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sábado, 8 de diciembre de 2012

Pasado, presente y ¿futuro?

Tras dos años en Segunda, el Valladolid vuelve a recibir al Real Madrid en el José Zorrilla, aunque su último encuentro no es de buen recuerdo para los pucelanos...

El 14 de marzo de 2010, el Madrid de Pellegrini se imponía por 1-4 al Valladolid de Onésimo en un partido en el que los blancos marcaron hasta el gol de los locales -un tanto de Albiol en propia puerta-. Además, en Pucela vieron uno de los tantos de Cristiano Ronaldo de falta y un hat-trick de Higuaín. Pero el partido también tuvo polémica: dos penaltis de Ramos sobre Nauzet que el árbitro no vio, y una dura entrada de Nivaldo sobre Cristiano, que le dejó los tacos marcados al portugués. 


Pero dejando al margen las polémicas, el partido fue de grato recuerdo para los madridistas, y no sólo por la victoria: su capitán por aquel entonces, Raúl, cumplió frente al Valladolid su partido 544 en Liga, convirtiéndose así en el segundo futbolista con más encuentros ligueros en sus botas, tras Zubizarreta, y superando a Eusebio Sacristán.

Aunque si hay un buen antecedente para el Valladolid ése fue la temporada anterior: el 16 de noviembre de 2009, y con Mendilíbar en el banquillo, un solitario tanto de Canobbio dejaba los tres puntos en Zorrilla, colocando a los locales en mitad de tabla, y situando al Real Madrid de Schuster cuarto...

Pero, volviendo al presente, los pucelanos llegan a este encuentro a ocho puntos del Madrid y con un buen dato en casa: sólo han perdido un partido en Zorrilla, de siete que han disputado. Y una victoria les colocaría en puestos europeos. Mientras que los visitantes, que ya suman tres derrotas fuera de casa de siete posibles, afrontan esta visita con la intención de seguir recortando puntos a colchoneros y culés...

Y los que también llegan en buen estado de forma son los delanteros: en las filas blanquivioletas Óscar, con siete tantos en su haber y sexto en la tabla de goleadores, intentará seguir incrementado su buena racha de cara al gol. Mientras que Cristiano Ronaldo buscará ver puerta por tercer partido consecutivo en siete días.

Así que recordado el pasado y visto el presente, sólo queda saber qué depara el futuro para el Valladolid y el Real Madrid...


En unas horas saldremos de dudas...

viernes, 5 de octubre de 2012

La historia se repite

La historia se repite. Eso deben de pensar los seguidores del Ajax tras la tercera derrota consecutiva de su equipo en Champions, en el Ámsterdam Arena, contra el Real Madrid, en la que ha sido la décima victoria consecutiva de los madridistas en la fase de grupos de la competición europea. Hasta el propio Frank de Boer, entrenador de los holandeses, decía a los micrófonos de Canal Plus tras el partido que habían jugado muy mal, que su equipo no merecía ni el empate.


Todo eso pese a que el Madrid comenzó con dos novedades en la alineación: Callejón y Kaká. El brasileño entraba por primera vez en el once inicial de un partido oficial. Toda una sorpresa, incluso para el propio Kaká, aunque bien es cierto que hizo un gran partido.

Y otro que hizo un gran partido y que volvía a un once del Madrid en Champions –la última vez mandó un penalti “al anfiteatro” del Bernabéu contra el Bayern en la semifinal de la Liga de Campeones de la temporada pasada- fue Sergio Ramos, que ya ha terminado de zanjar su polémica con Mourinho, la camiseta de Özil y demás historias.

Pero vamos a lo serio: los blancos sumaron otros tres puntos que le mantienen líderes de su grupo, gracias, sobre todo, al hat-trick de Cristiano Ronaldo, el primer triplete que logra el portugués en la Liga de Campeones: primero con un toque sutil en el minuto 41, después con un derechazo con rosca en el 78, y dos minutos más tarde con una gran vaselina, que hizo rememorar al otro 7, al gran Raúl, en lo que supone el segundo hat-trick consecutivo de Cristiano en dos partidos, el décimo quinto desde que viste la camiseta madridista. 


Otro que ya sabe lo que es marcar un hat-trick en Champions es Benzema, ya lo hizo en 2010 frente al Auxerre, y ante el Ajax no marcó tres, pero como no quiso ser menos en su competición favorita, rubricó un golazo de chilena. Lástima que a los pocos minutos el Ajax creara nerviosismo en los blancos con un gol de Moisander, de nuevo a balón parado. Y es que…¡la historia se repite!

jueves, 13 de septiembre de 2012

Cristiano Ronaldo, ¿blanco de por vida?

¿Sabías que Cristiano Ronaldo podría ser el cuarto jugador en firmar un contrato vitalicio con el Real Madrid, y el primero en hacerlo sin ser capitán blanco?

Durante el mandato de Ramón Calderón, concretamente en febrero de 2008, Iker Casillas y Raúl fueron los primeros en rubricar su continuidad permanente en el quipo blanco. Pese a ese contrato, el 7 abandonó el Real Madrid a los dos años, en 2010, rumbo al fútbol alemán. 


El caso de Guti fue diferente: tuvo que esperar hasta abril de 2008 para que se le hiciera el mismo contrato vitalicio que al portero blanco y que a Raúl, aunque a los dos años de esa firma, también en 2010 y como ya hiciera el 7, el 14 abandonó la disciplina madridista con destino al Besiktas. Así que el único jugador con contrato vitalicio que continúa en las filas blancas es el actual capitán, Iker Casillas.

Estos fueron los únicos contratos vitalicios que se cerraron en el Madrid, aunque sí ha habido otro jugador, también capitán madridista y en el mismo año, 2008, con el que se especuló sobre su posible contrato vitalicio, pero que finalmente no se rubricó. Fue el caso de Sergio Ramos, y ni siquiera con la llegada de Florentino Pérez de nuevo a la casa blanca se ha materializado.

De hecho, todos los contratos con esta permanencia firmados en el Real Madrid fueron obra de otro presidente, Ramón Calderón. Así que de confirmarse la firma del contrato vitalicio de Cristiano Ronaldo, éste sería pionero en todo: sería el primer jugador con este tipo de contrato sin ser capitán del Madrid, sería el primero que lo rubricaría con Florentino Pérez al mando, y también sería el primer extranjero con contrato de por vida en el equipo blanco. 


Algo muy llamativo y más si tenemos en cuenta que el Real Madrid es el único equipo europeo con contratos vitalicios…

jueves, 31 de mayo de 2012

Bienvenidos al mes de la Eurocopa

Una vez terminada la Liga, la Champions, la Copa del Rey y la Europa League, cada una de ellas ganada por un equipo diferente, algo extraño en los últimos años, por fin mañana arranca junio, por fin mañana comienza el mes de la Eurocopa.

El mes en el que todos nos enfundamos la camiseta de la Selección, más allá de las diferencias de clubes que tenemos durante el resto del año, ya saben: culés contra madridistas, merengues contra colchoneros, sevillistas contra béticos, chés contra granotas, pericos contra azulgranas…Vamos, un todos contra todos.

Pero en este mes los españoles somos uno, todos vamos con el mismo color, el de la Roja, aunque en cada uno de nosotros hay un seleccionador, una cabeza pensante y metomeentodo que nos dice si hubiéramos llevado a Soldado en vez de a Negredo, si preferiríamos un once con Llorente o con Torres, si Pedro merece el legendario 7 de Raúl o si Ramos y Piqué podrán jugar un partido juntos pese a tener unas diferencias, según dicen, bastante marcadas. Vamos, que nos encanta llevar la contraria y discutir por todo.

Y lo más increíble es que a pesar de ello y de que tenemos que esperar hasta el día 10 para disfrutar del debut de España contra Italia, la que fuera nuestra bestia negra hasta la Eurocopa de 2008, ya tenemos ganas de ver a los nuestros, de ver cómo se las ingenia Del Bosque para contentarnos a la mayoría de los españoles, y, sobre todo, de saber si seremos capaces de lograr lo que nadie ha conseguido antes: Eurocopa, Mundial, Eurocopa. 


En nuestras manos y en sus botas está el poder conseguirlo, que no vuelva la maldición de los octavos ni de los cuartos, y que el 1 de julio, de nuevo, salga a la calle la marea roja.

domingo, 22 de abril de 2012

Y el 7 blanco silenció al Camp Nou

Leyendo este titular parece que nos estamos remontando al Clásico de 1999, cuando el gran Raúl González Blanco, tras marcar el gol del empate, se puso su dedo índice de la mano derecha en la boca y mandó callar al Camp Nou. Pero no me voy a remontar tanto, sólo a anoche, cuando el otro 7 blanco silenció al Camp ‘Mou’, perdón al Camp Nou, tras anotar el gol de la victoria madridista en el feudo culé…


Con sus gestos dijo: “Tranquilos, que aquí estoy yo”. Y ahí estaba nuestro salvador. En el 73, en el mismo minuto que llegó al rescate en el partido liguero anterior, el del Sporting en el Bernabéu, Cristiano Ronaldo marcaba el gol de la victoria. Yo ya ni recordaba lo que era ganarles en su Camp ‘Mou’, perdón, ¡cómo estoy! Y lo hizo un año y un día después de firmar otro de sus goles decisivos, el de la victoria sobre el Barça en la Copa del Rey. Eso sí, si el de anoche vale una Liga sólo el tiempo lo dirá, aunque cada vez queda menos…

Y ahora sólo un  par de detalles a destacar: el Madrid ganó al Barça como ellos querían, jugando al fútbol y sin polémicas, así que ya no pueden quejarse; el gran partido de Özil y su súper asistencia en el gol de Cristiano Ronaldo; la buena actuación de la defensa blanca, desde Pepe a Ramos, pasando por Coentrao, sí, Coentrao; la desaparición del “messías” culé en el campo y la derrota en su batalla personal con CR7; y la patadita que recibió el portugués de Alves, que si lo hace Pepe no juega hasta 2015, pero hoy ningún culé habla del bochorno que pasó con esa acción y con el posterior agarrón del brasileño al cuello de Granero. ¡Lamentable!

Pero estoy de buen humor y quiero quedarme, sobre todo, con la cura de humildad para algunos culés, por suerte, no la mayoría. Me refiero a esos aficionados azulgranas que, desde hace semanas y mucho antes de jugar el Clásico, daban por hecho que ganarían el partido. Así, con esa prepotencia. “Normal” que hoy muchos de ellos están ‘mouditos’. Hasta en Twitter, horas antes del encuentro, se leían muchos tweets con el hashtag #A1. ¡Qué malo es dar por hecho las cosas sin haberse producido! Pues en ningún momento se dio el #A1 y ahora estamos #A7. 


Y, por último, pero no menos importante. Sí, ayer me di cita con cientos de madridistas en la Cibeles, pero, en mi caso, no fui para celebrar el título de Liga, no soy tan imprudente –ya lo haré en su momento, si éste llega-, sino a festejar, simplemente, la victoria del Madrid sobre el Barça en el Camp ‘Mou’ y que el 7 blanco, en cierta manera, también mandó a callar a todos aquellos que decían que no aparecía en los partidos importantes. Y ya está, ahora a pensar en nuestro encuentro del miércoles contra el Bayern de Múnich.

jueves, 15 de marzo de 2012

Mirando a Europa

El Madrid ya está en cuartos de la Champions y mañana es el sorteo para conocer contra qué rival se jugarán los blancos el pase a las semifinales. Vale, que el Madrid no jugó su partido más brillante ayer contra el CSKA, pero aún así marcó cuatro goles. Vale, que era el CSKA, y no un Barça o un Chelsea o un Bayern, pero ganó con comodidad, a pesar de que cierto sector del Bernabéu pitara en algún momento del partido a los hombres de Mourinho, pero eso es normal en el fortín blanco. Algo que no gustó al técnico portugués.


Señor Mourinho, ya debería saber que los aficionados madridistas queremos ganar y jugar bien. ¡Por pedir que no quede! Y sabemos que somos capaces de hacerlo. Así que eso no debería molestar. A mí en concreto lo que me molesta es que muchos quieran evitar al Barça hasta la final. Entiendo que el Madrid a un partido puede ser mejor que a dos, como demostró en la final de Copa del año pasado, pero a mí eso no me preocupa, porque al final para ganar la décima hay que ganar a los mejores de Europa, y da igual el orden. En definitiva, que toque el que tenga que tocar: desde el Apoel Nicosia hasta los culés, que ya el Madrid hará el juego al que nos tiene acostumbrados, aunque eso sí, sin Xabi Alonso en la ida, pero mejor en la ida que no en la vuelta o en semifinales.

Y sin salir de Europa, en menos de una hora, además de Atlético, Athletic y Valencia, también se la juegan otros españoles en la Europa League: el Manchester City de mi paisano David Silva tiene que remontar un 1-0 adverso ante el Sporting de Portugal. A los de Mancini les faltó suerte en un encuentro en el que merecieron más, sobre todo con la entrada de Balotelli en el campo. En el Etihad Stadium, Agüero y Silva serán los encargados de dar la vuelta a la eliminatoria para estar mañana en el sorteo de cuartos.


Y otro que tiene que darle la vuelta es el Shalke del eterno 7, Raúl, que se vino con un 1-0 en contra de Holanda ante un Twente que marcó de penalti tras una jugada polémica, en la que De Jong cae fuera del área. Una acción que le costó la expulsión a Matip, aunque finalmente podrá jugar hoy, porque ayer la UEFA pospuso su partido de sanción tras el recurso que presentó el club para que le retiraran la roja. Así que la remontada de los alemanes queda en manos de Raúl y Huntelaar, con la motivación extra de jugarse el pase a cuartos ante su afición, y con el apoyo de los madridistas, claro.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Villa y la Eurocopa

2012. Año de ‘El Sexto Sol’ para los mayas, que no el fin del mundo, así que no se me alarmen, y, lo que es más importante, año de Eurocopa. Es decir, en 2012 España puede conseguir su segundo cetro continental consecutivo a nivel de selecciones, algo histórico si añadimos que entre uno y otro logramos un Mundial. ¡Casi nada! 


Y con la vista puesta en esa cita europea no puedo evitar pensar en nuestro pichichi con la Roja, David Villa, y en si podrá estar para la Eurocopa. Pero el ‘guaje’ no es el primer jugador que se rompe a pocos meses de una cita importante con su Selección. Ahí van varios ejemplos de futbolistas que parecía que podían perderse un Mundial pero que llegaron a tiempo.

El primero de ellos es Raúl, el eterno siete, que se rompió el menisco y el ligamento cruzado de su rodilla izquierda en noviembre de 2005, pero siete meses después estaba en Alemania disputando el Mundial. Otro que pasó por algo similar en el mismo periodo de tiempo fue Xavi, que se lesionaba en un entrenamiento con el Barça en diciembre de 2005, rompiéndose el ligamento cruzado de la rodilla derecha y, al final pudo acudir a la cita mundialista de 2006.


Ya en abril de 2010, Fernando Torres pasaba por el quirófano para una cirugía en el menisco de su pierna derecha. Y tan sólo dos meses después estaba en Sudáfrica con la Roja, celebrando in situ el primer Mundial conseguido por España. Y el último ejemplo, aunque ya fuera de nuestra selección, es el de Higuaín, que en enero del pasado año viajó hasta Chicago para operarse de una hernia discal y en abril reaparecía en los terrenos de juego, siendo convocado incluso para la Copa América celebrada en julio, donde también se encontró con el gol.

Así que viendo los antecedentes, parece que llegar en plenas condiciones a las citas con las selecciones motiva a los jugadores lesionados. Y no es de extrañar que en Polonia y Ucrania Villa nos vuelva a alegrar a todos los españoles...Aunque, si por desgracia finalmente no puede ser así, sabemos de un “soldado” que lo suplirá sobradamente. Y ya después que llegue ‘El Sexto Sol’ o lo que tenga que llegar. 


jueves, 27 de octubre de 2011

A la tercera va la vencida

En ocasiones el fútbol es un buen ejemplo de la veracidad y la razón de ser que tienen los refranes y los dichos populares, y en esta ocasión el Real Madrid-Villarreal ha confirmado que ‘a la tercera va la vencida’. ¿Queréis saber por qué? Pues os voy a dar, como no, tres razones:

Después de que en el minuto 2 anularan correctamente un gol a Sergio Ramos por fuera de juego, un minuto después Di María puso el primero de sus pases a Benzema, que no llegó por poco, en lo que sería el preámbulo de la combinación franco-argentina. Y otro minuto después, una nueva jugada entre ambos, pero Karim no pudo recibir bien el centro del 22.

Fue en el minuto 5, a la tercera combinación entre Di María y Benzema, que llegó la vencida. Fue en ese instante cuando el francés logró el primero de la noche: un gran pase del argentino, al más puro estilo Xabi Alonso, cruzando medio campo desde la medular, que Karim baja con el pecho y define con genialidad, picándola por encima de un ex-madridista, Diego López. Por un momento pensé que Raúl había vuelto al Bernabéu, aunque con la cabeza rapada, claro. ¡Qué picardía la de Karim!


Pero Di María se iba a convertir en el protagonista del partido, no sólo por esta asistencia sino por la siguiente, ya en el minuto 10, en el segundo gol blanco, el de Kaká. Aunque antes de éste dio otros dos pases magníficos, uno a Cristiano Ronaldo y otro al propio Kaká. Como decía, el brasileño se encargó de marcar el segundo del Madrid: se escora en la frontal del área, se revuelve y la pone pegada al palo derecho de Diego López. ¡Cómo recuerda éste al mejor Kaká, el del Milán, el que muchos pensábamos que no disfrutaríamos en el Bernabéu! ¡Qué alegría verte de nuevo, crack!

Así que en una noche en la que Di María estuvo inmenso como asistente, a la tercera, es decir, el tercero lo marcó él. En el minuto 30, en una jugada que se inicia en un rechace tras un saque de esquina en el área del Madrid. Y los blancos hicieron una de las cosas que mejor saben hacer: la contra. La saca Kaká en el borde del área madridista, que encuentra a Marcelo, que combina con Benzema, que pone un pase increíble a Di María, que define con un zurdazo cruzado. Todo al primer toque, en tres toques, en tres pases. Porque, ya lo sabéis, a la tercera…Un auténtico golazo, y no tanto por la definición del argentino, que también, sino por toda la jugada. ¡Qué gran contra medida del Madrid!

Y hasta ahí el Real Madrid-Villarreal, porque la segunda parte fue, de nuevo, dominada por los de Mourinho, con algunas llegadas de los blancos y con un visitante algo más metido en el partido, aunque haciendo muchas faltas.


Pero si hubo algo con lo que me quedo del segundo tiempo fue con las ovaciones del fortín de Chamartín. Un Bernabéu en pie fue ovacionando sucesivamente a los que fueron abandonando el césped, empezando por Di María, seguido por Benzema y, como no, por Xabi Alonso, que, sorprendentemente, fue cambiado por Coentrao y los aficionados hasta corearon el nombre del internacional español. Pero no sólo eso: el estadio blanco también tuvo tiempo de ovacionar a uno que entró, pero que vestía de amarillo, al gran Marcos Senna. Y es que en el Bernabéu se aprecia la calidad, aunque no luzca la camiseta blanca.

viernes, 19 de agosto de 2011

Madridista, sí, mucho, pero avergonzada

Lamentable. Bochornoso. Vergonzoso. Dantesco. Así fue el espectáculo que dio José Mourinho en los últimos minutos del Barça-Madrid de la vuelta de la Supercopa de España, disputada el miércoles, y de la que sí, ya se ha hablado y visto mucho. La acción del entrenador portugués es incalificable, injustificable…No tiene nombre.

Reconozco que he necesitado un día más para escribir esto, no porque el Madrid perdió a pesar de haber hecho un gran partido de ida y una genial primera parte del de vuelta, sino porque me sentía tan avergonzada que no sabía por dónde empezar. Yo siempre he defendido al técnico blanco, especialmente cuando decía lo que muchos madridistas pensábamos, aunque sus formas, en más de una ocasión, no han sido las correctas. Y siempre que se ha pasado lo he reconocido y manifestado.

Pero he de decir que, tras lo del miércoles, ha perdido parte de mi simpatía hacia él, y lo que me duele más es que, por su culpa y por acciones como ésta, pueda perder parte de la adoración que siento por mi Real Madrid, sólo porque se comportó de manera para la que ni siquiera encuentro calificativo, y menos justificación. Sólo porque, por sus errores, mi equipo está empezando a tener una imagen de barriobajero y de sucio en todo el mundo. Y me pregunto: ¿qué queda del Madrid de las glorias deportivas, del pundonor, del señorío, del caballero del honor, del noble, del que “cuando pierde da la mano”? ¡Es duro! Aún así sigo siendo madridista, porque, como en los matrimonios, juntos en la salud y en la enfermedad, en lo bueno y en lo malo. Sobre todo en lo malo. 


Hay algo que se nos enseña desde pequeños, o, al menos, en mi caso fue así: responsabilizarnos de nuestros actos. No tirar la piedra y esconder la mano, en este caso el dedo. Y fue lo que hizo Mourinho al no reconocer en sala de prensa lo que había hecho. ¡El colmo de los colmos! Al menos di que fue un momento de calentura, pero no te hagas el loco. No seas tonto, si hay decenas de cámaras grabando y lo han visto. ¡Qué feo! Ésa no es la imagen del Real Madrid que yo siempre he seguido, apoyado y por el que hasta llorado de alegría, de frustración y de pena…

No, ése no es mi Madrid, y Mou, el del dedo en ojo ajeno, no me representa como madridista. Con esa actitud no, porque no me hace sentir orgullosa al decir que soy seguidora merengue. ¡Cómo duele ver esa imagen de mi Real Madrid recorriendo el mundo! No nos merecemos esto. No podemos permitir esto, porque somos muchos los que nos sentimos defraudados. 

Pero adoro el blanco, el merengue, a Di Stéfano, a Don Santiago Bernabéu, a Raúl, a los ‘zidanes y pavones’ y mi estadio en Chamartín. Y adoro cómo se me pone el vello de punta al oír mi himno con esa increíble voz de Plácido Domingo diciendo aquello de ‘Hala Madrid’. No es justo que por sus idas de cabeza, al madridismo, que es un sentimiento, que duele y que apasiona, lo esté tirando por tierra. Porque él llegará un día en el que se vaya, pero el Madrid seguirá, y no es justo que lo haga con esa imagen tan perjudicada que él habrá dejado. 


Señor Mourinho, sea merecedor de llevar este escudo en el pecho, de que se le relacione con el mejor club del siglo XX, y pida perdón. Es lo que debería hacer: pedir perdón primero a los madridistas y después al Barça. Eso le haría mejor persona, porque como entrenador, estratega y motivador ya es grande.

lunes, 15 de agosto de 2011

Despertó el mejor Madrid: los blancos sí que estaban ‘concentraos’

Mourinho y sus hombres saltaron anoche al Bernabéu como tenían que haberlo hecho en los Clásicos ante el Barça de la pasada temporada, es decir, a comerse al rival en casa. ¡Vaya, lo que esperábamos todos los madridistas! Y dio gusto verles tocar el balón, llegando con facilidad al área rival. Aunque nadie garantiza que jugando bien se acabe ganando un partido, y más cuando la Diosa Fortuna ayer vistió de azulgrana, y la justicia, de fútbol, entiende poco.

En el once inicial no estaba ninguno de los nuevos fichajes blancos. Saltaron al césped los mismos hombres que recibieron la manita en el Camp Nou en noviembre. Pero eso daba igual, era el momento de resarcirse. Y Benzema fue el primero en avisar a los tres minutos con un derechazo que se va por poco por el lateral de la portería de Valdés, que, a la postre, sería el mejor del equipo culé, su salvador, porque tuvo un asedio continuo de los jugadores del Real Madrid.

Y siguieron más tiros de Benzema, y de Cristiano Ronaldo, y hasta de Sergio Ramos de volea…Los de Mourinho marcaron el ritmo durante todo el partido…Y en el 12 llegó el gol merengue, del Mago Özil, eso sí, con toda una jugada de Benzema. ¡Qué grande está el francés! Di María da un pase en largo desde campo blanco por la banda derecha a Karim, que se lleva a Abidal de una manera elegante, y con el exterior, y casi sin hueco, le da un pase perfecto al alemán, que está por allí para empujarla con ese toque personal que sólo tiene el mago.


Y los blancos seguían a lo suyo: ir por delante en el marcador no era suficiente para relajarse. ¡Cómo funcionaba el equipo, cómo jugaba, cómo llegaba! Casillas ni siquiera había tenido que intervenir en toda la primera parte. Y enfrente, un Barça sin ideas, y el Madrid a seguir asediando a Valdés, que en alguna tendría que fallar.

Pero en el 35 la suerte volvió a tocar al Barça, y a la bota de Villa: el Guaje hizo uno de esos golazos para la posteridad, por toda la escuadra, justo a la esquina a la que Casillas no llegaba. Es verdad, no lo merecían los culés, pero siguen teniendo suerte. Eso no desanimó a los de Mou, que continuaban teniendo al Barça donde querían, en su terreno.

Y en el 45, más fortuna. Messi, el que ni la había olido en 45 minutos, sólo para dar la asistencia a Villa en su gol, marcaba el 1-2, ayudado por la mala actuación de la defensa madridista, que se armó un lío entre Khedira, que despeja mal, Carvalho, que mira cómo lo hace el alemán, y Pepe, que resbala y se va al suelo por ir con la sexta marcha puesta. Así que dos llegadas, dos goles. Sin hacer nada, sin ser el típico Barça, tirando de efectividad y algo de suerte, iba ganando al descanso, porque, tópicamente, el fútbol es así.

Ya en la segunda mitad el Madrid seguía presionando, a por todas, aunque el Bernabéu estaba dormido: ni silbidos a los azulgranas ni apoyo a los blancos. Y en los primeros 15 minutos de la segunda parte, el Barça empezó a ganar confianza, pero salió el ‘concentrao’ Coentrao. Debutaba en el Bernabéu, el que será su estadio, esperemos que por muchos años, en un partido oficial. ¡Y qué partido se pegó!


Y en el mismo minuto que entró el luso, marcaba Xabi Alonso, cayéndose al suelo desde la  frontal del área y ante la mirada impasible de cuatro defensas del Barça y de Valdés. El empate llegó cuando menos lo buscaba el Madrid, y venía de un gran control y asistencia de Pepe, que después, y por eso de ir con la sexta marcha puesta, la volvió a tener con Alves: uno que va pasado y con fuerza y el otro que exagera hasta el roce de una mosca…En fin, que gracias a eso, y al gol de Alonso, el Bernabéu despertó, como ya lo había hecho el Madrid en su juego y en su intensidad.

Después llegaron los intentos fallidos de Cristiano Ronaldo, que lo buscaba de todas las formas y colores, sin obtener su merecido fruto. Ni Benzema tampoco. Tal vez en el Camp Nou. Aunque sí se evidenció la conexión que tiene con Özil, cómo se entienden. Qué bien hizo la entrada de Coentrao al campo, dando más movilidad al mago teutón. Y cuando Villa se iba, el fortín blanco se acordaba de su eterno capitán y de la Selección: “Raúl, Raúl, Raúl” cantaba. 


Y, como no hay Clásico sin polémica, en los últimos minutos llegaron los dos penaltis que el árbitro se tragó con papas: el de Valdés sobre Cristiano, que cuando está en el suelo saca la mano para derribar al portugués y que no llegue al balón, y el de Marcelo sobre Pedro. Ah, y sí, Messi jugó toda la segunda parte, aunque no lo pareciera, y eso que no llevaba la elástica de Argentina.

En definitiva, un 2-2 muy injusto para el Madrid. Un partido que nos deja claras varias cosas: la primera, que Mourinho estuvo acertadísimo con los cambios; la segunda, que el Madrid fue muy superior al Barça, sí, como lo leen, el Madrid, algo a lo que pocos estábamos acostumbrados y más ante el eterno rival; y tercera, que los jugadores culés se sabían al dedillo eso de que “ellos llegan en mejor momento que nosotros”. ¿Qué pasa, que fue la lección que aprendieron en la vuelta al cole?

En fin, que hoy los seguidores culés sólo hablan de Pepe y sus enajenaciones mentales, porque de fútbol, de ese juego que dicen que dominan, que es su filosofía, no pueden hablar, porque ni siquiera lo hicieron en el campo. Que el segundo año de Mourinho es mejor que el primero se empezó a demostrar en la pretemporada, pero se tiene que refrendar en el Camp Nou, y si es levantando el título de la Supercopa mucho mejor.

jueves, 11 de agosto de 2011

Pero, ¿esto qué es?

Cada vez que veo la imagen de Iker Casillas parando el penalti a Di Natale, su cara de seguridad, desafiante incluso; a Cesc Fábregas marcando el último penalti; y al resto de jugadores corriendo por el campo como locos gritando y celebrando la victoria sobre Italia, se me ponen los pelos de punta. Recuerdo aquel 22 de junio de 2008, aquellos cuartos de final de la Eurocopa. Y recuerdo dónde lo vi: en un concierto en Las Palmas de Gran Canaria.

Bueno, más bien antes de que comenzase. Ya que Marc Anthony esperó a que concluyese el encuentro para subirse al escenario, casi 45 minutos más tarde de lo que debía, para que los más de 20.000 seguidores suyos y de La Roja pudiesen terminar de disfrutar, en dos pantallas gigantes, del partido en el que España pasó a semifinales, rompiendo su gafe de los cuartos y de Italia. Estos sí son dos pájaros de un tiro.


El cantante puertorriqueño se enfundó una camiseta de nuestra Selección y se sumó a la fiesta española como si fuera uno más. Bueno, más bien él terminó de liarla al son de ‘Valió la pena’. Y tanto que la valió…

Os preguntaréis, y estáis en todo vuestro derecho, que a qué viene todo esto. Pues es sencillo: viene por el partido que enfrentaba ayer a España e Italia en Bari. Un amistoso en el que nuestra Selección y la azzurra se volvían a encontrar después de aquel 22 de junio de 2008. Eso sí, de manera amistosa, o más o menos.

Todo empezó con el himno español. Y he de decir que los italianos nos “adoran”: cómo nos pitaban durante el himno, aunque después fueron camuflados por aplausos. Supongo que era normal tanta ira, ya que para ellos, más que un amistoso, era una vendetta. Y cuando comenzó el italiano, todo el mundo a cantar. A Buffon y Cassano se les hinchaba hasta la vena. Y no es para menos. Si algo ha dejado claro la Copa América es que el aficionado espera que sus jugadores se dejen la garganta durante el himno. Si no que se lo pregunten a Messi. Después de eso ya ningún jugador se la juega. Nunca mejor dicho. Por suerte, en España no tenemos ese problema.

Y del resto del partido, ¿qué queréis que os cuente? Todos lo habéis visto. La tetracampeona del mundo, con su ego herido, salió desde el inicio a por el partido, mientras España, y sobre todo su defensa, estaba a por uvas. Si al final va a ser verdad que se relajan en los amistosos, o al menos es lo que parece


Los de Del Bosque, prácticamente, no la olieron en toda la primera parte…y yo me preguntaba: pero ¿esto qué es?, pero ¿esto qué es?, como diría el gran Matías Prats. Supongo que ya no estoy acostumbrada a que España juegue mal y no toque el balón, aunque ésa es la tónica dominante en los últimos amistosos. Pero, como decimos todos, mientras en los oficiales no fallen, como si quieren hacer el pino-puente durante los amistosos…

Tras el gol italiano, el susto de verdad lo protagonizó, en el 14, Torres cuando pedía el cambio y entraba Llorente. El jugador del Chelsea sufrió una pequeña conmoción cerebral y decía sentirse desorientado…Más o menos como toda la Selección en la primera parte. Aunque, es verdad, no es un tema para bromear. Por suerte, tras el TAC parece que el ex-colchonero está bien. Y todos nos alegramos. 


En la segunda parte, España empezó a parecerse algo a sí misma y el mejor de los nuestros era Silva, que buscó su recompensa, pero, por desgracia, no la obtuvo. Lo que sí se evidenció es que sigue habiendo química entre Villa y el grancanario. Aunque he de confesar que echaba de menos las ausencias: a Ramos, Puyol...y ¡a Raúl!

En definitiva, que nos trajimos un 2-1 de Bari, en un partido muy malo de España, que terminó con algo bueno: al menos en los amistosos España ha mejorado. ¡Ya no nos traemos cuatro goles! Quien no se consuela...


 Y ahora ya sí, por fin, a empezar a pensar en la Supercopa de España, y en la segunda camiseta del Madrid para la Champions, más bien en su color. Me encanta el rojo, pero ¿qué tiene que ver con el merengue? Vale, que el violeta, el azul y el negro tampoco, pero ¿rojo?...Ahora no seremos merengues sino gazpachitos...En fin, mientras nos dé resultado como si es rosa chicle...


lunes, 25 de julio de 2011

Callejón, Özil, Casillas, Cristiano…y mucho calor

El Real Madrid también se ha llevado una victoria de su tercer encuentro amistoso, o más o menos dado que forma parte de un torneo de verano, de la pretemporada 2011-2012. Los de Mourinho se impusieron a Philadelphia por 2-1, con goles del recién llegado pero ya goleador blanco Callejón y mi mago Özil.


Sin duda, Philadelphia ha sido el equipo que más problemas ha dado al Madrid esta pretemporada. Aunque los blancos ganaron, eso sí con dos goles muy tempraneros, tanto que me perdí el primero, el de Callejón, que fue en el minuto uno. Pero en el segundo, el del alemán, en el minuto 10, estaba muy pendiente: fue obra de Benzema, que roba en el pico del área y se la pone en bandeja a Özil, que viene en carrera por su derecha, y no perdona ante el portero estadounidense.

Esto deja claro que, como ya he escrito muchas veces, el mejor fichaje del Real Madrid la temporada pasada fue Özil, el actual número 10 merengue, y que Karim Benzema se ha hecho grande con Mou, es el mejor entrenador que podía pasar por la vida profesional del delantero francés. Y Casillas fue, otra vez, en la primera parte, salvador, incluso se atrevió con recortes a los rivales…


Ya en la segunda mitad entraron Cristiano Ronaldo por Jesé, Kaká, Marcelo y Coentrao. Y Jesús Fernández por Iker, aunque después fue sustituido por Mejías, que poco pudo hacer en el gol de Philadelphia, un auténtico golazo de Michael Farfan, que la pica por encima del canterano con un gran efecto.


Por momentos, en la segunda parte, parecía que a Mourinho había cosas que no le estaban gustando nada. Eso o que estaba pasando mucho calor. O ambas dos, ya que en el césped se llegó a los 40 grados y la segunda mitad del Madrid fue más plana, creo que se notaba la ausencia del timón merengue, Xabi Alonso, que sólo jugó los primeros 45 minutos.

Y Cristiano Ronaldo no marcó. Es el único partido de esta pretemporada en el que no ha anotado: 2 de 3, no está nada mal el promedio, sobre todo si tenemos en cuenta que ante el Chivas hizo un hat-trick, uno de ellos de penalti.


PD: Enhorabuena a Raúl González, el eterno capitán blanco, por la Supercopa alemana que ganó ante el Borussia Dortmund en los penaltis. Ahora sólo falta que el Madrid gane la española ante el Barça para que el ciclo se cierre y todo cuadre. Bueno y también que Guti haga lo propio en la Supercopa turca, aunque todavía están investigando los amaños en los partidos de la Copa, la cual tuvieron que devolver…

lunes, 27 de junio de 2011

Spain is different

Marcar 40 goles esta temporada en Liga le ha servido a Cristiano Ronaldo para conseguir la Bota de Oro europea. La segunda que logra el crack portugués, tras la que ganó en 2008 por sus 31 dianas en el Manchester United.


Pero, ¿sabíais que la primera Bota de Oro en la historia en nuestro continente, la de 1968, también la ganó un portugués? En el Benfica, Eusebio marcó esa temporada 42 goles, y en 1973 conseguía la segunda,  por anotar 40 tantos, los mismos que Cristiano Ronaldo esta campaña. Aunque la diferencia está en que Eusebio lo consiguió jugando en el mismo equipo, su Benfica.


Pero hay más datos curiosos. Por ejemplo: en siete ocasiones este galardón se lo ha llevado un jugador de la Liga española:
  1. Hugo Sánchez (Real Madrid) – 1990- 38 goles.
  2. Ronaldo (Barcelona) -1997- 34 goles.
  3. Makkay (Deportivo de La Coruña) -2003- 29 goles.
  4. Forlán (Villarreal) -2005- 25 goles.
  5. Forlán (Atlético de Madrid) -2009- 32 goles.
  6. Messi (Barcelona) -2010- 34 goles.
  7. Cristiano Ronaldo (Real Madrid) -2011- 40 goles.
Lástima que, de momento, no hay ningún español en la lista, aunque hay dos que se quedaron muy cerca. Dani Güiza consiguió la Bota de Plata en 2008 cuando jugaba en el Mallorca, donde marcó 27 goles en Liga; y el madridista Raúl, el eterno capitán blanco, sólo pudo obtener la de Bronce en dos ocasiones: en 1999 por anotar 25 goles y dos años después, en 2001, por hacer 24 tantos en su Real Madrid.


Así que si todavía hay alguien que no crea que en España juegan los mejores futbolistas del mundo, os dejo un dato más: en los últimos tres años nuestra Liga ha monopolizado la Bota de Oro europea: Forlán, Messi y Cristiano Ronaldo. Y en tres equipos diferentes: Atlético de Madrid, Barça y Real Madrid. Algo que nunca antes había pasado.

Si ya lo decimos nosotros: “Spain is different”. Y que lo siga siendo, por lo menos hasta que logremos incluir a un español en la lista de ganadores de la Bota de Oro europea. Que vayan tomando nota Adrián López, Thiago Alcántara, Mata y Muniaín para esta temporada. Dignos sucesores de La Roja, como ya han demostrado este fin de semana en Dinamarca. En la Sub-21 de España podría estar el máximo goleador de Europa en los próximos años. ¡Enhorabuena, campeones!

domingo, 22 de mayo de 2011

‘Alí-CR7 Babá’ y los 40 goles

Como en el famoso cuento de la tradición árabe, Cristiano Ronaldo ha regalado al madridismo mil y una noches inolvidables, y sin robar nada a nadie. El luso ha conseguido colocar el récord de goles en Liga en una temporada en 40, y firmados de todas las formas y colores: de cabeza, con la izquierda, con la derecha, de penalti, de falta, y hasta de espalda, la de Pepe claro, aunque ése no lo contamos, porque el Pichichi y la Bota de Oro ya las tiene aseguradas con sus 40 tantos.


Además, el Real Madrid también ha sido el equipo más goleador de esta temporada, con 102 goles. El  primero marcado por un veterano, aunque recién llegado al conjunto de Mourinho y una apuesta personal del portugués, Carvalho, en la jornada dos ante el Osasuna. Y el último, de un canterano, Joselu, uno de los ocho a los que Mou ha dado la oportunidad de debutar este año, y que ayer cumplió con el último gol de la cuenta goleadora blanca, el 102, a pase del máximo goleador del Madrid, Cristiano Ronaldo, que ya ha superado en dos a Hugo Sánchez. Algo que alegra al mexicano, siempre y cuando no fuera Messi el que le superara. Y era difícil, ya que se quedó en 31.

La tarde comenzaba en Concha Espina con un homenaje a uno que se va, Dudek, al que Florentino Pérez y Jorge Valdano entregaron un trofeo, y al que, cuando fue cambiado para que entrara otro canterano, sus compañeros le hicieron un pasillo, en un emotivo gesto en el que abrazó a cada uno de los jugadores que se sumaron a esta iniciativa. En cuatro años, sólo ha jugado diez partidos. Normal teniendo delante a Iker Casillas, el Guante de Oro del último Mundial.


Curiosamente el partido comenzaba con un Almería apretando sobre la portería del polaco, hasta el minuto 3, en el que Cristiano Ronaldo marcaba su primer gol, el 39 en su cuenta personal. Mourinho se mostraba más contento y sonriente de lo habitual tras el primero, y tras el octavo ya no cabía en sí mismo. Al menos Uche tuvo la oportunidad de marcar el último gol del Almería en primera división, y el de la honra. Y así fueron llegando los ocho tantos: tres de Adebayor, dos de Benzema, otro más de Cristiano Ronaldo y el ya nombrado de Joselu.

Y hablando del francés, Karim termina esta temporada, y espero que inicie la siguiente - sería un error venderle cuando está empezando a explotar- con 15 goles en Liga. Gran partido del francés, que hizo de todo: recortar, internarse y marcar. Y Özil, para mí el mejor fichaje del Real Madrid este año, acaba la temporada como el mejor asistente del conjunto blanco. ¡Qué gran pase le dio a Adebayor en el segundo gol, con el exterior y con efecto! ¡Eso es magia!

Así que esta temporada 2010-2011 la termino feliz por el Madrid, por Cristiano Ronaldo y por el Getafe, que ha conseguido salvarse. Aunque triste por el Deportivo, por el gran Valerón, por Manuel Pablo y por Aythami. Ironías de la vida: puede que el año que baja el Depor, suba el Celta de Vigo. Y este año veremos a Valerón jugar contra el equipo de sus amores, el que fue su trampolín a la primera división: la Unión Deportiva Las Palmas. Y de allí al Mallorca, al Atlético de Madrid y al equipo coruñés desde el 2000.


Y seguimos con otro motivo de alegría: en Alemania, Raúl González Blanco, el eterno capitán merengue, el siete de España, conseguía el único título que le faltaba, la Copa, no la del Rey, sino la del país teutón, donde ha marcado 19 goles, aunque ayer no lo hiciera, pero sí tomó su capote y toreó al aire, como es tradición. Es curioso que se tuviera que ir al Schalke para ganar una Copa que este año el Madrid ganaba aquí. Pero estoy segura de que para él habrá valido la pena, como para todos los madridistas, que sentimos ese título como nuestro. ¡Enhorabuena, Gran Raúl!


miércoles, 11 de mayo de 2011

Soy Cristiano Ronaldo...¿Cuántos goles quieres que te marque?

Probablemente esto sería lo que pondría la tarjeta de visita del astro portugués si no fuera porque no le hace falta, ya que tiene credenciales de sobra. Y lo ha vuelto a demostrar, una vez más. En esta ocasión ante el malogrado Getafe, que fue testigo pasivo de las ganas de Cristiano Ronaldo de ser: ‘CR7, Pichichi de España y Bota de Oro de Europa’. ¡Que nadie se interponga en su camino, porque arrasa a su paso!


Parece que la fase final de esta temporada, a la que le quedan dos telediarios, se le está dando de maravilla a Cristiano Ronaldo, que los marca de dos en dos, de tres en tres y hasta de cuatro en cuatro. En un encuentro inaugurado con un emotivo minuto de silencio en memoria de Severiano Ballesteros, y en el que Mourinho estrenaba corte de pelo (por si alguien no se dio cuenta), el siete madridista ponía tierra de por medio sobre Messi en su carrera por el pichichi y la Bota de Oro.

En un partido atípico, marcado por las ausencias de Iker Casillas y Sergio Ramos, el capitán fue Marcelo. Aunque las bajas no se notaron en demasía, ya que la defensa no pasó apuros en ningún momento, y la portería madridista, casi inadvertida: el Getafe no puso en aprietos a Adán, que era un espectador más. Y a ocho minutos del final entró Tomás Mejías, el octavo canterano que debuta con Mourinho, y que en el tiempo que estuvo en el campo también se convirtió en otro espectador. ¡Menudo día para debutar!

Y así fueron las cosas: en el 23 llegaba el primer tanto de Ronaldo, tras un pase espectacular con el exterior y con efecto del Mago Özil. Un remate de cabeza típico del luso: suspendido en el aire y colocando el balón donde quiere. Míchel estaba visiblemente enfadado con los suyos. La cosa no pintaba bien, y pende de un hilo la permanencia en primera de su Getafe, de mi Getafe (por Dios, que no baje). Pero no contaba con que Cristiano no regala nada a nadie, por mucha necesidad que se tenga, y más cuando en su mente está ser el máximo goleador nacional, en su segundo año en España. Y, sobre todo, pichichi de Europa. Galardones que, con estas cifras, sin duda, se merece.

Pero ahí no acabó la cosa. En el 57, Higuaín encara al portero azulón y deja la portería vacía, mientras que el balón le llega a Özil, que espera lo suficiente, apenas unos segundos, para que aparezca el siete blanco en carrera y dejarle la asistencia perfecta. Sólo tuvo que marcar a placer. Y en el tercero se sumó a la fiesta goleadora Benzema, cuando sólo llevaba 30 segundos en el campo, logrando así su gol número 13 en esta Liga. En esta ocasión la asistencia salió de las botas del ‘gentleman’ Xabi Alonso, un gran pase por alto, que el francés define con una cucharita, al más puro estilo Raúl.

Y, como para Cristiano Ronaldo no hay dos sin tres, en el 90 le pitan penalti, y él mismo se encarga de materializar su gol 37 en Liga (según Marca, ya que le otorgan el de la famosa espalda de Pepe en Anoeta, en la jornada 3), a sólo un tanto del récord del gran Hugo Sánchez.


Así que el luso, en tres días, ha marcado siete goles en dos partidos. Y quedan dos jornadas. ¿Marcará alguno más? ¿Logrará alcanzarlo Messi? ¿Será capaz de igualar o superar a Hugo Sánchez y Zarra?...En apenas 10 días saldremos de dudas. Como decía aquel, próximo episodio en tu casa…

domingo, 8 de mayo de 2011

Vamos a contar…pero no mentiras

Seguro que todos os acordáis de ese gran programa infantil de los ochenta que nos tenía a los niños pegados a la tele a la hora de la merienda: Barrio Sésamo. Contaba las historias y vivencias de su protagonista, un erizo rosa gigante llamado Espinete, y de su mejor amigo, Don Pimpón. Recuerdo que había un Conde Drácula, mi personaje favorito, que nos enseñaba a contar. Pues hoy quiero hacerle un pequeño homenaje. No os voy a enseñar a contar, creo que eso ya lo habréis aprendido, pero vamos a hacer otras cuentas…¿Me acompañáis?


UNO. Un palo más suma el Real Madrid esta temporada, y ya van casi treinta. ¡Cuántos largueros y postes de los de Mourinho en esta campaña! En esta ocasión fue Cristiano Ronaldo el que desvió un poco la trayectoria de su disparo, que acabó golpeando en el poste. Esperemos que en los partidos que restan de Liga se acabe esa mala suerte. Y un gol más de Kaká, para terminar de animar al astro brasileño, un golazo marca de la casa, un tiro cruzado ajustadito al palo derecho.

DOS. Son los goles que ha marcado Sergio Ramos en los últimos dos encuentros de Liga, a uno por partido, y los dos de cabeza. El primero en el Bernabéu ante el Zaragoza y el otro ante el Sevilla en el Pizjuán, en la que fue su casa, con el primer equipo, durante dos temporadas. Ayer el defensa andaluz del Madrid marcaba su primer tanto a su ex equipo. Parece que la caída de la Copa del Rey del autobús merengue le ha dado suerte a la hora de marcar goles. Dos también son los tantos que recibieron ayer los de Mourinho, ambos de un ex madridista, Álvaro Negredo.

TRES. Son los partidos que restan para que termine esta temporada. Una campaña marcada, sin duda, por los cinco clásicos disputados, cuatro de ellos en tan sólo 18 días. En las tres jornadas restantes muchos se juegan la salvación, y otros Europa, así que todavía queda mucho por decidir, porque parece que la Liga ya tiene dueño, aunque al menos hoy el Barça no cantará el alirón, por la victoria ayer del Madrid. Sólo falta que el Espanyol haga los deberes, para ponerle más emoción a este final de Liga, y a las ilusiones de los madridistas.

CUATRO. Fueron los goles que marcó ayer Cristiano Ronaldo ante el Sevilla. ¡Sí, sí, cuatro! Y no es la primera vez que lo hace. Ya lo consiguió ante el Rácing de Santander en el Bernabéu en la jornada 8, aunque en esa ocasión uno de ellos fue de penalti. En ésta, los marcó todos sin necesidad de penas máximas. Y el último, en concreto, todo un golazo, pero no tanto por su definición sino por el magnífico pase de la muerte que le deja Benzema, que estuvo enchufadísimo todo el partido. Lástima que no marcara. 


CINCO. A cinco puntos han dormido esta noche los madridistas con respecto al Barça. Y cada cinco minutos marcó Cristiano Ronaldo sus últimos tres goles: en el 65, en el 70 y en el 75.

SEIS. Son los goles que le hizo ayer el Madrid al Sevilla en Nervión, como ya hiciera ante el Valencia en Mestalla. Los dos en Liga y a domicilio. Segundo set y partido para los de Mourinho. De hecho, era la primera vez en la historia que un equipo le hace seis al Sevilla en el Pizjuán en Liga. Y lo logró el Madrid.

SIETE. Es el número del Gran Capitán Blanco, Raúl González, que es noticia porque en agosto volverá a la que fue su casa durante 17 años para jugar con el Schalke 04 el Trofeo Santiago Bernabéu. Sin duda un partido emotivo por el regreso del siete blanco. Aunque muchos madridistas hubiésemos preferido verle, no en el Bernabéu, pero sí en Wembley, en la final de la Champions el 28 de mayo.

Y TREINTA Y CUATRO. Son los goles que lleva Cristiano Ronaldo en esta Liga, que supera en tres a Messi. Y camino de superar el récord de los 38 tantos en una temporada en la competición regular de otro madridista de pro, Hugo Sánchez, y de Zarra. Sin duda, este final de Liga nos depara una interesante pugna por el pichichi.

En definitiva, tras lo visto ayer en el Pizjuán, sería muy predecible decir que el Sevilla estaba en la Feria, pero es lo que parecía. Al menos, sí estaba pensando en los rebujitos y el fino. El partido de ayer también nos dejó una buena conexión Benzema-Kaká-Cristiano Ronaldo-Özil. Cuatro nacionalidades diferentes, pero un mismo idioma: el buen fútbol.

lunes, 25 de abril de 2011

Set y partido para el Madrid

En una semana de tenis por excelencia, debido a la celebración del Conde de Godó, que finalmente se adjudicó otro madridista de pro, Rafa Nadal, el Real Madrid le endosó al Valencia un 3-6 en Mestalla

El Madrid jugaba tranquilo, sin presión. Se les veía muy cómodos, como si ellos fueran los locales. Aunque después de la final de la Copa del Rey podrían serlo, dada la suerte que dio ese estadio a los blancos. Ante el Valencia presionaron desde el principio, a pesar de salir con los teóricos suplentes. Y digo teóricos porque se trataba de Kaká, Higuaín, Benzema, etc. ¡Menudos suplentes que tiene Mourinho en el banquillo!

El partido comenzaba con un Canales enchufado, aunque después perdió protagonismo, en detrimento de los tres delanteros blancos. Benzema sumaba un nuevo larguero, un derechazo tras un gran pase de Kaká. Aunque después vino el gol del francés, el 22 de esta temporada en su cuenta personal, la mitad de ellos en Liga.

Hacía tiempo que no veíamos a Kaká en el once blanco, y fue muy bueno su regreso a la titularidad: marcó dos tantos, uno de ellos un golazo con caño incluido a Stankevicius, y dio dos asistencias. El brasileño ganaba siempre la posición y la espalda al rival -y eso que venía de una larga lesión-. Al menos durante 70 minutos, porque después se le empezó a ver cansado. Eso sí, el partido del sábado evidenció una gran conexión Kaká-Higuaín.


En cuanto al argentino, también estuvo rápido y pillo, al más puro estilo Raúl, y así lo demostró en sus tres goles, especialmente en el primero, en el que fue más listo que Mathieu y consiguió zafarse de él, para empujar el balón lo justo y que entrara en la portería de Guaita. Cinco meses y una operación de hernia después, marcaba el Pipita, que no lo hacía desde el 20 de noviembre ante el Athletic de Bilbao.

Así que en el 38 ya habían marcado los tres delanteros del Madrid. Y, además, en el once debutaba el enésimo canterano con Mourinho: Nacho Fernández, que, a pesar de que fue el Pipita el que hizo el hat-trick, se llevó el balón a casa, para no olvidar jamás que formó parte de ese 3-6 en Mestalla, el estadio donde la Copa del Rey volvió a las vitrinas del Bernabéu 18 años después.

En fin, que los ‘suplentes’ demostraron que no daban la Liga por perdida. Jugaron ante el Valencia como si todavía pudieran obrar el milagro y llegaron, después de ocho años, a los 125 goles blancos en toda la temporada. El Valencia sólo tenía que hacerle el pasillo al Madrid, no dormirse en los laureles, aunque también es verdad que los de Mourinho salieron enchufadísimos. Los suplentes sabían que tenían la oportunidad de demostrar que pueden ser titulares, y no la desaprovecharon.

Así celebró el Madrid la Copa. Menos mal que el Valencia espabiló mediada la segunda parte e hizo tres goles, para dar mayor emoción a un encuentro que los de Mourinho empezaron a ganar en el pasillo.

Moraleja: Mourinho plantea la táctica que le interesa en cada partido, siempre en función del rival. Como hace Rafa Nadal. Y en esta ocasión el set y el partido fueron para el Madrid.

jueves, 21 de abril de 2011

18 años después…¡Sí, sí, sí, la Copa está en Madrid!

Los madridistas hemos tenido que esperar 18 años para que un capitán blanco levantara la Copa del Rey, la decimoctava del club merengue. Un trofeo con mucho significado, ya que era el que le faltaba a Iker Casillas, San Iker nuevamente ayer, en su cuenta personal. Lástima que Raúl no pudiera conseguirlo en los 16 años que fue jugador del Real Madrid, pero tal vez pueda lograrlo en Alemania.

Eso sí, el espíritu de Raúl estuvo muy presente en la victoria del Madrid sobre el Barça en esta Copa, ya que al término del encuentro, Sergio Ramos, capote en mano, dio sus mejores pases de pecho, rememorando a aquel Gran Capitán de las buenas ocasiones. También Iker imitó al siete del Schalke al ponerle la bandera de España y la bufanda del Madrid a Cibeles, robándole incluso un beso a la diosa del madridismo. Y, como no, los aficionados sabíamos quién faltaba en esa celebración: ‘No estamos todos, falta Raúl’, coreamos al unísono los más de 150.000 hinchas que nos dimos cita en nuestra Cibeles.

Aunque en ese momento la mayoría no fuimos conscientes de que también faltaba alguien más. Bueno, más bien, algo más: ¡¡la Copa del Rey!! Pero si nos lo acababa de entregar su Majestad en Valencia. Sí, a Sergio Ramos se le cayó del autobús y la atropellaron. Los del Samur la intentaron reanimar, pero ya era tarde. ¡Qué manazas, muchacho! Y a raíz de ahí Twitter ha sido un hervidero de mensajes, a cuál más original, sobre el incidente: que si ‘a quién no se le ha caído una copa a las cinco de la mañana’, o ‘cuando me muera que le den mis cenizas a Ramos, para que él las esparza como quiera’, o ‘la Copa del Rey, ésa que el Madrid siempre tira desde el comienzo de la temporada’…La verdad es que es de juzgado de guardia…Pero al menos sabemos que la hemos ganado y que estará en las vitrinas de nuestro Bernabéu.

En lo puramente deportivo, el Madrid mostró, durante la primera parte y la prórroga, su otra cara. Aunque no tuvo la posesión del balón, fue el único que tuvo opciones reales de marcar durante ese tiempo, defendiendo cada balón, presionando muy arriba, robando cada cuero que le rondaba en la medular, adelantando la línea defensiva y saliendo a la contra, cada vez con más empuje. Hasta Pepe hizo las veces de puro 9. Incluso fue el encargado de estrellar el balón en el larguero de la meta de Pinto, y van 24 palos en toda la temporada. Ya en la segunda parte, el Barça volvió a hacer su juego, a dominar el balón y a llegar con peligro al área de Iker, que nuevamente fue el salvador blanco, el ángel guardián del madridismo.

Pero finalmente, Cristiano Ronaldo, que no hizo su mejor encuentro, tuvo la llave del partido, marcando un golazo de cabeza, con un pase magistral de Di María, uno de los mejores del Madrid. Y todo ello provenía del robo de balón de Pepe en la medular, otro de los grandes del conjunto de Mourinho ayer. Lástima que cuando su compatriota marcó se dedicó a hacer cortes de manga al público culé, ensombreciendo así la buena imagen que ofreció en lo deportivo. Pero, al menos, después supo pedir disculpas, que otros no lo hacen.

Y sobre el gol, ¿qué decir? ¡Cómo se suspendió el luso en el aire para ejecutar el remate perfecto y dar a los madridistas la Copa del Rey! Por fin, apareció Ronaldo en una cita importante, en una gran final, y marcó en el 102, en plena prórroga, un minuto que nunca olvidaremos.

Como tampoco olvidaré el gesto de Piqué saludando y felicitando a cada miembro del Real Madrid al concluir el encuentro. Hecho que le honra. Y que Villa ya lleva once partidos sin ver puerta con el Barça, y eso desquicia al Guaje. Menos mal que en La Roja no ha perdido su olfato goleador, tal vez porque en ese equipo campeón del mundo no juega un tal Messi, que es para quien juega el Barça.

En fin, que esta vez más que nunca ‘Sí, sí, sí, la Copa está en Madrid’. Y todavía quedan dos clásicos: las semifinales de la Champions, el todo por el todo. El Madrid, en busca de la décima y del doblete, pero para eso hay que ir paso a paso, partido a partido, y volver a sacar la casta de la primera parte ante el Barça. ‘Hasta el final, vamos Real’.

PD: Un asunto que parece haber pasado desapercibido por la victoria del Madrid sobre el Barça es que Nilmar y Cazorla deberán pagar 20.000 euros por forzar las amarillas ante el Twente en Europa League, y el Villarreal tendrá que desembolsar 60.000. Mientras que Iniesta deberá pagar, más o menos, 0 euros, sí, 0 euros, por hacer exactamente lo mismo que los del submarino amarillo, y que Xabi Alonso y Sergio Ramos en Champions frente al Ajax -por lo que apoquinaron 20.000 eurazos-. Para que después digan que no hay Villarato. Ha llegado hasta la UEFA, aunque eso ya no sorprende. Pero hoy me da igual, sigo de resaca merengona.

jueves, 14 de abril de 2011

Clásicamente empachados

Así vamos a terminar después de tres semanas de Madrid-Barça, en concreto de cuatro clásicos en dieciocho días: uno en Liga, otro en Copa y dos en Champions

Ocho años después el Madrid vuelve a unas semifinales de Liga de Campeones. Gracias a cinco goles: dos de Adebayor, uno de Di María y dos de Cristiano Ronaldo. Uno de ellos en White Hart Lane, un potentísimo disparo del luso, tanto que a Gomes ‘Manos de mantequilla’ se le resbaló el balón y acabó en la red, sin que pudiera hacer nada para evitarlo. Esperemos que este gol se lo den al portugués y no al portero…

Y, ¿cómo llega el Madrid a estas semifinales? ¡Invicto! Y con unos buenos números: no ha perdido ni un solo partido, ha ganado ocho y empatado dos, con 24 goles a favor y tan sólo 3 en contra. ¡Grandes números, sí señor!

Además, Mou no se anduvo con reservas. Salió con todo: con cuatro de los cinco jugadores que si veían una amarilla se quedaban sin jugar la ida de las semifinales, que es lo que le pasará a Carvalho,  pero no a Ramos, Cristiano Ronaldo, Di María ni Albiol. Tal vez, a priori, podía parecer demasiado arriesgado, pero le salió bien al técnico blanco, que volvió a oír corear su nombre, no en el Bernabéu, sino en White Hart Lane.

Ahora habrá que ver qué hace Mourinho el sábado, en el primer clásico, la vuelta de Liga, el único que se puede permitir perder, siempre y cuando se gane la final de la Copa del Rey y las semis de Champions. Para ello, espero que el buen partido que hizo el Madrid en Londres y en el Bernabéu lo repita donde y cuando debe hacerlo: en los clásicos.

Sólo se lo tienen que creer. Tienen que creerse que son capaces de ganar al Barça, porque es posible, y aunque se pierda el de Liga (¡Qué más da estar a ocho puntos que a once!), que no se desmotiven para los siguientes, que son los importantes…

Como importante es lo que está consiguiendo Raúl en Alemania. Hoy mi alegría es doble, porque el eterno capitán, el siete de España, de Europa y ahora del Schalke, también está, ocho años después, en la semifinal de la Liga de Campeones, pero sin el Madrid.

¡Qué bonita sería una final Real Madrid-Schalke! Y puede darse. Raúl hizo un golazo ante el Inter, tras un gran pase de un canterano blanco, Jurado, recortando ante el portero, rememorando ese golazo que marco al Valencia en la final de la octava orejona para el Madrid. Y además, dio una gran asistencia en el segundo gol de los alemanes. ¡Grande Raúl!

En fin, que empiece la cuenta atrás, que arranque el empacho de clásicos. Y que gane el que más lo merezca. ¡Ahora toca disfrutar!

miércoles, 6 de abril de 2011

Vuelve el Madrid grande de Europa

‘Hasta el final, vamos Real’. Así rezaba la pancarta gigante que se mostraba en la grada del Bernabéu antes de que arrancara el encuentro que ha hecho regresar al Madrid grande de Europa, al Madrid de las ilustres noches blancas, al de los olés en el feudo de Chamartín.

El de la ida de los cuartos de Champions ha sido un partido en el que se han demostrado muchas cosas. La primera que Adebayor, ‘Manolito’ para los amigos, sí aparece en las grandes citas. Y lo hizo a lo grande, como es él, con dos goles de cabeza que animaron, aún más si cabe, a una afición que no paró de arengar a los suyos ni un momento, y que disfrutó, como hacía tiempo no se recordaba, de un partido de Liga de Campeones. Así que Manolito ya es Adebayor de Europa.

Otra cosa que evidenció el encuentro es el typical juego sucio inglés que puso Crouch en el césped, justamente expulsado por dos entradas a destiempo a Sergio Ramos y a un Marcelo que, todavía en el suelo, no pudo evitar celebrar la roja del larguirucho del Tottenham como si de un gol se tratara.

Y hablando del brasileño, cómo se nota cuando faltan él y Xabi Alonso en el once del Madrid. Cómo ganó ayer el equipo con estos dos en el campo: en efectividad, creación, ocasiones, verticalidad, control del balón…La pena es que a Özil se le viera menos, aunque ahí estaba, como Di María. ¡Qué golazo el del argentino por toda la escuadra!

Y para redondear, no podía ser menos. Cristiano Ronaldo volvió, tras su lesión, con un golazo de volea, a pase de otro que también volvía a Europa, Kaká, qué solo estuvo 15 minutos en el césped, pero que dieron mucho de sí. Y que siga dando.


Eso sí, menos mal que no echaremos en falta, a menos a priori, el penalti no pitado a favor de los de Mourinho por manos, más que claras, de Dawson en el área, ante un disparo de Di María. Espero no tener que echarlo de menos en la vuelta, donde no estará Pepe, por ver la amarilla. Eso sí, habrá que tener cuidadito con Bale y los balones largos: son la única manera en la que el Tottenham puede crear algo de peligro sobre la portería de San Iker. Y que conste que soy prudente: hasta que no termine el partido de White Hart Lane…

En fin. Que las grandes noches europeas tenían que volver al Bernabéu…y a San Siro. Allí, el Schalke de Raúl grande de Europa se imponía por 2-5 al vigente campeón de la Liga de Campeones, y él firmaba su gol 70 en esta competición. ¡Qué grande es el eterno siete! A falta de la vuelta, en la que los de Leonardo lo tienen muy complicado, los alemanes pueden estar, por primera vez en su historia, en unas semifinales de Champions. Ocho años después, el Madrid y Raúl, por separado, pueden llegar a esas semis. Y, ojalá, a la final soñada en Wembley.

Así que sí: hasta el final irá el Real. ¡Éste sí es mi Madrid! Ya lo decía hace unas semanas: ¡qué bien suena el himno de la Champions en el Bernabéu!