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miércoles, 25 de abril de 2012

¿La blanca bestia negra?

Más allá de que el Real Madrid fue incapaz de superar al Bayern en el Allianz Arena, la ida de las semifinales de Champions nos dejó varios detalles: en esta novena derrota de los blancos, de sus diez visitas a Múnich, los de Mourinho rompieron su racha de no perder fuera de casa en ninguna de las competiciones desde el 18 de septiembre, hacía ya siete meses.


Pero el  resultado logrado en la ida es muy familiar para los madridistas, ya que los blancos firmaron un 2-1 en Múnich en la temporada 2001-2002 en la ida de los cuartos, y en casa lograron imponerse por 2 a 0, dando así un paso más a la consecución de su novena orejona.

Y mirando ya la vuelta: sólo en 7 de los 26 partidos jugados en el Bernabéu el Madrid ha conseguido mantener su portería a cero. Un dato poco alentador teniendo en cuenta el resultado. Pero hay que sacar el lado positivo: el Madrid, esta temporada, ha ganado todos sus partidos de Champions en el Bernabéu.

Aunque esta noche, si juegan, Xabi, Higuaín, Ramos y Coentrao deberán andarse con ojo si no quieren perderse una hipotética final, especialmente el portugués, sobre el que cayeron todas las críticas por su fallo en el segundo gol del Bayern, aunque tiene el apoyo de su equipo, y más tras el buen partido que realizó en el Camp Nou.


Así que con el espíritu de todos a una y sabiendo que 90 minutos en el Bernabéu son muy largos, hoy se terminará de confirmar, o esperemos que todo lo contrario, si el Bayern es la blanca bestia negra.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Del Madrid al cielo

Según un famoso dicho: ‘De Madrid al cielo’, pero en esta ocasión me voy a permitir modificarlo. En este caso, y más que nunca, ‘Del Madrid al cielo’, y ese cielo está a siete peldaños por encima del Barça. Y ya no sólo me refiero al juego desplegado por el Madrid en el último clásico, que también, sino a los siete puntos que separan a merengues y culés en la Liga. Y hay tres factores por los que parece que los de Mourinho podrían, no sólo conservar esa ventaja, sino incluso ampliarla. 


El primero de ellos es el calendario: mientras que los de Guardiola deben jugar dos partidos por semana hasta final de febrero entre Copa, Liga y Champions (hoy, y los días 4, 8, 11, 14 y 18), el Madrid jugará sólo uno cada siete días. Hasta el 21 de febrero, que es cuando tendrán que enfrentarse al CSKA de Moscú en Liga de Campeones, no les aparecerá un partido entre semana (jugarán los días 4, 12, 18 y 21). Además, hay que tener en cuenta que el Barça jugará la Champions una semana antes que los blancos, el día 14.

El segundo factor son los desplazamientos ligueros: en las próximas semanas el Barça recibe a la Real Sociedad, visita el Reyno de Navarra, recibe al Valencia y viaja a El Calderón. Y ya se sabe que los azulgranas esta temporada se han dejado 13 puntos fuera de casa. Mientras que los blancos no tendrán ni que salir de la Comunidad de Madrid: primero viajan a Getafe, después reciben al Levante y al Racing y la última semana de febrero visitan Vallecas.

Y el último factor es la enfermería, ya que Guardiola sólo cuenta con 15 jugadores de la primera plantilla. En cambio, en la enfermería blanca acaban de entrar Xabi Alonso y Marcelo, pero sus lesiones no revisten gravedad, y Khedira y Di María están ultimando sus recuperaciones. 


Así que sumando calendario, desplazamientos y lesiones, a los blancos les cuadran las cuentas, no sólo para conservar la ventaja de 7 puntos, sino también para pensar en ampliarla, y no abandonar el cielo del Madrid.

domingo, 8 de enero de 2012

En 2012 también se golea

Si en la ida de los octavos de la Copa del Rey frente al Málaga, el Real Madrid mostraba dos caras, ayer sólo manifestaba una, por suerte, la de la segunda parte ante los de Pellegrini. A los blancos les vino bien la charla de Mourinho en el descanso, y no sólo “limpiaron la basura” de aquella primera parte, sino que ayer no ensuciaron un partido que se les puso muy de cara.


De hecho, no en vano, se impusieron por 5-1 a un Granada que pagó en exceso los pecados del Madrid en aquella nefasta primera parte contra el Málaga. Los de Fabri no merecieron tal goleada, ya que hicieron un gran primer tiempo, pero el Madrid es el Madrid y de tanto achuchar al final te mata y te remata.

Desde el minuto uno los de Mourinho empezaron mandando: con grandes y largos pases de Xabi Alonso, con continuos ataques a la portería custodiada por Roberto de Varane, Benzema, Cristiano Ronaldo, Ramos…hasta que en el 18 el Madrid abrió la lata, en concreto lo hizo Karim, finalizando una espectacular jugada iniciada por Cristiano, que eleva el balón sobre dos contrarios y le llega a Özil, que, como le viene, mete un pase de espuela al francés, que marca con la zurda. ¡Golazo!


Pero, como decía, los de Fabri hicieron una gran primera parte, y la prueba está en que empataron el encuentro tan sólo tres minutos después con un golazo de Rico de cabeza.  Y poco después Casillas tenía que sacar sus mejores recursos a pasear para detener un gran disparo, de nuevo, de Rico. Aunque en el 33 era Ramos el que cabeceaba casi cayéndose un córner lanzado por Özil y marcaba el segundo. ¡Sí, por fin el Madrid aprovecha un córner en este 2012! 

Hasta el final de la primera parte Benzema buscó el segundo, pero con la reanudación el que logró el tanto fue Higuaín, tras una gran jugada de Marcelo, que se lleva a tres defensas granadinistas, y pasa al Pipita, que mete un derechazo casi escorado y ante el que Roberto no pudo hacer nada. Y tres minutos después, esta vez sí, Karim marcaba su doblete, un derechazo cruzado, muy similar al de Higuaín, tras un pase medido de Özil desde su campo.


Y, mientras, Cristiano Ronaldo buscando su gol, ya que era el único delantero que no había marcado y ya lo había hecho hasta Ramos. Y en breve entraría Callejón, que también intentaría por activa y por pasiva seguir incrementando su cuenta goleadora. Pero, al final, el quinto de la noche lo puso el luso en el marcador, aunque no lo celebró, tal vez porque no había marcado antes o porque no anotó dos o tres.

En definitiva, el Real Madrid ha dado la bienvenida a la Liga en este 2012 como despidió 2011: goleando, aunque esta vez ante su público. Lo que le sirve para mantener su liderato e ir con más confianza a La Rosaleda, donde el martes se juega la vuelta de los octavos de la Copa del Rey, y todos sabemos que en cuartos espera el Barça…

viernes, 9 de diciembre de 2011

La perfección existe…en Champions

50 años. Ése es el tiempo que ha tardado el Real Madrid en igualar otro récord: el de victorias seguidas. El triunfo ante el Ajax por 0-3 en la última jornada de la fase de grupos de la Liga de Campeones es el décimo quinto consecutivo, algo que no lograban los blancos desde la temporada 1960-1961, con Miguel Muñoz en el banquillo. 


Mourinho lo sabe, de hecho está al tanto de que son 18 victorias consecutivas en Champions, aunque él tiene una pega y es la única derrota que él califica en “circunstancias extrañas”. Para el que no sepa por dónde van los tiros, se refiere al partido contra el Barça. Mientras, Esteban Granero define el récord como “bonito”, pero también tiene una pega, y es no confiarse, porque en el momento en que lo hagan tropezarán.

Pues el Madrid no ha tropezado en la fase de grupos, más bien la ha hecho perfecta, algo que ningún equipo había logrado nunca en la historia de la Champions: 6 victorias en 6 partidos, 18 puntos y a 10 del segundo, 19 goles a favor y sólo dos encajados…Grandes números, sí, pero para Ricardo Kaká los números no son títulos, evidentemente, así que pretende continuar en esta línea para que al final de temporada esos magníficos números se conviertan en títulos. 


Y hablando de buenos números, los de Callejón, que ante el Ajax firmaba su segundo doblete consecutivo en Europa, y ya suma 4 tantos, y con Higuaín volviendo a marcar. Además, debutó otro canterano con el primer equipo, Mendes, cuando muchos esperaban al grancanario Jesé, entre ellos, una servidora, aunque Mourinho dice que le quedan partidos en Champions, pero no esta temporada, claro. De hecho, el técnico luso se justificó después del partido diciendo que a veces tiene una cosa en la cabeza y según vaya el partido tiene que hacer otra. Por ejemplo, este encuentro estaba para sacar a Özil y Jesé, pero al final tuvo que tirar del cerebro, Xabi Alonso, y de Mendes.

Y ya con el Madrid en octavos, ¿podemos empezar a hablar del Clásico? Yo creo que sí, que ya va siendo hora, aunque los blancos, tras el partido del Ajax, decían que pensaban en el encuentro, pero que no hablaban de él. El único que lo hizo fue el Pipita, para reconocer que no se les pasa por la cabeza perder, sólo ir a por la victoria. ¡Como Dios manda!

jueves, 27 de octubre de 2011

A la tercera va la vencida

En ocasiones el fútbol es un buen ejemplo de la veracidad y la razón de ser que tienen los refranes y los dichos populares, y en esta ocasión el Real Madrid-Villarreal ha confirmado que ‘a la tercera va la vencida’. ¿Queréis saber por qué? Pues os voy a dar, como no, tres razones:

Después de que en el minuto 2 anularan correctamente un gol a Sergio Ramos por fuera de juego, un minuto después Di María puso el primero de sus pases a Benzema, que no llegó por poco, en lo que sería el preámbulo de la combinación franco-argentina. Y otro minuto después, una nueva jugada entre ambos, pero Karim no pudo recibir bien el centro del 22.

Fue en el minuto 5, a la tercera combinación entre Di María y Benzema, que llegó la vencida. Fue en ese instante cuando el francés logró el primero de la noche: un gran pase del argentino, al más puro estilo Xabi Alonso, cruzando medio campo desde la medular, que Karim baja con el pecho y define con genialidad, picándola por encima de un ex-madridista, Diego López. Por un momento pensé que Raúl había vuelto al Bernabéu, aunque con la cabeza rapada, claro. ¡Qué picardía la de Karim!


Pero Di María se iba a convertir en el protagonista del partido, no sólo por esta asistencia sino por la siguiente, ya en el minuto 10, en el segundo gol blanco, el de Kaká. Aunque antes de éste dio otros dos pases magníficos, uno a Cristiano Ronaldo y otro al propio Kaká. Como decía, el brasileño se encargó de marcar el segundo del Madrid: se escora en la frontal del área, se revuelve y la pone pegada al palo derecho de Diego López. ¡Cómo recuerda éste al mejor Kaká, el del Milán, el que muchos pensábamos que no disfrutaríamos en el Bernabéu! ¡Qué alegría verte de nuevo, crack!

Así que en una noche en la que Di María estuvo inmenso como asistente, a la tercera, es decir, el tercero lo marcó él. En el minuto 30, en una jugada que se inicia en un rechace tras un saque de esquina en el área del Madrid. Y los blancos hicieron una de las cosas que mejor saben hacer: la contra. La saca Kaká en el borde del área madridista, que encuentra a Marcelo, que combina con Benzema, que pone un pase increíble a Di María, que define con un zurdazo cruzado. Todo al primer toque, en tres toques, en tres pases. Porque, ya lo sabéis, a la tercera…Un auténtico golazo, y no tanto por la definición del argentino, que también, sino por toda la jugada. ¡Qué gran contra medida del Madrid!

Y hasta ahí el Real Madrid-Villarreal, porque la segunda parte fue, de nuevo, dominada por los de Mourinho, con algunas llegadas de los blancos y con un visitante algo más metido en el partido, aunque haciendo muchas faltas.


Pero si hubo algo con lo que me quedo del segundo tiempo fue con las ovaciones del fortín de Chamartín. Un Bernabéu en pie fue ovacionando sucesivamente a los que fueron abandonando el césped, empezando por Di María, seguido por Benzema y, como no, por Xabi Alonso, que, sorprendentemente, fue cambiado por Coentrao y los aficionados hasta corearon el nombre del internacional español. Pero no sólo eso: el estadio blanco también tuvo tiempo de ovacionar a uno que entró, pero que vestía de amarillo, al gran Marcos Senna. Y es que en el Bernabéu se aprecia la calidad, aunque no luzca la camiseta blanca.

jueves, 20 de octubre de 2011

El debate del ‘Blanconueve’

En la previa del partido del Real Madrid ante el Olympique de Lyon, correspondiente a la tercera jornada de Champions del Grupo D, José Mourinho salió a rueda de prensa, tras tres encuentros sin hacerlo, por la sanción que le impuso la UEFA, y dijo que no iba a adelantar si jugaría Karim Benzema, Gonzalo Higuaín, los dos o ninguno.
 
 
Pues ante este debate, que tanto el jugador francés como el técnico luso dicen que es cosa de la prensa, Mou respondió en el campo, y lo hizo eligiendo a Benzema como titular ante el Lyon, y Karim le correspondió con un gol, el primero de la noche, y con una gran asistencia a Khedira para que marcara el segundo. Además de un gol anulado injustamente en un remate tras el saque de Xabi Alonso de una falta rápida.

Pero no me voy a centrar en el partido, sino en ese debate que “hemos creado la prensa”. Tanto Benzema como Mourinho tienen claro que los dos nueves pueden jugar juntos, y si tenemos en cuenta que ambos delanteros han pasado por lesiones, sólo quedaría preguntarse: ¿Quién es más efectivo de cara al gol? ¿Higuaín o Benzema? 
 
 
El Pipita ha marcado ocho goles en Liga en 333 minutos, lo que le sitúa segundo en la lucha por el pichichi, y ninguno en Champions, donde ha jugado menos de una hora. Mientras que Benzema, en la competición regular, lleva tres tantos en 341 minutos y dos en Liga de Campeones en 231.

Es decir, entre las dos competiciones el argentino marca un gol cada 48 minutos, mientras que Karim lo hace cada 114. Así que viendo estos datos Higuaín ganaría ese debate por goleada. 
 
 
Aunque también hay otra lectura: Mourinho tiene un nueve goleador y efectivo para la Liga –Higuaín- y otro para la Champions –Benzema-. Pero, a pesar de estas cifras, ¿queda cerrado el debate del 'Blanconueve'? Lo sabremos en la próxima rueda de prensa de Mourinho. Mientras tanto que cada uno se quede con quien más le guste. 

miércoles, 28 de septiembre de 2011

De un gol legendario a unas manos santificadas

Volvió a sonar el himno de la Champions en el Bernabéu. ¡Y de qué manera! Y es que no lo hacía desde la ida de la semifinal de la Liga de Campeones de la temporada pasada, la del 27 de abril ante el Barça. Bueno, tampoco hacía tanto tiempo, teniendo en cuenta lo mal que nos había ido en años anteriores, en los que no pasábamos de cuartos. 


Parecía que el himno era una premonición de lo que iba a ocurrir, ya que, mientras sonaba, Kaká y Cristiano Ronaldo compartían unas risas, las mismas que tendrían tras marcar sus goles y ver cómo Benzema hacía lo propio. E Iker sonreía, también parecía algo premonitorio teniendo en cuenta la buena actuación que tendría durante el partido, volviendo a sacar sus manos providenciales a pasear.

A los 50 segundos llegó el primer tiro del Ajax a la portería del Santo, en el que será el último partido de sanción para Mourinho. Aunque está pendiente de dos, que dependían de su comportamiento. Y parece que se ha portado bien, así que en el próximo encuentro europeo ante el Olympique de Lyon ya estará sentado en el banquillo.

En el minuto 14, otra mano salvadora de San Iker, esta vez por alto, pero a partir del 15 el Madrid empezó a carburar, especialmente Özil, Benzema y Cristiano Ronaldo. Incluso Arbeloa intentaba sorprender llegando hasta la línea de fondo, al más puro estilo Marcelo, que no pudo jugar por ver la roja ante el Dinamo de Zagreb. Y Xabi Alonso empezó a dar sus pases, más que largos, larguísimos…Se notaba que el gol estaba al caer


Y cayó en el 25. Minuto en el que llegó el gol legendario, el de enmarcar, un golazo de Cristiano Ronaldo, pero no tanto por la definición del portugués en sí, que también, sino por toda la jugada, desde campo blanco, al primer toque, pasando por cinco jugadores merengues: Sergio Ramos, el mago Özil, Kaká -con pared incluida con Cristiano-, Benzema y el siete merengue, que remató a bocajarro. Un auténtico golazo que hizo levantar al Bernabéu.

¡Qué potencial ofensivo! ¡Qué contragolpe, buscando siempre el desmarque del compañero y previendo lo que iba a hacer el otro, interiorizando el siguiente pase a dar y dónde había que ponerlo! ¡Mágico! Fue, sin duda, la jugada perfecta, como si fueran actores de una obra de teatro que ensayan la escena final y la bordan. Así fue el primer gol del Real Madrid anoche. Una verdadera maravilla. 


Y en el 41 llegó el segundo, obra de Kaká. El brasileño, que ya ha empezado a despertar del letargo, no sólo hizo un gran partido ante el Rayo Vallecano, sino también ante el Ajax. Y todo comenzó con Xabi Alonso, que dio uno de esos pases en largo y medido que tanto le identifican, cambiando a la banda izquierda, donde le esperaba el astro brasileño, que no perdonó desde la frontal del área. Y ocho minutos después, el que faltaba por marcar, Benzema, puso el tercero en el marcador, en otra jugada por la izquierda, y con Kaká como asistente: se la puso en el punto de penalti y con un derechazo le pasó el balón por debajo de las piernas a un defensa del Ajax. 


Así que un 3-0 para un partido en el que Casillas no se relajó ni un minuto, corroborando que siempre será el Santo; en el que Altintop debutaba como jugador del Real Madrid; en el que se demostró que el mejor Kaká está cada vez más cerca; y en el que quedó claro que el Madrid a la contra es letal y que también sabe de qué va eso del ‘tiqui taca’, al menos en el primer gol, aunque todavía sigue teniendo ciertas lagunas…Como diría Adebayor: “Poco a poco, amigo”.

lunes, 29 de agosto de 2011

"Me encanta que los planes salgan bien"

Supongo que a muchos de vosotros os suena esta frase de una serie típica de los 80. Para los más seguidores, como fue mi caso, es una de esas expresiones legendarias. Todos recordamos a Hannibal, el jefe de ‘El equipo A’, diciéndola cuando terminaban con éxito cada misión. Es, incluso, lapidaria. ¿Os imagináis que en nuestra tumba pusiera nuestro nombre, la fecha de nacimiento y defunción, y, al lado, ‘Le encantaba que los planes salieran bien’? 


Bueno, vale, sería muy friki. Pero ayer me vino a la cabeza. No, no lo de la tumba, sino la frase, porque tal vez eso mismo fuera lo que pensó Mourinho al ver cómo su equipo, además de jugar muy bien, dio un recital al Zaragoza en La Romareda, endosándole un 0-6. ¡Así, para abrir la temporada! Ya que si la 2010-2011 terminaba con un 8-1 al Almería en el Bernabéu, dos de ellos de Cristiano Ronaldo, ayer daba inicio esta nueva campaña con media docena, tres del crack portugués. Y gracias a Roberto, el portero maño, que paró todo lo que pudo, porque hubiera caído alguno más. 


Así que me imaginé a Mourinho al más puro estilo Hannibal, frotándose las manos en el banquillo con cada gol del Madrid y diciéndole a Karanka eso de “Me encanta que los planes salgan bien”. Eso sí, el portugués cambiaría el puro de Hannibal por su pizarra electrónica, o su bloc de notas, según le dé. Los dos comparten el pelo canoso, el arte de “disfrazarse”, el liderazgo y un equipo a muerte con ellos, porque lo que Mou diga a misa va…


Cristiano Ronaldo sería Fénix, no sólo por ser el guaperas, que es obvio, y el de la gomina, que también es evidente, sino por ser el ligón. El que siempre liga goles, claro. No podía ser otro el que abriera la lata del Madrid, el que le diera el primer gol a los blancos, ayer de negro. Fue en el minuto 24, en una contra que finaliza con Özil dándole un gran pase entre dos centrales, y el luso golpeándola con la izquierda de primeras. También marcó el cuarto, en el 70: Benzema abre a Di María, que deja el pase perfecto al portugués y sólo tiene que empujarla. Y el sexto, a cuatro minutos del final, con una gran asistencia de Kaká por la derecha, y Cristiano supera a Roberto, también a placer…


Sobre quién sería Murdoch tampoco tuve muchas dudas. Sería Kaká, que ayer marcaba el quinto de la noche en el 81, tras unos pocos minutos en el terreno de juego. El brasileño recorta y da un derechazo cruzado, propio del mejor Kaká, el del Milán. Y, ¿por qué sería Murdoch? Porque, por momentos, es el incomprendido, al que todo el mundo espera, y que aparece cuando le dan sus brotes de lucidez, dándonos la alegría a todos los madridistas. ¡Como la locura de Murdoch! Y, aunque sabemos que no se puede curar, siempre mantenemos la esperanza de que esos flashes de lucidez cada vez sean más largos e intensos, como sus goles, que son genialidades dentro de su locura…


Y, por último, M.A. Marcelo y Alonso. El músculo y el cerebro. Ambos conforman al grandullón y algo malhumorado M.A. El brasileño fue como un nueve más. En el 28 fue el autor del segundo gol del Madrid, con un tiro cruzado a pase de Ramos, al que CR7 no llega. Y el tercero, como no, de Xabi Alonso, en el 63, un disparo raso desde la frontal del área, muy típico del donostiarra…Estos dos valen su peso en oro, como el que M.A. llevaba colgado en su cuello y expuesto en sus dedos…


PD: Y aquí si me pongo seria y no hay analogía que valga. La mala imagen del partido de ayer la protagonizó, nuevamente, un láser. Otra vez un puntero láser sobre Cristiano Ronaldo cada vez que iba a lanzar una falta. ¡Ya está bien, sea sobre el jugador que sea y en el campo que sea! Esto no hace ningún bien ni a los jugadores, ni al espectáculo ni a los estadios que lo permiten y en donde se cuelan muy a menudo. ¡Qué diferente sería si se sancionase a los estadios en los que se viera el puñetero láser! Vale, probablemente no se salvaría ni uno, pero ya va siendo hora de que se tomen medidas.

lunes, 15 de agosto de 2011

Despertó el mejor Madrid: los blancos sí que estaban ‘concentraos’

Mourinho y sus hombres saltaron anoche al Bernabéu como tenían que haberlo hecho en los Clásicos ante el Barça de la pasada temporada, es decir, a comerse al rival en casa. ¡Vaya, lo que esperábamos todos los madridistas! Y dio gusto verles tocar el balón, llegando con facilidad al área rival. Aunque nadie garantiza que jugando bien se acabe ganando un partido, y más cuando la Diosa Fortuna ayer vistió de azulgrana, y la justicia, de fútbol, entiende poco.

En el once inicial no estaba ninguno de los nuevos fichajes blancos. Saltaron al césped los mismos hombres que recibieron la manita en el Camp Nou en noviembre. Pero eso daba igual, era el momento de resarcirse. Y Benzema fue el primero en avisar a los tres minutos con un derechazo que se va por poco por el lateral de la portería de Valdés, que, a la postre, sería el mejor del equipo culé, su salvador, porque tuvo un asedio continuo de los jugadores del Real Madrid.

Y siguieron más tiros de Benzema, y de Cristiano Ronaldo, y hasta de Sergio Ramos de volea…Los de Mourinho marcaron el ritmo durante todo el partido…Y en el 12 llegó el gol merengue, del Mago Özil, eso sí, con toda una jugada de Benzema. ¡Qué grande está el francés! Di María da un pase en largo desde campo blanco por la banda derecha a Karim, que se lleva a Abidal de una manera elegante, y con el exterior, y casi sin hueco, le da un pase perfecto al alemán, que está por allí para empujarla con ese toque personal que sólo tiene el mago.


Y los blancos seguían a lo suyo: ir por delante en el marcador no era suficiente para relajarse. ¡Cómo funcionaba el equipo, cómo jugaba, cómo llegaba! Casillas ni siquiera había tenido que intervenir en toda la primera parte. Y enfrente, un Barça sin ideas, y el Madrid a seguir asediando a Valdés, que en alguna tendría que fallar.

Pero en el 35 la suerte volvió a tocar al Barça, y a la bota de Villa: el Guaje hizo uno de esos golazos para la posteridad, por toda la escuadra, justo a la esquina a la que Casillas no llegaba. Es verdad, no lo merecían los culés, pero siguen teniendo suerte. Eso no desanimó a los de Mou, que continuaban teniendo al Barça donde querían, en su terreno.

Y en el 45, más fortuna. Messi, el que ni la había olido en 45 minutos, sólo para dar la asistencia a Villa en su gol, marcaba el 1-2, ayudado por la mala actuación de la defensa madridista, que se armó un lío entre Khedira, que despeja mal, Carvalho, que mira cómo lo hace el alemán, y Pepe, que resbala y se va al suelo por ir con la sexta marcha puesta. Así que dos llegadas, dos goles. Sin hacer nada, sin ser el típico Barça, tirando de efectividad y algo de suerte, iba ganando al descanso, porque, tópicamente, el fútbol es así.

Ya en la segunda mitad el Madrid seguía presionando, a por todas, aunque el Bernabéu estaba dormido: ni silbidos a los azulgranas ni apoyo a los blancos. Y en los primeros 15 minutos de la segunda parte, el Barça empezó a ganar confianza, pero salió el ‘concentrao’ Coentrao. Debutaba en el Bernabéu, el que será su estadio, esperemos que por muchos años, en un partido oficial. ¡Y qué partido se pegó!


Y en el mismo minuto que entró el luso, marcaba Xabi Alonso, cayéndose al suelo desde la  frontal del área y ante la mirada impasible de cuatro defensas del Barça y de Valdés. El empate llegó cuando menos lo buscaba el Madrid, y venía de un gran control y asistencia de Pepe, que después, y por eso de ir con la sexta marcha puesta, la volvió a tener con Alves: uno que va pasado y con fuerza y el otro que exagera hasta el roce de una mosca…En fin, que gracias a eso, y al gol de Alonso, el Bernabéu despertó, como ya lo había hecho el Madrid en su juego y en su intensidad.

Después llegaron los intentos fallidos de Cristiano Ronaldo, que lo buscaba de todas las formas y colores, sin obtener su merecido fruto. Ni Benzema tampoco. Tal vez en el Camp Nou. Aunque sí se evidenció la conexión que tiene con Özil, cómo se entienden. Qué bien hizo la entrada de Coentrao al campo, dando más movilidad al mago teutón. Y cuando Villa se iba, el fortín blanco se acordaba de su eterno capitán y de la Selección: “Raúl, Raúl, Raúl” cantaba. 


Y, como no hay Clásico sin polémica, en los últimos minutos llegaron los dos penaltis que el árbitro se tragó con papas: el de Valdés sobre Cristiano, que cuando está en el suelo saca la mano para derribar al portugués y que no llegue al balón, y el de Marcelo sobre Pedro. Ah, y sí, Messi jugó toda la segunda parte, aunque no lo pareciera, y eso que no llevaba la elástica de Argentina.

En definitiva, un 2-2 muy injusto para el Madrid. Un partido que nos deja claras varias cosas: la primera, que Mourinho estuvo acertadísimo con los cambios; la segunda, que el Madrid fue muy superior al Barça, sí, como lo leen, el Madrid, algo a lo que pocos estábamos acostumbrados y más ante el eterno rival; y tercera, que los jugadores culés se sabían al dedillo eso de que “ellos llegan en mejor momento que nosotros”. ¿Qué pasa, que fue la lección que aprendieron en la vuelta al cole?

En fin, que hoy los seguidores culés sólo hablan de Pepe y sus enajenaciones mentales, porque de fútbol, de ese juego que dicen que dominan, que es su filosofía, no pueden hablar, porque ni siquiera lo hicieron en el campo. Que el segundo año de Mourinho es mejor que el primero se empezó a demostrar en la pretemporada, pero se tiene que refrendar en el Camp Nou, y si es levantando el título de la Supercopa mucho mejor.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Soy Cristiano Ronaldo...¿Cuántos goles quieres que te marque?

Probablemente esto sería lo que pondría la tarjeta de visita del astro portugués si no fuera porque no le hace falta, ya que tiene credenciales de sobra. Y lo ha vuelto a demostrar, una vez más. En esta ocasión ante el malogrado Getafe, que fue testigo pasivo de las ganas de Cristiano Ronaldo de ser: ‘CR7, Pichichi de España y Bota de Oro de Europa’. ¡Que nadie se interponga en su camino, porque arrasa a su paso!


Parece que la fase final de esta temporada, a la que le quedan dos telediarios, se le está dando de maravilla a Cristiano Ronaldo, que los marca de dos en dos, de tres en tres y hasta de cuatro en cuatro. En un encuentro inaugurado con un emotivo minuto de silencio en memoria de Severiano Ballesteros, y en el que Mourinho estrenaba corte de pelo (por si alguien no se dio cuenta), el siete madridista ponía tierra de por medio sobre Messi en su carrera por el pichichi y la Bota de Oro.

En un partido atípico, marcado por las ausencias de Iker Casillas y Sergio Ramos, el capitán fue Marcelo. Aunque las bajas no se notaron en demasía, ya que la defensa no pasó apuros en ningún momento, y la portería madridista, casi inadvertida: el Getafe no puso en aprietos a Adán, que era un espectador más. Y a ocho minutos del final entró Tomás Mejías, el octavo canterano que debuta con Mourinho, y que en el tiempo que estuvo en el campo también se convirtió en otro espectador. ¡Menudo día para debutar!

Y así fueron las cosas: en el 23 llegaba el primer tanto de Ronaldo, tras un pase espectacular con el exterior y con efecto del Mago Özil. Un remate de cabeza típico del luso: suspendido en el aire y colocando el balón donde quiere. Míchel estaba visiblemente enfadado con los suyos. La cosa no pintaba bien, y pende de un hilo la permanencia en primera de su Getafe, de mi Getafe (por Dios, que no baje). Pero no contaba con que Cristiano no regala nada a nadie, por mucha necesidad que se tenga, y más cuando en su mente está ser el máximo goleador nacional, en su segundo año en España. Y, sobre todo, pichichi de Europa. Galardones que, con estas cifras, sin duda, se merece.

Pero ahí no acabó la cosa. En el 57, Higuaín encara al portero azulón y deja la portería vacía, mientras que el balón le llega a Özil, que espera lo suficiente, apenas unos segundos, para que aparezca el siete blanco en carrera y dejarle la asistencia perfecta. Sólo tuvo que marcar a placer. Y en el tercero se sumó a la fiesta goleadora Benzema, cuando sólo llevaba 30 segundos en el campo, logrando así su gol número 13 en esta Liga. En esta ocasión la asistencia salió de las botas del ‘gentleman’ Xabi Alonso, un gran pase por alto, que el francés define con una cucharita, al más puro estilo Raúl.

Y, como para Cristiano Ronaldo no hay dos sin tres, en el 90 le pitan penalti, y él mismo se encarga de materializar su gol 37 en Liga (según Marca, ya que le otorgan el de la famosa espalda de Pepe en Anoeta, en la jornada 3), a sólo un tanto del récord del gran Hugo Sánchez.


Así que el luso, en tres días, ha marcado siete goles en dos partidos. Y quedan dos jornadas. ¿Marcará alguno más? ¿Logrará alcanzarlo Messi? ¿Será capaz de igualar o superar a Hugo Sánchez y Zarra?...En apenas 10 días saldremos de dudas. Como decía aquel, próximo episodio en tu casa…

miércoles, 4 de mayo de 2011

El final de los Clásicos

En esta vida todo llega a su fin, por mucho que nos cueste y por mucho que al principio parezca que los ciclos, los momentos, las semanas y el tiempo no vayan a tener ocaso. Pero así es. “Cuatro clásicos en 18 días”, decíamos hace casi un mes con los ojos abiertos como platos. Y hoy, 4 de mayo, todo se ha acabado. ¡Qué poco dura lo bueno! Y, ¿qué vamos a hacer ahora sin Madrid-Barça hasta agosto, cuando se juegue la Supercopa de España?

Pues seguiremos hablando de ellos. Al menos, de momento. He de reconocer que yo era de las que pensaban que acabaríamos de los clásicos hasta los mismos, que estaríamos empachados, que cuatro partidos eran muchos…Y hoy, para mi sorpresa, ya estoy nostálgica. Han dejado tantas cosas: dos empates y una victoria para cada uno. La del Madrid supuso la Copa del Rey y la del Barça el pase a la final de la Champions.

Pero centrémonos en el de ayer. El Madrid salió arriba, presionando y robando balones. En los primeros minutos, el Barça no era el del tiki taka (hoy llamado ‘tiki atraka’ por muchos madridistas), y tampoco le hacía falta, ya que llevaba ventaja en la eliminatoria. El Madrid estaba encerrando a los de Guardiola en su campo. Por primera vez, después de la primera parte del partido de Copa, habían arrancado un partido como yo esperaba. Además, el trabajo defensivo de Lass fue muy bueno.

En el 39 llegó la oportunidad más clara para los de Karanka, con una contra que inicia Xabi Alonso, cambiándole en largo a Cristiano Ronaldo, que da un pase genial a Di María, aunque al argentino se le adelantó Valdés y no tuvo espacio para empujarla. El Barça tenía las ocasiones más claras del encuentro, pero Iker estuvo muy bien en sus intervenciones.

Pero el árbitro se dedicó a pitar todas las faltas a favor del Barça y no del Madrid. De hecho, se podía comprobar que cada vez que el público del Camp Nou gritaba y silbaba, el árbitro automáticamente pitaba falta a favor del Barça. Suerte que no la pitara en contra del Madrid cuando el espontáneo payaso culé saltó al césped cuando iba a comenzar la segunda parte, porque yo pensé que le sacaba la amarilla a Cristiano Ronaldo y todo…Pero se contuvo el belga.

Eso sí, alucinante, increíble, de coña, impresionante, escandaloso y todos los calificativos que se les ocurran para lo que pita el árbitro en el gol anulado a Higuaín, con falta previa de Piqué sobre Cristiano Ronaldo, pero pitó cuando el luso tira a Mascherano cuando está en el suelo…Ni ley de la ventaja, ni gol del Pipa, ni falta para el Madrid, ni nada, bueno sí, gol anulado…Ver para creer, aunque ni viéndolo todavía me lo creo. Y lo peor es que estaba delante de la jugada. Si es que, ya se sabe, no hay más ciego que el que no quiere ver.

Y cuando más estaba llegando el Madrid, en una contra marca Pedro. Pero a los 10 minutos, y tras un disparo al palo de Di María, después de hacer un gran recorte a Mascherano, al que deja sentado, el rechace le llega a Marcelo (menos mal que llegaba un rechace a los blancos, porque he llegado a pensar que las botas de los del Barça llevan imanes para que el balón se les pegue siempre). A lo que iba, pues el brasileño puso el empate en el marcador.

Que fuera Marcelo el que marcara, no le tuvo que sentar muy bien a los culés del Camp Nou, ya que, en varias ocasiones, tanto él como Adebayor recibieron gritos simiescos de una afición a la que Rosell había pedido civismo. Si en todos lados cuecen habas, pero esta vez le toca a los del Camp Nou. Como si en el Barça no hubiera un Alves, Keita o Abidal, al que irónicamente después coreaban su nombre. ¡Es vergonzoso que esto siga pasando en los campos del fútbol! 

Pues, como decía, el gol de Marcelo es el primero que hacía el Madrid en el Camp Nou desde 2007.  Bueno, el primero realmente fue de Higuaín, pero al parecer en Bélgica eso no es gol, es falta de uno que está rodando por el césped…¡Manda…!

Ah, y que no se me olvide: Mascherano también ha entrado en el club del ‘Óscar al Mejor Actor’. Yo creo que cuando llegan a La Masía le dan un cursillo acelerado de teatro. ¡Qué manera de retorcerse en el suelo, qué  expresión de sufrimiento…y todo sin tocarle! Primero mira al árbitro y cuando lo tiene bien ubicado, empieza a gritar, al más puro estilo Busquets. ¿Todavía no se han dado cuenta de la mala imagen que dan, en un estadio repleto de cámaras? Y encima dejó un par de faltitas, y ni siquiera vio la amarilla: un pisotón a Arbeloa, y otra a Cristiano. Pero claro, va de azulgrana.

Eso sí, me sorprendió cuando le sacó tarjeta a Pedro, por una falta sobre Lass, que ni va a disputar el balón ni nada. Yo creo que se equivocó o algo, y ya era tarde para rectificar y sacársela a Lass por provocar. Creo que todos pilláis la ironía. Pero le perdona al tinerfeño la segunda amarilla por estorbar a Iker en un saque. Eso es amarilla de libro, y a él se la perdona. Eso sí, a Van Persie en su día no se la perdonaron por tirar a puerta cuando había pitado el árbitro, y también era de libro…¿Diferentes varas de medir?


El gesto de Casillas lo decía todo, y no sólo fue por el gol anulado sino por cada falta que no se pitaba a favor del Madrid, cuando tenía que haber sido así. Que el Madrid no jugó bien, vale, pero el madridismo siempre dijo que contra 11 no les ganaban y ahí está la prueba: 11 contra 11 el Barça no puede con el Madrid.

En fin, 24 horas después del último clásico, sólo me queda alabar la actitud deportiva de Xabi Alonso al final del encuentro felicitando a los jugadores del Barça. Y la de Arbeloa abrazando a Piqué al concluir el choque.

Hoy sigo siendo madridista, tal vez un poquito más, si eso es posible. Y, sí, estamos fuera de la Champions, pero con la cabeza bien alta. Sin complejos. Con casta y honor.

miércoles, 6 de abril de 2011

Vuelve el Madrid grande de Europa

‘Hasta el final, vamos Real’. Así rezaba la pancarta gigante que se mostraba en la grada del Bernabéu antes de que arrancara el encuentro que ha hecho regresar al Madrid grande de Europa, al Madrid de las ilustres noches blancas, al de los olés en el feudo de Chamartín.

El de la ida de los cuartos de Champions ha sido un partido en el que se han demostrado muchas cosas. La primera que Adebayor, ‘Manolito’ para los amigos, sí aparece en las grandes citas. Y lo hizo a lo grande, como es él, con dos goles de cabeza que animaron, aún más si cabe, a una afición que no paró de arengar a los suyos ni un momento, y que disfrutó, como hacía tiempo no se recordaba, de un partido de Liga de Campeones. Así que Manolito ya es Adebayor de Europa.

Otra cosa que evidenció el encuentro es el typical juego sucio inglés que puso Crouch en el césped, justamente expulsado por dos entradas a destiempo a Sergio Ramos y a un Marcelo que, todavía en el suelo, no pudo evitar celebrar la roja del larguirucho del Tottenham como si de un gol se tratara.

Y hablando del brasileño, cómo se nota cuando faltan él y Xabi Alonso en el once del Madrid. Cómo ganó ayer el equipo con estos dos en el campo: en efectividad, creación, ocasiones, verticalidad, control del balón…La pena es que a Özil se le viera menos, aunque ahí estaba, como Di María. ¡Qué golazo el del argentino por toda la escuadra!

Y para redondear, no podía ser menos. Cristiano Ronaldo volvió, tras su lesión, con un golazo de volea, a pase de otro que también volvía a Europa, Kaká, qué solo estuvo 15 minutos en el césped, pero que dieron mucho de sí. Y que siga dando.


Eso sí, menos mal que no echaremos en falta, a menos a priori, el penalti no pitado a favor de los de Mourinho por manos, más que claras, de Dawson en el área, ante un disparo de Di María. Espero no tener que echarlo de menos en la vuelta, donde no estará Pepe, por ver la amarilla. Eso sí, habrá que tener cuidadito con Bale y los balones largos: son la única manera en la que el Tottenham puede crear algo de peligro sobre la portería de San Iker. Y que conste que soy prudente: hasta que no termine el partido de White Hart Lane…

En fin. Que las grandes noches europeas tenían que volver al Bernabéu…y a San Siro. Allí, el Schalke de Raúl grande de Europa se imponía por 2-5 al vigente campeón de la Liga de Campeones, y él firmaba su gol 70 en esta competición. ¡Qué grande es el eterno siete! A falta de la vuelta, en la que los de Leonardo lo tienen muy complicado, los alemanes pueden estar, por primera vez en su historia, en unas semifinales de Champions. Ocho años después, el Madrid y Raúl, por separado, pueden llegar a esas semis. Y, ojalá, a la final soñada en Wembley.

Así que sí: hasta el final irá el Real. ¡Éste sí es mi Madrid! Ya lo decía hace unas semanas: ¡qué bien suena el himno de la Champions en el Bernabéu!

domingo, 3 de abril de 2011

¡C´est fini!

Efectivamente, se acabó lo que se daba: la Liga se ha terminado para el Real Madrid. Cuando hace unas semanas la diferencia era de ocho puntos con respecto al Barça, yo me resignaba a pensar que se había concluido, y el tiempo me dio la razón, porque la distancia se redujo. Pero ahora sí que lo veo complicado. Es verdad que no hay que perder la esperanza, que quedan ocho partidos, pero esta Liga ya parece sentenciada, aunque, como no, espero equivocarme…

Como se equivocó Mourinho al retirar a Granero. El madrileño era el único que estaba creando juego en el Madrid. Entiendo que entrara Higuaín, hacía falta, pero el técnico la lió por no quitar a Lass, retrasar al Pirata y dar entrada al Pipita. Es la primera vez que Mou se equivoca con los cambios, porque también tenía que haber quitado a Carvalho y no a Arbeloa para que entrara Pepe.


Y, nuevamente, cómo se notó la ausencia de Xabi Alonso, incluso la de Marcelo. Menudo homenaje recibió el gran Ronaldo, ya podía haber saltado al terreno de juego y darnos una alegría, aunque a mí personalmente me la dio el regreso del Pipita, mucho antes de lo que se esperaba. El argentino jugó su último partido el 20 de noviembre, y 81 días después de su operación, a las 19.05 de la tarde del 2 de abril, salía a calentar. Y diez minutos más tarde, Higuaín volvía a saltar al Bernabéu. Y tuvo ocasiones en los 35 minutos que estuvo en el césped, pero en su primer partido no se le podía pedir más.

Y llegó el gol del Sporting, cuando quedaban 11 minutos para el final, fue el primero que tiraban los de Preciado entre los tres palos. La suerte les acompañó. Es curioso cómo se puede cambiar de opinión en 90 minutos. Hasta el 78, el empate no me valía, el Madrid debía ganar, pero a partir del 79, suplicaba por las tablas en el marcador.

Lo mejor es que el Madrid y Mourinho son conscientes de que han perdido por sí mismos, no por una mano en el área de Lora que no pita el árbitro o por un gol anulado que debió subir al marcador. Es decir, no han buscado excusas, como piensan todos aquellos que consideran que los blancos y el luso justifican sus errores. Y eso les honra. Así que 9 años y 150 partidos después Mou pierde en casa en Liga. En la jornada 30 llegó ese fatídico momento.

No sé si servirá de algo, pero hubiese preferido que vetaran a Shakira en el Bernabéu, porque sonó el ‘Loca’, y ¿quién marcó el gol de la victoria azulgrana con la mano? Pues sí, su Piqué. Ironías de la vida.

Y otra ironía: el Sporting, con el que Mourinho tuvo tanta polémica en el partido de la primera vuelta, es el primer equipo que consigue llevarse algún punto del Bernabéu en esta temporada. Nadie antes había ni siquiera empatado. Y, además, se dio el mismo resultado que en El Molinón, donde marcó el salvador: Higuaín. ¡Sí, esto va de ironía!

En fin, ahora a pensar en el Tottenham y en el 20 de abril, porque a la Liga ya le podemos decir adiós, bye, ciao, au revoir, aloha, adeus, abschied…y en cualquier otro idioma que se les ocurra.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Una de diccionario...futbolístico

Si buscáramos el significado de la palabra ‘partidazo’, sin lugar a dudas encontraríamos el Rácing de Santander-Real Madrid del domingo. Aunque más bien fue el partidazo que se echaron los de Mourinho, demostrando que también saben jugar al toque, sobre todo en la primera parte. ¡Sublime! Muchos dicen que fue el mejor partido del Madrid en lo que va de temporada…

Aunque eso conlleve que se esté debatiendo si los blancos juegan mejor sin Cristiano Ronaldo. Y yo tengo la respuesta, al menos la mía: simplemente juegan diferente. Dos sistemas tácticos distintos, adaptado cada uno a lo que ofrecen los jugadores que están en ese momento en el campo. Por ejemplo, en Santander, Mourinho se olvidó del músculo para crear fútbol. Por eso dejó a Alonso como único pivote y reforzó el centro del campo con Granero. ¡Todo un acierto!

Así que no fue un partidazo porque no estaba Cristiano Ronaldo, sino por esa gran conexión de Xabi Alonso con Granero, y, como no, por Özil, que creó, hizo su juego, ofreció su clase y deleitó. Todas las acciones pasaban por él, porque ve el fútbol como nadie, especialmente en la jugada del primer gol del Madrid, esas tres paredes que inventaron el alemán, Benzema y Adebayor, y el pase de la muerte sin mirar. ¡Ahí queda eso!


Y, ¿qué pasaría si buscáramos ‘palo’ en el diccionario? Pues que además de las acepciones normales también encontraríamos las quince veces que el Madrid ha estrellado el balón en el larguero o el poste en lo que va de Liga. En Santander fueron dos más: una falta de Xabi Alonso y un derechazo de Benzema.

Menos mal que en esta ocasión no nos tendremos que acordar de los palos, porque se consiguieron los tres puntos. Ni tampoco del penalti que falló Adebayor, en solidaridad con Pinillos, que erró uno previamente. El domingo no queríamos los goles de penalti, o eso debieron creer ellos. “Debemos currárnoslo un poco más”, pensarían.

Y si buscamos la palabra ‘sorpresa’ aparecería mi cara con la boca abierta, porque es lo que me provoca la soberbia mejoría que ha experimentado Benzema desde que llegó Adebayor al Madrid. ¡Dos dobletes en dos partidos, en tres días! Me deja sin palabras, aunque eso es lo que llevaba esperando desde que Florentino se lo trajo de Lyon. Ha valido la pena la espera. Y que siga así, que todavía queda mucho por delante.

lunes, 14 de febrero de 2011

¡Esto es casta!

Un Real Madrid con diez recorta a cinco puntos la distancia con el Barça. Para aquellos que pensaban que la Liga se había sentenciado, finiquitado, terminado, muerto y enterrado en el Reyno de Navarra, estaban equivocados, errados, fallidos, desorientados, falseados y todos los sinónimos que se les ocurra. La competición liguera sigue respirando, de hecho nunca dejó de hacerlo. Hay Liga. Hay vida.

Los de Mourinho, como saben, se quedaron con diez por la expulsión de Iker Casillas en el minuto uno, es decir, estuvo más tiempo calentando antes del partido que lo que estuvo jugando. Así que salió del vestuario para volverse a meter a los dos minutos. Menos mal que no echamos en falta su presencia. Básicamente porque todas las cámaras le enfocaban cada tres minutos en la grada, para que no olvidáramos que el Madrid jugaba con diez, por la expulsión del capitán. La segunda vez que le pasa desde que es portero del club blanco en Primera.

Otra de las razones por las que no le echamos –tanto- de menos es por quién ocupó su lugar bajo los palos. Antonio Adán. Un joven con mucha seguridad en los momentos clave. Es verdad que el Espanyol no le dio mucho trabajo, pero el que tuvo lo solventó sin mayores problemas. Muy al estilo del mostoleño. Seguro que no olvida este 13 de febrero de 2011. Hay buen recambio de Iker en un futuro, tanto en el Madrid como en la selección.


Y, como no podría ser de otra manera, no puedo olvidarme del espectacular Marcelo, con golazo incluido. El brasileño es un digno merecedor del brazalete de capitán, no sólo por los tres puntos que costó su gol, sino por no desfallecer, por dar verticalidad a la banda izquierda, por entenderse a la perfección con Cristiano Ronaldo arriba y con Pepe abajo. Un Pepe que volvía ayer al once merengue. Me alegro de su vuelta y espero su pronta renovación. ¿Me ha oído, Tito Floren?

Y, ¿qué decir de Xabi Alonso? ¡Grande! Mientras esté el tolosarra en el campo, da igual que sean diez madridistas en el césped. Es un gran recuperador y creador de juego. Eso sí, menos mal que no hemos echado en falta las dos oportunidades de Adebayor, cantadas, en los últimos minutos. Al togolés le faltó puntería, pillería, definición, no sé, hacer algo más que tirarle el balón al cuerpo a Kameni, desaprovechando la gran asistencia que le dio CR7. Que sí, que ‘Manolito’ es muy rápido, pero pierde fuelle cuando llega la hora de rematar. Espero que lo vaya solucionando.

En definitiva, el Madrid sigue sobreponiéndose a las adversidades, luchando, sumando puntos y haciendo daño.  Si Juanito levantara la cabeza…¡Esto es casta!

jueves, 3 de febrero de 2011

Vendetta

7…17…21. Estos números tienen mucho significado oculto, y no tan oculto, para el Real Madrid y para todos los madridistas:

7 son los años que llevan los blancos sin alcanzar una final de Copa del Rey. 17 son los que llevan sin ganarla, es decir, todavía estaban jugando Lassa y Butragueño, entre otros. Y 21 son los que hace que esta final no la juegan el Madrid y el Barça.

En aquella ocasión ganaron los azulgranas por 2-0 en Valencia, donde presumiblemente se jugará este año esta finalísima el próximo 20 de abril, para más inri, cuatro días después del clásico liguero en el Bernabéu.


Y, ¿cómo se ha conseguido llegar a esta final tan deseada? Con un gol de Benzemá en Sevilla, y un gran partido del francés en Madrid; con un golazo de Özil, al más puro estilo Raúl, tras un pase perfecto al hueco de Khedira: conexión alemana 100%; con un Xabi Alonso volviendo a dirigir el juego –con él Khedira juega mejor-; y con un estreno por todo lo alto –y no lo digo sólo por su metro noventa- de Adebayor, marcando, en sólo 10 minutos en el césped, un gol en el Bernabéu. Y eso que llevaba sin jugar desde diciembre.

Todo esto ha llevado a que Casillas y Ramos vayan a jugar esta final copera, siempre y cuando les respeten las lesiones -espero que sí- y podrían hacerse con la preciada Copa del Rey. Trofeo que no ganaron ni Raúl ni Guti, dos capitanes blancos que abandonaron el club esta temporada.

Así que Mourinho ya ha conseguido uno de los objetivos para los que fue fichado: llegar a una final, más bien dos, si contamos que la Supercopa, probablemente –mucho tiene que cambiar la cosa para que no sea así- también la jugarán Real Madrid y Barça.

Y, ¿qué decir del otro portugués? Cristiano Ronaldo lleva cuatro partidos sin marcar, a pesar de jugar cada minuto. El luso, que cuenta con numerosas ocasiones en cada encuentro, sigue sin ver puerta. Pero, azulgranas, no os confiéis, como una vez dijo Mourinho: “Algún día otros pagarán lo que estamos fallando ahora”. Y así pasó. Sino que se lo digan al Deportivo y al Rácing, entre otros. Pues con Ronaldo pasará igual.

Eso sí, el que fuera Balón de Oro no se equivocó. Dijo que los dos mejores equipos de España estarían en la final, y así va a ser, aunque a algunos nos pareció algo precipitado que lo dijera en el partido de ida, ganado sólo por 0-1 al Sevilla, cuando no estaba todo decidido. Pero, al fin y al cabo, tenía razón. Eso no se le puede negar.

En definitiva, en abril, clásicos por un tubo y posibilidad de vendetta del Madrid por el 5-0 de esta temporada y el 2-6 de hace dos años. Y, ¿qué pasará en Champions? ¿Más clásicos? Ya se verá…