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martes, 24 de enero de 2012

La última palabra es de Mourinho

El Real Madrid se impuso al Athletic de Bilbao por 4-1 en el día en que su capitán cumplía 600 partidos con la camiseta blanca. A Iker Casillas le parecía curioso que su primer encuentro y el 600 fuera contra el mismo equipo. 


 Pero lo que a mí me pareció más curioso todavía es que los de Mourinho tuvieron que volver a remontar un partido liguero, como ya pasara en Mallorca, ya que Fernando Llorente adelantaba a los vascos con un gran gol tras una buena contra, muy al estilo madridista. Como también fue curioso que el gol en contra del Madrid no llegara de un córner…

Pero poco les duró la alegría a los visitantes, porque Marcelo ponía las tablas en el marcador definiendo como si fuera un delantero más, y tras una gran pared con Benzema. Y con la reanudación, un agarrón sobre Kaká otorgaba el primer penalti para Cristiano Ronaldo, y la ventaja en el marcador, que se vio ampliada con otro penalti que supuso la expulsión de De Marcos, y el doblete del 7 blanco. Y para cerrar la cuenta, y si el primer gol, el del Athletic, llegó de una contra, el último del Madrid también: Callejón sólo necesitó seis minutos en el campo para firmar el cuarto de la noche.


Con esta victoria, el Madrid se ha convertido en un campeón de invierno de récord: con 49 puntos y 67 goles. Y a cinco puntos del segundo, el Barça. Una dosis de moral para visitar mañana el Camp Nou en la vuelta de los cuartos de final de la Copa del Rey.

Hasta ahí los goles y el resultado, ahora vamos con las conclusiones. Aparte de los evidentes pitos hacia Mourinho de cierto sector del Bernabéu, la primera y más evidente es que ser campeón de invierno parece que da más moral para llevarse la Liga, al menos es lo que ha pasado en los últimos años: quien se proclama campeón de invierno termina levantando el trofeo liguero a final de temporada. La cosa es que este año esa premisa también se cumpla…

La segunda, y también muy evidente, es que el Athletic salió muy valiente en el Bernabéu, que es lo que debería hacer el Madrid, no sólo en su campo -se enfrente a quien se enfrente-, sino en los demás, empezando por el Camp Nou. 


La tercera: Kaká estuvo muy activo todo el partido, hasta que fue cambiado por Callejón, que le relevó con creces. ¡Como siempre! Y, por último, y por suerte, Mourinho cambió la cara del once: sin Pepe, ni Carvalho, ni Altintop, ni Coentrao, ni Lass…y con Özil y Granero de titulares. ¡Vamos, como tiene que ser! Aunque ahora sólo falta esperar que ésa también sea la cara blanca en terreno azulgrana…Pero ahí, como casi siempre, Mourinho tiene la última palabra, o el último pito…

jueves, 12 de enero de 2012

Quebradero de cabeza para cuartos

“No se le puede dar al Madrid un gol tan importante en ambos encuentros. Más que fallos son desgracias. Willy Caballero nos ha dado muchísimas satisfacciones pero desgraciadamente hoy le tocó cometer un error”, dijo Manuel Pellegrini, entrenador del Málaga, tras el partido, mientras que José Mourinho definía el tanto como “muy feliz para el Madrid pero una infelicidad muy grande para el portero malaguista”


Por su parte, Iker Casillas, alias ‘El Santo’, decía en los micrófonos del Plus que “el gol les ha llegado de la manera más injusta para un portero. A Caballero sólo puedo animarle porque ha estado soberbio en la eliminatoria, pero es lo que tiene de ingrato este puesto: haces un partidazo y en una jugada puntual te pasa algo así y parece que empañas una buena eliminatoria.

Pues al margen de que ese gol de Benzema, tras un gran pase de Özil y que terminó colándose por debajo de las piernas de Caballero, terminara de certificar el pase del Real Madrid a cuartos de la Copa del Rey, esta eliminatoria deja consecuencias positivas y negativas para los de Mourinho


Lo peor es la expulsión de Arbeloa -vio la segunda amarilla por sacar los codos a pasear, así que evitable, lo que se dice evitable, lo era- en un puesto, el de lateral derecho, que da muchos quebraderos de cabeza al técnico portugués: la opción de Coentrao no ha terminado de convencer, y el que mejor rendimiento le ha dado en esa posición es Lass.

Por lo que se plantea el siguiente problema: con el francés de lateral, el centro del campo se queda más que cojo, ya que Khedira se produjo, casi llegando al descanso del partido, un esguince del ligamento lateral externo en su tobillo derecho. Los servicios médicos del Real Madrid todavía no han precisado la duración de su baja, así que si el entrenador luso tenía previsto el trivote para los cuartos, más le vale ir pensando en alternativas. Y, además, está Kaká, o, más bien, no está, ya que en esta eliminatoria de Copa no ha demostrado estar a su mejor nivel. De hecho, en los dos partidos fue sustituido al descanso.

Pero no todo va a ser negativo…¡Menos mal! Si en estos partidos se ha notado en exceso la ausencia de Di María, se espera que el argentino ya pueda estar listo para enfrentarse al Mallorca este fin de semana en el Iberostar, así que para la próxima ronda copera estaría. ¡Toda una garantía en la creación, el desborde y hasta en el gol!


Además, a Mourinho le queda el consuelo del grandísimo estado de forma de Benzema, que marca en todas las competiciones. De hecho, sólo le bastaron tres minutos en La Rosaleda para anotar. Y ya lleva cuatro goles en 2012. Gracias a él el Madrid está en cuartos de la Copa del Rey, donde todo hace indicar que esperará el Barça. Aunque el capitán blanco es cauto: “Antes de llegar a una posible eliminatoria contra el Barça, que en teoría la tiene muy encarrilada, hay que respetar a su rival, el Osasuna, porque en el fútbol ha pasado de todo. Aunque tampoco debemos despistarnos por mucho que se hable del Madrid-Barça. Luego ya pensaremos en lo que tenga que venir”. ¡Palabra de Santo!

domingo, 23 de octubre de 2011

Noche blanca para el Madrid, día negro para el deporte

“El del Málaga es uno de los partidos más difíciles que tenemos por delante, y no va a ser uno de esos encuentros en los que marquemos cuatro goles”, Mourinho dixit. Éstas fueron las palabras del entrenador portugués en la previa del Málaga-Real Madrid. ¡Pues menos mal! Porque al final se contradijo en el campo, bueno, más bien los que le llevaron la contraria fueron sus jugadores, sobre todo Higuaín, Cristiano y Casillas.
 
 
 Tras un penalti no pitado en el minuto 2 sobre Cristiano Ronaldo y otro de Khedira sobre Joaquín en la siguiente jugada; una salida de Casillas ante Rondón, de esas providenciales que siempre nos deja el Santo (aunque ahora le ha salido competencia para el uso de ese seudónimo, dada la gran actuación de Javi Varas ayer en el Camp Nou, que incluso le paró un penalti a Messi); y un vuelo sin motor del portero blanco ante una falta lanzada por Apoño, como decía, tras todo eso, llegó el festín y el baile del Madrid.

En el minuto 10, de un centro al área madridista que despeja Pepe se inicia la jugada del gol, en la que al final llega la conexión argentina: un gran pase de Di María al hueco a Higuaín, que le dobla por el centro, recorta a Rubén y, escorado, marca el primero de la noche, su noveno tanto en esta Liga. Ya en el 22, otra vez Di María como asistente, sólo que esta vez se la pone a Cristiano Ronaldo: centra desde la derecha con un poquito de rosca y ahí está el 7, que sólo tiene que darle un empujoncito. Ahí empezó a verse la sonrisa de Ronaldo y su animada celebración con Marcelo, dándolo todo.
 
 
Pero cinco minutos después otra vez Cristiano, pero con otro asistente, Xabi Alonso: el portugués busca el hueco, se acomoda y mete un derechazo cruzado al que Rubén no llega. Y otro bailecito con Marcelo. Ya en el 37, llegó el cuarto del Madrid, el tercero del crack luso, un auténtico golazo de espuela: tras un saque de esquina y un toque de Ramos de cabeza, Cristiano, casi de espaldas, como una patada voladora, le da lo justo para introducirla en la red. Todo un lujazo de gol, el décimo de Ronaldo en Liga esta temporada, y tras dos jornadas sin mojar. Y todo ello sin Özil en el campo.

Y el marcador ya no se movió, gracias, sobre todo, a una segunda parte impecable de San Iker, que detuvo todo, hasta el tiempo. Dicen que la primera parte del Madrid fue perfecta, y yo estoy de acuerdo, pero es que en la segunda la perfección la puso Casillas. Además, Di María logró lo que quería: si pretendía que Mourinho pensara que valió la pena su fichaje, ayer volvió a darle motivos para creerlo. Y Cristiano Ronaldo también demostró algo: que si no asiste, marca, y si no marca, asiste…La cosa es ser siempre el protagonista y darle grandes partidos al madridismo. Y que lo siga haciendo, ahora que ya no es “tan egoísta”, porque ni siquiera se llevó el balón tras el hat-trick. Algo está cambiando en CR7.
 
 
PD: Y ahora cambiamos el tono jocoso, porque llegó la tristeza a la jornada. Si el pasado domingo el trágico accidente se producía en la IndyCar en Las Vegas, con el posterior fallecimiento de Dan Wheldon en el hospital, hoy la fatídica noticia nos ha llegado desde Sepang y en MotoGP: Marco Simoncelli moría, a los 24 años, en el centro hospitalario al que fue trasladado tras un gravísimo accidente en el Gran Premio de Malasia, de esos que te deja sin aliento. Hoy el deporte, especialmente el del motor, vuelve a estar de luto. Otro domingo negro sobre las ruedas. Descanse en paz Marco Simoncelli. 
 

miércoles, 28 de septiembre de 2011

De un gol legendario a unas manos santificadas

Volvió a sonar el himno de la Champions en el Bernabéu. ¡Y de qué manera! Y es que no lo hacía desde la ida de la semifinal de la Liga de Campeones de la temporada pasada, la del 27 de abril ante el Barça. Bueno, tampoco hacía tanto tiempo, teniendo en cuenta lo mal que nos había ido en años anteriores, en los que no pasábamos de cuartos. 


Parecía que el himno era una premonición de lo que iba a ocurrir, ya que, mientras sonaba, Kaká y Cristiano Ronaldo compartían unas risas, las mismas que tendrían tras marcar sus goles y ver cómo Benzema hacía lo propio. E Iker sonreía, también parecía algo premonitorio teniendo en cuenta la buena actuación que tendría durante el partido, volviendo a sacar sus manos providenciales a pasear.

A los 50 segundos llegó el primer tiro del Ajax a la portería del Santo, en el que será el último partido de sanción para Mourinho. Aunque está pendiente de dos, que dependían de su comportamiento. Y parece que se ha portado bien, así que en el próximo encuentro europeo ante el Olympique de Lyon ya estará sentado en el banquillo.

En el minuto 14, otra mano salvadora de San Iker, esta vez por alto, pero a partir del 15 el Madrid empezó a carburar, especialmente Özil, Benzema y Cristiano Ronaldo. Incluso Arbeloa intentaba sorprender llegando hasta la línea de fondo, al más puro estilo Marcelo, que no pudo jugar por ver la roja ante el Dinamo de Zagreb. Y Xabi Alonso empezó a dar sus pases, más que largos, larguísimos…Se notaba que el gol estaba al caer


Y cayó en el 25. Minuto en el que llegó el gol legendario, el de enmarcar, un golazo de Cristiano Ronaldo, pero no tanto por la definición del portugués en sí, que también, sino por toda la jugada, desde campo blanco, al primer toque, pasando por cinco jugadores merengues: Sergio Ramos, el mago Özil, Kaká -con pared incluida con Cristiano-, Benzema y el siete merengue, que remató a bocajarro. Un auténtico golazo que hizo levantar al Bernabéu.

¡Qué potencial ofensivo! ¡Qué contragolpe, buscando siempre el desmarque del compañero y previendo lo que iba a hacer el otro, interiorizando el siguiente pase a dar y dónde había que ponerlo! ¡Mágico! Fue, sin duda, la jugada perfecta, como si fueran actores de una obra de teatro que ensayan la escena final y la bordan. Así fue el primer gol del Real Madrid anoche. Una verdadera maravilla. 


Y en el 41 llegó el segundo, obra de Kaká. El brasileño, que ya ha empezado a despertar del letargo, no sólo hizo un gran partido ante el Rayo Vallecano, sino también ante el Ajax. Y todo comenzó con Xabi Alonso, que dio uno de esos pases en largo y medido que tanto le identifican, cambiando a la banda izquierda, donde le esperaba el astro brasileño, que no perdonó desde la frontal del área. Y ocho minutos después, el que faltaba por marcar, Benzema, puso el tercero en el marcador, en otra jugada por la izquierda, y con Kaká como asistente: se la puso en el punto de penalti y con un derechazo le pasó el balón por debajo de las piernas a un defensa del Ajax. 


Así que un 3-0 para un partido en el que Casillas no se relajó ni un minuto, corroborando que siempre será el Santo; en el que Altintop debutaba como jugador del Real Madrid; en el que se demostró que el mejor Kaká está cada vez más cerca; y en el que quedó claro que el Madrid a la contra es letal y que también sabe de qué va eso del ‘tiqui taca’, al menos en el primer gol, aunque todavía sigue teniendo ciertas lagunas…Como diría Adebayor: “Poco a poco, amigo”.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Porque la Liga no es cosa de dos

Sí, parece que el Real Madrid ha dicho: “Ya que todos, con Del Nido al frente, piensan que la Liga es cosa de dos, pues vamos a llevarles la contraria, pero sólo por eso. Todo lo que sea contribuir a que el presidente del Sevilla se trague sus palabras, bienvenido sea”, deberán pensar. Pues ni por ésas puedo aceptar el empate de ayer en Santander y mucho menos tras la derrota del domingo en Valencia. 


Porque, en definitiva, el Madrid está perdiendo puntos en campos cuyos equipos no son sus rivales en puestos de Champions, como diría Iker Casillas, con todo el respeto del mundo. Y es que ayer los de Mourinho, con camiseta negra y pantalón blanco, no fueron los de pretemporada. De hecho llevan desde el partido ante el Getafe, aunque lo ganaran, que ni se les reconoce. Menos mal que la segunda temporada del luso suele ser mejor que la primera. ¿Habrá que darle tiempo? Y eso que se llevó a toda la plantilla a Santander, incluso a los lesionados y al sancionado Khedira. Pero esa conjura no sirvió de nada.

Y el premio para el sacrificado ayer se lo llevó…Sergio Ramos, que se quedó en el banquillo, tal vez por sus declaraciones después de perder contra el Levante en las que aseguró que no había excusas y que todos eran culpables de la derrota. Como ya le pasó, supuestamente, a Casillas por llamar a Xavi y Puyol tras la Supercopa, y, también supuestamente, a Cristiano Ronaldo por decir que no le gustaba esa manera de jugar…Cosas de Mou, o ¿son cosas mías?

Lo único que le tengo que recriminar al Rácing es la acción de Bernardo en el minuto 8, que golpea la cara de Benzema sin venir a cuento: choca de forma intencionada con Karim, va a por él desentendiéndose del balón, porque ni siquiera estaba el esférico por esa zona, y encima no ve ni la amarilla por esa agresión. Y hasta ahí lo único que le recrimino.


En cuanto al Madrid, lo podría resumir así: no estuvo cómodo; no hizo su juego; le costaba arrancar; y con Özil desaparecido (sólo se le vio cuando le mostraron la amarilla en el minuto 20 y entre el 30 y el 35, que empezó a usar la banda derecha, aunque sirviera de poco). Además, Marcelo era el único que ponía algo de chispa a un Madrid sin plomos; y Cristiano Ronaldo tampoco estaba, no literalmente claro, y es que ni su rito en las faltas era el mismo, lo hacía con desgana, sin convicción. Aunque la entrada de Di María parecía que le daba al Madrid más profundidad, presionaba y aprovechaba las bandas, aunque en sus centros no había nadie para rematar o llegaban un pelín tarde. Y en la segunda parte, Kaká y Di María mostraron buenas combinaciones en la banda izquierda, pero de poco sirvió…

Buen resumen, ¿no? Así que nos trajimos un 0-0 del Sardinero, donde la temporada pasada marcamos 3. Pero bueno, esto no es cómo se empieza, sino cómo se acaba…Espero que el ‘segundo año Mourinho’ nos dé la razón…

miércoles, 25 de mayo de 2011

Un ratito con Pepe Reina

Bajo un calor sofocante, debido a los tres focos que se dirigían hacia nuestros taburetes, tuve la oportunidad de hacerle, el pasado lunes, una entrevista al gran Pepe Reina. Yo, la verdad, hubiese preferido llevármelo a una terraza a saturarle a preguntas tomando unas cañitas, pero así son las normas y hay que acatarlas. Y lo de ‘gran’ no lo digo sólo por su altura, que es evidente, -mide alrededor de 1,90-, sino por su humanidad, su cercanía, su carisma…Para mí el portero español es la sonrisa pícara de la Selección.

La entrevista tuvo lugar en una sala del Palacio de Deportes de Madrid, en un acto publicitario de la marca Gillette, del que Reina es imagen. Fueron entre siete y diez minutos distendidos -los tiempos también estaban limitados-, con momentos de seriedad cuando la pregunta lo requería, y de cachondeo cuando era oportuno. Todo a su debido tiempo. En ocasiones, al internacional español le costaba contener la sonrisa y para una periodista encontrar eso en un entrevistado es muy agradable. Es signo de que se siente cómodo, y, a su vez, acomoda más al entrevistador.

Dependiendo de la respuesta, el jugador del Liverpool mostraba emoción en sus palabras, en algunos gestos incontrolados, en determinadas reacciones, incluso en cierto nerviosismo ante alguna pregunta, pero se debía más bien a no encontrar las palabras adecuadas con lo que pensaba o sentía que a una cuestión de timidez o incomodidad.


Reina me explicó que el Liverpool comenzó muy mal la temporada, y que eso les tenía minada la moral. “Pero desde enero hemos ido recuperándonos. Especialmente con la llegada de Dalglish al banquillo, un técnico que ha aportado mucho al equipo: una mejor imagen, una versión mejorada del Liverpool del principio de temporada, y que esperamos que continúe en la próxima campaña”, confesó, al tiempo que hizo hincapié en que en su club siempre va a haber jugadores técnicos y que lo que ellos quieren es jugar el balón y ser buenos, para que los resultados sean mejores.

“No, no, no”. Con esta reiteración y contundencia, Pepe Reina insistió en que no piensa moverse del Liverpool, no se plantea cambiar de aires en Inglaterra en busca de un equipo que, a priori, le ofrezca la posibilidad de obtener más títulos. “Hay que darle margen al proyecto de los nuevos dueños. Además, en verano va a haber incorporaciones importantes, que van a contribuir a que el equipo crezca. Todos vamos a intentar tirar de la cuerda hacia el mismo lado, y así poder estar entre los mejores otra vez”, sentenció.

Y tiene las ideas muy claras. El portero español ni siquiera se plantea volver a la Liga española, ya que en la ciudad de los Beatles está muy contento, se siente muy valorado, querido, respetado y su familia muy cómoda. El speaker de la Selección, por méritos propios, espera poder traer la segunda Eurocopa consecutiva en 2012: “Ojalá, madre, ojalá. Pero hay que ir paso a paso. Primero debemos rematar la faena, clasificarnos, y ya después empezaremos a pensar en ese logro, que sería histórico. Nadie en la historia ha conseguido Eurocopa, Mundial, Eurocopa…Ojalá seamos los primeros en hacerlo”. Y yo me sumo a ese ojalá.

Si a Reina le preguntas si podemos estar tranquilos con el buen ambiente en La Roja, tras el maratón de clásicos entre Real Madrid y Barça, que parece que dejó algo mermada la relación entre jugadores de ambos equipos, él te responde: “Yo lo estaría, pero, vamos, que el día ocho de junio –tras los dos partidos amistosos de la Selección- te lo refrendo, si quieres”. No hará falta, me fío de tus palabras, pero si quieres hacerlo estaré encantada de escucharte de nuevo…

Eso sí, dejó claro que él no tiene que ser el encargado de llevar el buen rollo a la Selección, que el buen rollo se lleva solo, que todos son partícipes de que haya buen ambiente. “Ha habido un factor humano y de compañerismo que ha sido la clave del éxito de La Roja en estos últimos tres o cuatro años, y eso debe seguir así. Se están levantando muchas sospechas y muchos debates alrededor, pero yo no le doy ninguna importancia”. Así que podemos estar tranquilos: la Selección sigue siendo un bloque y seguirán jugando a la ‘pocha’ durante las concentraciones

Reina, además, aseguró que si España tiene la fortuna de gozar de algún puesto en el que destaque es el de portero, “sin incluirme. En la Liga hay porteros españoles muy buenos, a un gran nivel. Es algo que se trabaja desde la base”. Y hablando de cancerberos, sobre De Gea me dijo que es uno de esos ejemplos de buen portero español, y si el año que viene juega en el Manchester United, él le deseará mucha suerte, excepto cuando juegue contra el Liverpool. ¡Grande Pepe Reina. Humildad, humanidad y compañerismo en una misma persona!

Además, tiene tres razones para ir con el Barça en la final de la Champions: por su pasado culé, porque es español y porque juega en el Liverpool, que es el “archirival” del Manchester United, con quien los azulgranas se disputan la Liga de Campeones este sábado. Y en cuanto a una porra, dice que cualquiera que suponga la victoria de los de Guardiola. “Con un 1-0 para el Barça me vale”. Apuntado queda.

Y al igual que su compañero de Selección, y capitán de La Roja, Iker Casillas, Pepe Reina también espera poder seguir jugando al fútbol hasta los 40. “Mientras aguantemos, que a ver lo que aguantamos, ahí estaremos. Lo que la mente y el cuerpo nos dicte, así haremos. Y ojalá podamos seguir hasta esa cifra, aunque es difícil estar al nivel de Van der Sar con 40, pero lo intentaremos”.

Por último, ¿os imagináis que deseo pidió Pepe Reina para el año que viene, tanto a nivel de club como de selección? Allá va: “Que las lesiones nos respeten, que estemos sanos, porque al final con trabajo, esfuerzo y sacrificio lo demás siempre llega. Mientras estemos sanos y éstas –señalando sus piernas- y éstas –sacudiendo sus manos- estén sanas, estaremos contentos”. Que así sea. Y por muchos años.

PD: Antes de comenzar nuestra conversación me preguntó que para qué medio era la entrevista, ya que yo debía ser la única periodista de la sala a la que no reconocía de otros actos, y yo le dije que de Canal+ y Cuatro. Ahí soltó su primera sonrisa pícara. Imagino que guarda buen recuerdo de los profesionales que trabajan en estos dos medios y que le acompañaron en la Eurocopa de Austria y Suiza y el Mundial de Sudáfrica. Espero que también lo guardes de mí…

miércoles, 11 de mayo de 2011

Soy Cristiano Ronaldo...¿Cuántos goles quieres que te marque?

Probablemente esto sería lo que pondría la tarjeta de visita del astro portugués si no fuera porque no le hace falta, ya que tiene credenciales de sobra. Y lo ha vuelto a demostrar, una vez más. En esta ocasión ante el malogrado Getafe, que fue testigo pasivo de las ganas de Cristiano Ronaldo de ser: ‘CR7, Pichichi de España y Bota de Oro de Europa’. ¡Que nadie se interponga en su camino, porque arrasa a su paso!


Parece que la fase final de esta temporada, a la que le quedan dos telediarios, se le está dando de maravilla a Cristiano Ronaldo, que los marca de dos en dos, de tres en tres y hasta de cuatro en cuatro. En un encuentro inaugurado con un emotivo minuto de silencio en memoria de Severiano Ballesteros, y en el que Mourinho estrenaba corte de pelo (por si alguien no se dio cuenta), el siete madridista ponía tierra de por medio sobre Messi en su carrera por el pichichi y la Bota de Oro.

En un partido atípico, marcado por las ausencias de Iker Casillas y Sergio Ramos, el capitán fue Marcelo. Aunque las bajas no se notaron en demasía, ya que la defensa no pasó apuros en ningún momento, y la portería madridista, casi inadvertida: el Getafe no puso en aprietos a Adán, que era un espectador más. Y a ocho minutos del final entró Tomás Mejías, el octavo canterano que debuta con Mourinho, y que en el tiempo que estuvo en el campo también se convirtió en otro espectador. ¡Menudo día para debutar!

Y así fueron las cosas: en el 23 llegaba el primer tanto de Ronaldo, tras un pase espectacular con el exterior y con efecto del Mago Özil. Un remate de cabeza típico del luso: suspendido en el aire y colocando el balón donde quiere. Míchel estaba visiblemente enfadado con los suyos. La cosa no pintaba bien, y pende de un hilo la permanencia en primera de su Getafe, de mi Getafe (por Dios, que no baje). Pero no contaba con que Cristiano no regala nada a nadie, por mucha necesidad que se tenga, y más cuando en su mente está ser el máximo goleador nacional, en su segundo año en España. Y, sobre todo, pichichi de Europa. Galardones que, con estas cifras, sin duda, se merece.

Pero ahí no acabó la cosa. En el 57, Higuaín encara al portero azulón y deja la portería vacía, mientras que el balón le llega a Özil, que espera lo suficiente, apenas unos segundos, para que aparezca el siete blanco en carrera y dejarle la asistencia perfecta. Sólo tuvo que marcar a placer. Y en el tercero se sumó a la fiesta goleadora Benzema, cuando sólo llevaba 30 segundos en el campo, logrando así su gol número 13 en esta Liga. En esta ocasión la asistencia salió de las botas del ‘gentleman’ Xabi Alonso, un gran pase por alto, que el francés define con una cucharita, al más puro estilo Raúl.

Y, como para Cristiano Ronaldo no hay dos sin tres, en el 90 le pitan penalti, y él mismo se encarga de materializar su gol 37 en Liga (según Marca, ya que le otorgan el de la famosa espalda de Pepe en Anoeta, en la jornada 3), a sólo un tanto del récord del gran Hugo Sánchez.


Así que el luso, en tres días, ha marcado siete goles en dos partidos. Y quedan dos jornadas. ¿Marcará alguno más? ¿Logrará alcanzarlo Messi? ¿Será capaz de igualar o superar a Hugo Sánchez y Zarra?...En apenas 10 días saldremos de dudas. Como decía aquel, próximo episodio en tu casa…

miércoles, 4 de mayo de 2011

El final de los Clásicos

En esta vida todo llega a su fin, por mucho que nos cueste y por mucho que al principio parezca que los ciclos, los momentos, las semanas y el tiempo no vayan a tener ocaso. Pero así es. “Cuatro clásicos en 18 días”, decíamos hace casi un mes con los ojos abiertos como platos. Y hoy, 4 de mayo, todo se ha acabado. ¡Qué poco dura lo bueno! Y, ¿qué vamos a hacer ahora sin Madrid-Barça hasta agosto, cuando se juegue la Supercopa de España?

Pues seguiremos hablando de ellos. Al menos, de momento. He de reconocer que yo era de las que pensaban que acabaríamos de los clásicos hasta los mismos, que estaríamos empachados, que cuatro partidos eran muchos…Y hoy, para mi sorpresa, ya estoy nostálgica. Han dejado tantas cosas: dos empates y una victoria para cada uno. La del Madrid supuso la Copa del Rey y la del Barça el pase a la final de la Champions.

Pero centrémonos en el de ayer. El Madrid salió arriba, presionando y robando balones. En los primeros minutos, el Barça no era el del tiki taka (hoy llamado ‘tiki atraka’ por muchos madridistas), y tampoco le hacía falta, ya que llevaba ventaja en la eliminatoria. El Madrid estaba encerrando a los de Guardiola en su campo. Por primera vez, después de la primera parte del partido de Copa, habían arrancado un partido como yo esperaba. Además, el trabajo defensivo de Lass fue muy bueno.

En el 39 llegó la oportunidad más clara para los de Karanka, con una contra que inicia Xabi Alonso, cambiándole en largo a Cristiano Ronaldo, que da un pase genial a Di María, aunque al argentino se le adelantó Valdés y no tuvo espacio para empujarla. El Barça tenía las ocasiones más claras del encuentro, pero Iker estuvo muy bien en sus intervenciones.

Pero el árbitro se dedicó a pitar todas las faltas a favor del Barça y no del Madrid. De hecho, se podía comprobar que cada vez que el público del Camp Nou gritaba y silbaba, el árbitro automáticamente pitaba falta a favor del Barça. Suerte que no la pitara en contra del Madrid cuando el espontáneo payaso culé saltó al césped cuando iba a comenzar la segunda parte, porque yo pensé que le sacaba la amarilla a Cristiano Ronaldo y todo…Pero se contuvo el belga.

Eso sí, alucinante, increíble, de coña, impresionante, escandaloso y todos los calificativos que se les ocurran para lo que pita el árbitro en el gol anulado a Higuaín, con falta previa de Piqué sobre Cristiano Ronaldo, pero pitó cuando el luso tira a Mascherano cuando está en el suelo…Ni ley de la ventaja, ni gol del Pipa, ni falta para el Madrid, ni nada, bueno sí, gol anulado…Ver para creer, aunque ni viéndolo todavía me lo creo. Y lo peor es que estaba delante de la jugada. Si es que, ya se sabe, no hay más ciego que el que no quiere ver.

Y cuando más estaba llegando el Madrid, en una contra marca Pedro. Pero a los 10 minutos, y tras un disparo al palo de Di María, después de hacer un gran recorte a Mascherano, al que deja sentado, el rechace le llega a Marcelo (menos mal que llegaba un rechace a los blancos, porque he llegado a pensar que las botas de los del Barça llevan imanes para que el balón se les pegue siempre). A lo que iba, pues el brasileño puso el empate en el marcador.

Que fuera Marcelo el que marcara, no le tuvo que sentar muy bien a los culés del Camp Nou, ya que, en varias ocasiones, tanto él como Adebayor recibieron gritos simiescos de una afición a la que Rosell había pedido civismo. Si en todos lados cuecen habas, pero esta vez le toca a los del Camp Nou. Como si en el Barça no hubiera un Alves, Keita o Abidal, al que irónicamente después coreaban su nombre. ¡Es vergonzoso que esto siga pasando en los campos del fútbol! 

Pues, como decía, el gol de Marcelo es el primero que hacía el Madrid en el Camp Nou desde 2007.  Bueno, el primero realmente fue de Higuaín, pero al parecer en Bélgica eso no es gol, es falta de uno que está rodando por el césped…¡Manda…!

Ah, y que no se me olvide: Mascherano también ha entrado en el club del ‘Óscar al Mejor Actor’. Yo creo que cuando llegan a La Masía le dan un cursillo acelerado de teatro. ¡Qué manera de retorcerse en el suelo, qué  expresión de sufrimiento…y todo sin tocarle! Primero mira al árbitro y cuando lo tiene bien ubicado, empieza a gritar, al más puro estilo Busquets. ¿Todavía no se han dado cuenta de la mala imagen que dan, en un estadio repleto de cámaras? Y encima dejó un par de faltitas, y ni siquiera vio la amarilla: un pisotón a Arbeloa, y otra a Cristiano. Pero claro, va de azulgrana.

Eso sí, me sorprendió cuando le sacó tarjeta a Pedro, por una falta sobre Lass, que ni va a disputar el balón ni nada. Yo creo que se equivocó o algo, y ya era tarde para rectificar y sacársela a Lass por provocar. Creo que todos pilláis la ironía. Pero le perdona al tinerfeño la segunda amarilla por estorbar a Iker en un saque. Eso es amarilla de libro, y a él se la perdona. Eso sí, a Van Persie en su día no se la perdonaron por tirar a puerta cuando había pitado el árbitro, y también era de libro…¿Diferentes varas de medir?


El gesto de Casillas lo decía todo, y no sólo fue por el gol anulado sino por cada falta que no se pitaba a favor del Madrid, cuando tenía que haber sido así. Que el Madrid no jugó bien, vale, pero el madridismo siempre dijo que contra 11 no les ganaban y ahí está la prueba: 11 contra 11 el Barça no puede con el Madrid.

En fin, 24 horas después del último clásico, sólo me queda alabar la actitud deportiva de Xabi Alonso al final del encuentro felicitando a los jugadores del Barça. Y la de Arbeloa abrazando a Piqué al concluir el choque.

Hoy sigo siendo madridista, tal vez un poquito más, si eso es posible. Y, sí, estamos fuera de la Champions, pero con la cabeza bien alta. Sin complejos. Con casta y honor.

lunes, 14 de febrero de 2011

¡Esto es casta!

Un Real Madrid con diez recorta a cinco puntos la distancia con el Barça. Para aquellos que pensaban que la Liga se había sentenciado, finiquitado, terminado, muerto y enterrado en el Reyno de Navarra, estaban equivocados, errados, fallidos, desorientados, falseados y todos los sinónimos que se les ocurra. La competición liguera sigue respirando, de hecho nunca dejó de hacerlo. Hay Liga. Hay vida.

Los de Mourinho, como saben, se quedaron con diez por la expulsión de Iker Casillas en el minuto uno, es decir, estuvo más tiempo calentando antes del partido que lo que estuvo jugando. Así que salió del vestuario para volverse a meter a los dos minutos. Menos mal que no echamos en falta su presencia. Básicamente porque todas las cámaras le enfocaban cada tres minutos en la grada, para que no olvidáramos que el Madrid jugaba con diez, por la expulsión del capitán. La segunda vez que le pasa desde que es portero del club blanco en Primera.

Otra de las razones por las que no le echamos –tanto- de menos es por quién ocupó su lugar bajo los palos. Antonio Adán. Un joven con mucha seguridad en los momentos clave. Es verdad que el Espanyol no le dio mucho trabajo, pero el que tuvo lo solventó sin mayores problemas. Muy al estilo del mostoleño. Seguro que no olvida este 13 de febrero de 2011. Hay buen recambio de Iker en un futuro, tanto en el Madrid como en la selección.


Y, como no podría ser de otra manera, no puedo olvidarme del espectacular Marcelo, con golazo incluido. El brasileño es un digno merecedor del brazalete de capitán, no sólo por los tres puntos que costó su gol, sino por no desfallecer, por dar verticalidad a la banda izquierda, por entenderse a la perfección con Cristiano Ronaldo arriba y con Pepe abajo. Un Pepe que volvía ayer al once merengue. Me alegro de su vuelta y espero su pronta renovación. ¿Me ha oído, Tito Floren?

Y, ¿qué decir de Xabi Alonso? ¡Grande! Mientras esté el tolosarra en el campo, da igual que sean diez madridistas en el césped. Es un gran recuperador y creador de juego. Eso sí, menos mal que no hemos echado en falta las dos oportunidades de Adebayor, cantadas, en los últimos minutos. Al togolés le faltó puntería, pillería, definición, no sé, hacer algo más que tirarle el balón al cuerpo a Kameni, desaprovechando la gran asistencia que le dio CR7. Que sí, que ‘Manolito’ es muy rápido, pero pierde fuelle cuando llega la hora de rematar. Espero que lo vaya solucionando.

En definitiva, el Madrid sigue sobreponiéndose a las adversidades, luchando, sumando puntos y haciendo daño.  Si Juanito levantara la cabeza…¡Esto es casta!

viernes, 11 de febrero de 2011

Llegó, vio y Silva

Apenas le bastaron diez minutos en el césped a David Silva para darle la victoria a una España, que, aunque dio una imagen mejorada de lo que últimamente nos tiene acostumbrados en los amistosos, sigue sin ser la que fue en el Mundial.


El grancanario puso el definitivo 1-0 en el marcador del Bernabéu en el 86, algo que no consiguió su tocayo Villa en 70 minutos que estuvo en el campo, a pesar de que estrelló un balón en el poste y cruzó demasiado un tiro a puerta vacía. Parece que el gol 45 se le está resistiendo al asturiano. El peso de los 44 tantos de Raúl sobrevuela en la Selección.

El que sí tuvo una gran actuación y nos volvió a salvar, una vez más, del descalabro ante Colombia fue San Iker Casillas, que con el partido del miércoles se convierte en el jugador con más internacionalidades con España, superando a Andoni Zubizarreta. El capitán ‘Guantes de Oro’ tuvo grandes intervenciones en momentos críticos. ¡Menos mal!

Ya lo dije una vez: ¡No a los amistosos! Que parece que no se nos dan bien, aunque al menos este último lo ganamos, sin convencer mucho, pero lo que importa es el marcador final, favorable a los hombres del Marqués Del Bosque, no como ante Argentina y Portugal, que mejor no recordarlo.

Al menos hemos ganado este primer partido de La Roja en 2011: el primer amistoso que ganamos desde que somos campeones del mundo. ¡Eso sí que tiene tela!

Lo bueno es que en los partidos oficiales, es decir, esos en los que nos jugamos la clasificación para la próxima Eurocopa, la Roja no falla, y esperemos que no lo empiece a hacer porque debemos revalidar nuestro título de mejor selección de Europa.

martes, 25 de enero de 2011

El juego de las semejanzas y las diferencias

Vamos a jugar a ‘Encuentra las semejanzas’. Pero, en vez de poner dos imágenes, tendremos que imaginar dos partidos. Vale, que no vais a ganar nada, no hay ninguna compensación económica o premio seguro, pero intentaremos que sea entretenido. Una manera amena de pasar el rato, y, como no, de poner a prueba nuestros conocimientos. ¿Empezamos?

Atlético de Madrid-Real Madrid y Real Madrid-Mallorca. Ambos disputados la semana pasada. Vale, la primera semejanza es evidente: los dos son partidos de fútbol; y vale, en los dos jugaba el club merengue. Pero vamos a intentar ir un poquito más allá.

1. En los dos, los de Mourinho ganaron por la mínima, 0-1 y 1-0, respectivamente. La diferencia: el primero fue como visitante y el segundo en el Bernabéu.

2. En ambos hubo cánticos hacia el entrenador madridista, aunque el tono fue muy diferente: en el Calderón le deseaban la muerte, pero en el Bernabéu le apoyaban a muerte. Le arengaron con el tradicional himno que comienza en el Fondo Sur y culmina en el Norte. Además, el portugués pudo leer numerosas pancartas de apoyo, y él lo agradece. ¡Si en el fondo tiene corazoncito el portugués!

3. En ambos hubo bronca de Iker. En el primero, consigo mismo, por esperar demasiado para sacar en largo un balón que interceptó Reyes, y que casi supone el gol colchonero. Y, en el segundo, con Marcelo, por sumarse a una acción de ataque que no condujo a nada, y perder la posición en la posterior contra de los mallorquines, en la que Nsue acabó estrellando el balón en el poste. Eso sí, Iker volvió a vestirse de santidad en el último minuto en un mano a mano, mejor dicho, en un pie a pie, con Webó. ¡Gracias a Dios!

4. En los dos, Benzemá fue protagonista. En el primero, por no tocar ni un minuto el césped del Calderón; y en el segundo por no dejar de tocarlo durante 93 minutos en el Bernabéu, marcando, además, el gol que dio los tres puntos al Madrid. El décimo en su cuenta personal esta temporada. ¡Esperemos que dure mucho su despertar goleador!


5. Por último, en ambos partidos la grada se acordó de alguien que no estaba. En el estadio del Manzanares, todos se acordaron del Kun, que no jugó por lesión; y en el Bernabéu, se acordaron, y mucho, de Van Nistelrooy. La afición madridista le espera, y él desea complacerles, aunque en el Hamburgo se lo están poniendo muy difícil al holandés, cuando lo que él quiere es retirarse vestido de blanco y en el estadio de Concha Espina. ¡Hágase tu voluntad, Ruud!

domingo, 23 de enero de 2011

A la espera de una final "clásica"

Suelen decir que no hay mejor desprecio que no hacer aprecio. Pues Mourinho no se rige por esas frases populares. Él sí hizo aprecio, el pasado jueves, en el partido de vuelta de Copa del Rey, a una afición que le dedicó, en cánticos, el peor de los deseos, el ya tristemente conocido y repetido en muchos estadios, por desgracia, ‘Mourinho muérete’.

Tras el partido, y después de esos cánticos malintencionados y que no deberían repetirse, el técnico madridista dijo: ‘La afición atlética es fantástica’. Aunque eso sí, cuando Cristiano Ronaldo hizo el gol, levantó el dedo y lo celebró a lo grande. Dándose un homenaje ante esa afición que no le deseaba nada bueno, calentándola aún más.

Aunque la afición rojiblanca ya iba un poco calentita. Sobre todo por la celebración del gol del 7 blanco, mandando callar a la grada con el dedo en la boca, al más puro estilo Raúl en el Camp Nou.


Pero lo que no sabemos es si lo hizo por los abucheos que recibía cada vez que pasaba un balón por sus pies o por el ‘Mourinho muérete’. Yo creo que más bien por esto último, porque el jugador luso ha demostrado que a él le importa bien poco lo que le abucheen en los estadios cuando toca un balón.

Otras curiosidades que nos ha dejado este derbi, al margen de los portugueses, es que ya van 20 derbis sin que el Atlético sea capaz de ganar al eterno rival. Y que el Madrid, después de cinco años, vuelve a estar en una semifinal de Copa del Rey, en esta ocasión ante el Sevilla, que parece que últimamente vuelve a ser ese gran Sevilla de antaño. Veamos qué cara es la que muestra el equipo de Manzano el miércoles, en la próxima ronda copera.

Ya veremos si para ese partido Benzemá estará en el banquillo, como ante el Atlético (aunque ni falta que hizo que saliera), o volverá a ser titular. Y si Mourinho pondrá de nuevo a Marcelo como lateral en el centro del campo, donde hizo un partidazo el jueves y hasta metió un gol, anulado por un fuera de juego que no fue. Y si Iker no vuelve a pecar de exceso de confianza ante Reyes, que pudo hacer un gol atlético, tonto y tempranero, que, tal vez, hubiera cambiado el rumbo de las cosas.

Pero, lo más importante es que, si el Madrid se impone en semifinales al Sevilla y el Barça al Almería, habrá una final “clásica” de Copa del Rey. La última fue en 1990, y ganaron los culés por dos goles a cero. Para ver qué pasa, habrá que esperar, pero sólo un par de semanas. Esperemos que la espera valga la pena.