uno. La del Madrid supuso la Copa del Rey y la del Barça el pase a la final de la Champions.

Pero centrémonos en el de ayer. El Madrid salió arriba, presionando y robando balones. En los primeros minutos, el Barça no era el del tiki taka (hoy llamado ‘tiki atraka’ por muchos madridistas), y tampoco le hacía falta, ya que llevaba ventaja en la eliminatoria. El Madrid estaba encerrando a los de Guardiola en su campo. Por primera vez, después de la primera parte del partido de Copa, habían arrancado un partido como yo esperaba. Además, el trabajo defensivo de Lass fue muy bueno.

En el 39 llegó la oportunidad más clara para los de Karanka, con una contra que inicia Xabi Alonso, cambiándole en largo a Cristiano Ronaldo, que da un pase genial a Di María, aunque al argentino se le adelantó Valdés y no tuvo espacio para empujarla. El Barça tenía las ocasiones más claras del encuentro, pero Iker estuvo muy bien en sus intervenciones.

Pero el árbitro se dedicó a pitar todas las faltas a favor del Barça y no del Madrid. De hecho, se podía comprobar que cada vez que el público del Camp Nou gritaba y silbaba, el árbitro automáticamente pitaba falta a favor del Barça. Suerte que no la pitara en contra del Madrid cuando el espontáneo payaso culé saltó al césped cuando iba a comenzar la segunda parte, porque yo pensé que le sacaba la amarilla a Cristiano Ronaldo y todo…Pero se contuvo el belga.

Eso sí, alucinante, increíble, de coña, impresionante, escandaloso y todos los calificativos que se les ocurran para lo que pita el árbitro en el gol anulado a Higuaín, con falta previa de Piqué sobre Cristiano Ronaldo, pero pitó cuando el luso tira a Mascherano cuando está en el suelo…Ni ley de la ventaja, ni gol del Pipa, ni falta para el Madrid, ni nada, bueno sí, gol anulado…Ver para creer, aunque ni viéndolo todavía me lo creo. Y lo peor es que estaba delante de la jugada. Si es que, ya se sabe, no hay más ciego que el que no quiere ver.

Y cuando más estaba llegando el Madrid, en una contra marca Pedro. Pero a los 10 minutos, y tras un disparo al palo de Di María, después de hacer un gran recorte a Mascherano, al que deja sentado, el rechace le llega a Marcelo (menos mal que llegaba un rechace a los blancos, porque he llegado a pensar que las botas de los del Barça llevan imanes para que el balón se les pegue siempre). A lo que iba, pues el brasileño puso el empate en el marcador.

Que fuera Marcelo el que marcara, no le tuvo que sentar muy bien a los culés del Camp Nou, ya que, en varias ocasiones, tanto él como Adebayor recibieron gritos simiescos de una afición a la que Rosell había pedido civismo. Si en todos lados cuecen habas, pero esta vez le toca a los del Camp Nou. Como si en el Barça no hubiera un Alves, Keita o Abidal, al que irónicamente después coreaban su nombre. ¡Es vergonzoso que esto siga pasando en los campos del fútbol! 

Pues, como decía, el gol de Marcelo es el primero que hacía el Madrid en el Camp Nou desde 2007.  Bueno, el primero realmente fue de Higuaín, pero al parecer en Bélgica eso no es gol, es falta de uno que está rodando por el césped…¡Manda…!

Ah, y que no se me olvide: Mascherano también ha entrado en el club del ‘Óscar al Mejor Actor’. Yo creo que cuando llegan a La Masía le dan un cursillo acelerado de teatro. ¡Qué manera de retorcerse en el suelo, qué  expresión de sufrimiento…y todo sin tocarle! Primero mira al árbitro y cuando lo tiene bien ubicado, empieza a gritar, al más puro estilo Busquets. ¿Todavía no se han dado cuenta de la mala imagen que dan, en un estadio repleto de cámaras? Y encima dejó un par de faltitas, y ni siquiera vio la amarilla: un pisotón a Arbeloa, y otra a Cristiano. Pero claro, va de azulgrana.

Eso sí, me sorprendió cuando le sacó tarjeta a Pedro, por una falta sobre Lass, que ni va a disputar el balón ni nada. Yo creo que se equivocó o algo, y ya era tarde para rectificar y sacársela a Lass por provocar. Creo que todos pilláis la ironía. Pero le perdona al tinerfeño la segunda amarilla por estorbar a Iker en un saque. Eso es amarilla de libro, y a él se la perdona. Eso sí, a Van Persie en su día no se la perdonaron por tirar a puerta cuando había pitado el árbitro, y también era de libro…¿Diferentes varas de medir?


El gesto de Casillas lo decía todo, y no sólo fue por el gol anulado sino por cada falta que no se pitaba a favor del Madrid, cuando tenía que haber sido así. Que el Madrid no jugó bien, vale, pero el madridismo siempre dijo que contra 11 no les ganaban y ahí está la prueba: 11 contra 11 el Barça no puede con el Madrid.

En fin, 24 horas después del último clásico, sólo me queda alabar la actitud deportiva de Xabi Alonso al final del encuentro felicitando a los jugadores del Barça. Y la de Arbeloa abrazando a Piqué al concluir el choque.

Hoy sigo siendo madridista, tal vez un poquito más, si eso es posible. Y, sí, estamos fuera de la Champions, pero con la cabeza bien alta. Sin complejos. Con casta y honor.

miércoles, 26 de enero de 2011

Un partido calentito

Sevilla-Real Madrid. Ida de las semifinales de Copa del Rey. ¿Alguien sabe quiénes serán los 22 jugadores que salten esta noche al Sánchez Pizjuán? ¿Alguien recuerda cómo se han saldado otros partidos disputados por estos equipos? ¿Y cuál fue la última vez que se vieron las caras en Copa?

Seguramente las respuestas a estas preguntas sean no. Lo que seguro que sí sabemos todos es cómo es el vídeo, con mensajito en portugués incluido, que ha hecho el Sevilla; los comentarios de Del Nido sobre estas imágenes y lo que supuestamente pasó en 2004 con Valdano en el vestuario arbitral; y la petición de Karanka de que el vídeo y la actitud del presidente sevillista, incitando a la violencia, sean sancionados.

Es triste que el foco de interés de un partido tan emocionante como el que tendremos hoy, y más en una semifinal de Copa del Rey, sea todo lo que le rodea, pero no la importancia del choque en sí, lo que supone para ambos equipos y las estrategias que plantearán sus entrenadores. No. Todos, incluidos los medios de comunicación, preferimos quedarnos con el morbo, con lo no futbolístico. ¡Qué triste!

Y claro, todo esto ha llevado a que Antiviolencia declare el partido de alto riesgo. Pero yo hoy me voy a quedar con la cara amable del partido. Paso de Del Nido (de éste el primero), del vídeo sevillista y de que Rafa Guerrero, asistente de Iturralde en el famoso partido de 2004, haya negado lo dicho por el presidente del equipo de Nervión, y que, incluso, pida a los comités que actúen de oficio contra Del Nido.

Como digo, hoy me quedo con lo positivo y es la actitud de las peñas del Sevilla, pidiendo aplausos y respeto para un ex-sevillista, Sergio Ramos. Y digo ‘ex’, pero sólo por la camiseta, porque él dice que será sevillista hasta la muerte, como reza su himno. Las peñas consideran que llegó la hora de pasar página con él, debido, entre otras cosas, a su pasado sevillista, y, sobre todo, a las continuas muestras de cariño y recuerdo que siempre ha tenido con Antonio Puerta. No sólo en las celebraciones con la Roja, sino también con el Madrid.

Por todos es conocida su camiseta con la cara de Puerta y el mensaje ‘Siempre con nosotros’. Sin duda, Ramos merece ser tratado de forma correcta en el Pizjuán.

Esperemos que este partido se recuerde más por el juego, por lo que se vea en el césped en esos 90 minutos, que por todo lo que está rodeando a este calentito partido.