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jueves, 15 de septiembre de 2011

De rojo fallón

Después de 38 años sin vestir de ese color, el rojo le dio suerte al Real Madrid en Champions. Los de Mourinho, con Karanka en el banquillo –debido a la sanción impuesta por la UEFA al luso-, sellaron su debut en la Liga de Campeones con una victoria, a domicilio y por la mínima, sobre el Dinamo de Zagreb, en un partido dominado por los madridistas, aunque sin efectividad, y por la dureza en algunos lances del encuentro. 


En la primera parte, la ocasión más clara para los blancos, anoche de rojo, salió de las botas de Benzema, tras un gran pase de Di María, justo al hueco, pero el disparo termina rozando el larguero. Y cuando no era el travesaño, o se iba alto, ahí estaba Kelava, el portero del Dinamo, para salvar a su equipo. A partir de anoche, en Zagreb es el nuevo héroe nacional o el Santo croata. Incluso le sacó una mano providencial a Cristiano Ronaldo, dos seguidas a Di María y Özil, y alguna más a Coentrao y Benzema.

Los blancos tuvieron que esperar hasta la segunda parte para ponerse por delante en el marcador, gracias a un zurdazo de Di María. Todo ello tras una gran combinación de Cristiano Ronaldo, Benzema, Marcelo y el argentino, que acaba con el balón en la escuadra de Kelava, justo en el punto donde ‘el santito’ no llegaba. ¡Menos mal!


Y en el 72, la expulsión de Marcelo, que vio la segunda amarilla en tres minutos tras tirarse en el área. Para mí le tocó muy levemente y él resto lo hizo el brasileño, pero es verdad que el árbitro fue muy estricto con los ‘rojos’, cuando antes de eso a Coentrao le hicieron una de roja, porque desde el suelo el rival levanta la pierna para darle, desentendiéndose completamente del balón, y no vio ni amarilla, y ya la de Cristiano Ronaldo no tiene ni color y tampoco vio tarjeta, una entrada con la plancha y al tobillo. Una muy similar a la de Pepe sobre Alves en el Camp Nou y que le costó la expulsión. Y lo peor es que, por esta roja, Marcelo se pierde el partido ante el Ajax de la próxima semana en el Bernabéu.

Por suerte Casillas sólo tuvo que intervenir dos veces en el partido, las ambas con seguridad, como es él, que ‘se siente seguro’ –algo que nos transmite a todos los madridistas- y resolviendo sin complicarse. Eso sí, al final me tragué mis palabras: mientras veía el partido me estaba mosqueando la puñetera manía de Di María de internarse, siempre por el centro, por donde están todos los rivales. Y yo me pregunta que para qué es lateral, que por qué no aprovechaba las bandas. Pero claro, marcó el golazo, y se acabaron mis reflexiones, me las comí con papas. Así que confianza plena en el argentino desde entonces.


En definitiva, el Madrid estuvo muy fallón, aunque al final se llevó tres puntos de Zagreb, los primeros en esta liguilla de la Champions, y Cristiano, otros tres, pero en el pie, por aquélla entrada. El luso tiene muy claro por qué no le protegen los árbitros: dice que porque es guapo, rico, un gran jugador y le tienen envidia. Dice que a otros les protegen y a él nunca. Así, ¡porque yo lo valgo! Y miren que soy madridista y ‘cristianista’ pero se le ha ido un poco. Entiendo el cabreo, entiendo que el árbitro debería haber sido más duro con los del Dinamo y mostrar las tarjetas que debía, pero de ahí a decir eso…En fin, Cristiano al rojo vivo.

jueves, 14 de abril de 2011

Clásicamente empachados

Así vamos a terminar después de tres semanas de Madrid-Barça, en concreto de cuatro clásicos en dieciocho días: uno en Liga, otro en Copa y dos en Champions

Ocho años después el Madrid vuelve a unas semifinales de Liga de Campeones. Gracias a cinco goles: dos de Adebayor, uno de Di María y dos de Cristiano Ronaldo. Uno de ellos en White Hart Lane, un potentísimo disparo del luso, tanto que a Gomes ‘Manos de mantequilla’ se le resbaló el balón y acabó en la red, sin que pudiera hacer nada para evitarlo. Esperemos que este gol se lo den al portugués y no al portero…

Y, ¿cómo llega el Madrid a estas semifinales? ¡Invicto! Y con unos buenos números: no ha perdido ni un solo partido, ha ganado ocho y empatado dos, con 24 goles a favor y tan sólo 3 en contra. ¡Grandes números, sí señor!

Además, Mou no se anduvo con reservas. Salió con todo: con cuatro de los cinco jugadores que si veían una amarilla se quedaban sin jugar la ida de las semifinales, que es lo que le pasará a Carvalho,  pero no a Ramos, Cristiano Ronaldo, Di María ni Albiol. Tal vez, a priori, podía parecer demasiado arriesgado, pero le salió bien al técnico blanco, que volvió a oír corear su nombre, no en el Bernabéu, sino en White Hart Lane.

Ahora habrá que ver qué hace Mourinho el sábado, en el primer clásico, la vuelta de Liga, el único que se puede permitir perder, siempre y cuando se gane la final de la Copa del Rey y las semis de Champions. Para ello, espero que el buen partido que hizo el Madrid en Londres y en el Bernabéu lo repita donde y cuando debe hacerlo: en los clásicos.

Sólo se lo tienen que creer. Tienen que creerse que son capaces de ganar al Barça, porque es posible, y aunque se pierda el de Liga (¡Qué más da estar a ocho puntos que a once!), que no se desmotiven para los siguientes, que son los importantes…

Como importante es lo que está consiguiendo Raúl en Alemania. Hoy mi alegría es doble, porque el eterno capitán, el siete de España, de Europa y ahora del Schalke, también está, ocho años después, en la semifinal de la Liga de Campeones, pero sin el Madrid.

¡Qué bonita sería una final Real Madrid-Schalke! Y puede darse. Raúl hizo un golazo ante el Inter, tras un gran pase de un canterano blanco, Jurado, recortando ante el portero, rememorando ese golazo que marco al Valencia en la final de la octava orejona para el Madrid. Y además, dio una gran asistencia en el segundo gol de los alemanes. ¡Grande Raúl!

En fin, que empiece la cuenta atrás, que arranque el empacho de clásicos. Y que gane el que más lo merezca. ¡Ahora toca disfrutar!

domingo, 10 de abril de 2011

Del extraño once, los penaltis de Kaká y el mérito de Di María

A una semana del primer clásico futbolístico de abril, el Real Madrid se impuso por 0-3 en San Mamés, un estadio complicado donde los haya. Una de las salidas más difíciles que tenían los de Mourinho en lo que resta de temporada…O eso parecía a priori, porque no fue lo que se vio en La Catedral.

El Athletic no sabía a lo que jugaba, no se encontraba, ni siquiera el Rey León Llorente; y el Madrid se impuso casi sin despeinarse y dejando descansar a sus titularísimos para tenerlos frescos ante el Tottenham y los clásicos: Cristiano Ronaldo, Marcelo, Adebayor, Carvalho, Xabi Alonso y Özil. ¡Menudo banquillo tenía el Madrid en Bilbao!


Sin duda fue un once extraño, pero muy efectivo, que al fin y al cabo es lo que importa. Se veía cómodos a los del Madrid, y además Higuaín acumuló minutos tras su regreso a una alineación como titular.

Al igual que Kaká, al que se le vio muy bien en esta vuelta, y que marcó dos goles, ambos por penaltis claros. Aunque San Mamés coreó el típico “Así, así, así gana el Madrid” cuando el brasileño anotó cada pena máxima. ¡Como si no hubieran sido claros! Y sí lo fueron. Lo difícil hubiera sido que ganara el Athletic, cuando no jugó a nada en 90 minutos.

Y esos dos penaltis fueron buscados y encontrados por el mejor de los de Mourinho en San Mamés, Di María, ya que fue el creador de todas las ocasiones blancas. Fue el único de los titulares habituales, junto con Casillas, Pepe y Ramos, que jugó este encuentro de inicio. Para que después digan que Mou fue a tirar la Liga a San Mamés. ¡Cómo le salió la jugada!

Y hablando de Pepe, otro apunte en ese extraño once fue verle de medio centro, y aún así hizo un buen partido. Ha sido uno de los apuntes creativos de Mourinho. Y algo que más que creativo fue un disparate fue la amarilla que le mostró Clos Gómez a Casillas, y no estaba perdiendo tiempo el de Móstoles, sino que estaba quitando del campo algo que le habían tirado…¡Ver para creer!

Como también había que ver el gol de Cristiano Ronaldo para terminar de maquillar el marcador. Tras un gran pase de Granero, recorta y pega un zurdazo en la que Gorka no pudo hacer nada. Y ya van 29 del portugués en Liga. Así que el Madrid y el Barça se verán las caras en el Bernabéu con ocho puntos de diferencia. ¡Veremos qué pasa!

Porque lo que pasó ayer en la Caja Mágica es que el Real Madrid de baloncesto también se impuso, por fin, al Barça en la ACB. Y el público cantó eso de “A Barcelona, nos vamos a Barcelona”, por una Final Four que se disputa en la Ciudad Condal y en la que no estará el Regal Barça.

Algo está cambiando en los clásicos, y espero que sea premonitorio para lo futbolístico. Se abre un nuevo ciclo en los Madrid-Barça de baloncesto y espero que en fútbol también se repita. Y sí: “Así, así, así gana el Madrid”, le pese a quien le pese.

lunes, 21 de marzo de 2011

Tras la semana blanca

Hoy ha empezado una nueva semana, pero yo quiero centrarme en la que terminó ayer. Y, ¿por qué? Pues porque fueron siete días muy blancos, especialmente el miércoles y el sábado…

¡Qué bien suena el himno de la Champions en el Bernabéu! Y seguirá sonando, al menos un partido más, el de la ida de los cuartos de final ante el Tottenham. Por fin, y tras siete años, los blancos han conseguido pasar de octavos en la competición europea por excelencia.

Ya sólo quedan tres obstáculos en el camino hacia la décima: el equipo inglés en cuartos, el Barça o el Shakhtar Donetsk en semifinales y la final contra Manchester, Inter, Chelsea o Schalke 04. Pero, por favor, vayamos paso a paso, que las prisas no son buenas y el cuento de la lechera puede hacerse realidad.

En el partido del miércoles el Madrid salió desde el minuto uno presionando, no a defender el cero a cero, por si a alguien del Lyon le quedaba alguna duda. Marcelo estuvo de nuevo muy acertado, tanto que marcó el primer gol, un golazo. El mejor de su carrera, probablemente.

Benzema estuvo muy activo, y marcó otro golazo, por debajo de las piernas del portero francés. Éste era el séptimo gol en cinco partidos de Karim, que, con éste, sumaba seis goles en siete partidos en la Champions, más que Cristiano Ronaldo, que forzó para jugar y los 70 minutos que estuvo en el césped los aprovechó bien, pero se notaba que todavía estaba tocado.


Benzema pudo hacer alguno más, pero en esta ocasión el tercero de la noche y de la primera victoria del Madrid sobre el Lyon lo puso Di María, y con éste llegaron los ‘olés’ en el fortín blanco con cada toque, con cada pase de los jugadores de Mourinho, que siguieron presionando y buscando más goles. ¡Qué cambio de mentalidad ha traído el técnico luso a este grupo! Y como mejor dato: el Madrid es el único equipo de la Champions que no ha encajado ningún gol en casa. ¡Y esperemos que siga así!

Y para culminar la semana blanca y ese esperadísimo pase a los cuartos de la Champions, el sábado el Madrid volvió a ganar al derbi ante el Atlético de Madrid, y ya van 21: con otro gol de Benzema, ocho en seis partidos seguidos; con un gran Casillas que salvó al equipo en más de una ocasión con sus intervenciones; y con un gol del mago Özil, cuando más estaban haciendo los hombres de Quique Sánchez Flores por empatar…

Pero es que, a veces, la fortuna también viste de blanco.

domingo, 13 de marzo de 2011

No estaban muertos…y tampoco de parranda

Siempre he sido una enamorada de la música, pero sólo de la buena música. Y hoy me ha venido a la cabeza ese temazo del grande de la rumba catalana, Peret, el tan conocido ‘El muerto vivo’, y esa pegadiza letra: “Todos lo dieron por muerto…y no estaba muerto, no, no, estaba tomando cañas, lerelere…No estaba muerto, estaba de parranda...”. Seguro que les suena, ¿verdad?

Y he recordado esta canción por dos a los que, en ocasiones, se les ha dado por muertos…futbolísticamente hablando: Karim Benzema y Raúl González Blanco. Sobre el francés, a día de hoy, ésta es la ecuación merengue: 2+2+2 = Benzema. Porque Karim suma de dos en dos, tres dobletes en tres partidos seguidos. Algo que en siete años sólo han conseguido los últimos dos Balones de Oro: Cristiano Ronaldo y Messi. ¿Será ésta una premonición?

En el partido ante el Hércules, el de Lyon marcó dos nuevos goles: el primero a pase de Arbeloa, que recibe del ‘mago’ Özil, y el francés no perdona delante del portero alicantino; y el segundo, tras un pase largo del gran Di María. El resto lo hizo todo Karim: la carrera, el regate y el golazo.

Benzema ahora es ‘Karim Palomo, yo me lo guiso yo me lo como’: lidera el ataque, pide a sus compañeros movilidad y ejecuta de maravilla. Como dijo Mourinho tras el partido: “Benzema está haciendo cosas que no hacía nunca”. Y que siga así mucho tiempo, y, sobre todo, que los madridistas lo veamos y lo disfrutemos.

En cuanto a Raúl, ¿qué decir del eterno siete? En los últimos años muchos le habían matado y enterrado, pero el Gran Capitán sigue más vivo que nunca y, como no, sigue siendo el más listo de la clase, el pillo. En el último partido con el Schalke se escondió detrás del portero y cuando éste iba a sacar en largo se metió en medio, provocando que el cancerbero lo derribara y creando un penalti, que después transformaría otro español, Jurado, contribuyendo a la victoria del conjunto minero. Si es que sabe más el diablo por “viejo” que por diablo…La pillería no se va perdiendo con los años, más bien se va acentuando. ¡Grande Raúl!

Así que Benzema no estaba muerto ni de parranda. Simplemente estaba trabajando, se estaba preparando en la sombra para su resurgir, como el Ave Fénix. Al igual que Raúl, que va camino de su cuarta Champions, aunque sin la camiseta del Madrid, pero con el escudo blanco en el corazón. ¡Qué bonita sería una final Real Madrid-Schalke 04! Pero vayamos paso a paso: la piel del oso sólo se vende cuando se ha cazado. Ahora toca pensar en la vuelta de los octavos ante el Lyon.